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sábado, 5 de agosto de 2017

VIAJAR A DINAMARCA CON NIÑOS (III)

Continuamos nuestro periplo por Dinamarca...


DÍA 3 – ODENSE



CASTILLO DE EGESKOV



Este es uno de los lugares que más me han gustado. Da para estar el día entero pues hay actividades de todo tipo, todas interesantes y divertidas. El complejo turístico incluye el propio Castillo de Egeskov, los jardines y los museos: de coches antiguos, bicicletas, motos, trajes, etc. Hay también una tienda antigua de ultramarinos súper curiosa.

El castillo es precioso, está rodeado de agua y las vistas son impresionantes. Los jardines en sí mismos son increíbles pero es que además están plagados de columpios para los niños. 

Cuenta además con un laberinto, se puede caminar entre los árboles a través de unos puentes y también practicar juegos antiguos como andar con zancos. Los chicos se lo pasaron genial. Es muy recomendable.























DÍA 4 – AARHUS


DEN GAMLE BY


Ya en Jutlandia fuímos a Den Gamle By (la ciudad vieja), que se encuentra a las afueras de Aarhus. Es un museo abierto organizado como un pueblo antiguo formado por edificios históricos de Dinamarca (traídos de ciudades y pueblos de toda Dinamarca). La mayor parte de la ciudad está dedicada al período que va desde 1700 hasta 1860. Luego hay una parte con edificios de comienzos del siglo XX (1930) y otro bloque de los años 70 (1974).

Muchos de los edificios están abiertos al público. Algunos con la decoración y mobiliario típico de su época, y otros contienen exposiciones de diferentes tipos, normalmente relacionadas con esa época. Para darle más realismo a la ambientación, los trabajadores van vestidos con la ropa característica de esos momentos. 


Fue genial, cuando al entrar en una casa, tras preguntar mi hijo si hay vivía alguien, nos encontramos de repente a una anciana ataviada con ropajes del siglo XVIII o cuando en la parte de atrás saló una gallina del cobertizo o cuando vimos como una madre enseñaba a su hija a hilar en una rueca.

Todos pudimos jugar a juegos antiguos como los bolos de madera o a tirar latas a pelotazos. También pasamos el río en barca y los chicos alucinaron con los teléfonos antiguos de los años 70. 




































DÍA 5 – BILLUND

LEGOLAND


¿Qué decir de Legoland? Pues que es chulísimo y que está hecho todo con piezas de lego, ¡hasta los gorriones que se apoyan en las farolas! Hay construcciones que representan lugares y monumentos de todo el mundo, incluido por supuesto Dinamarca. Nos hizo mucha ilusión reconocer una heladería de Nyhavn donde nos habíamos tomado un helado. Todo está cuidado al detalle allí: el aparcamiento está señalizado con figuras de Lego, dejan entrar a los perros y les ponen cuencos con agua cerca de los baños para que beban y se refresquen, y dejan piezas de Lego duplo al alcance de los peques para hacerles más entretenida la espera en las colas. 



Nos montamos en casi todo -si mides más de 130 cm puedes montar en todas las atracciones-, comimos patatas fritas cortadas como piezas de Lego y yo hice miles de fotografías. La única pega es que no nos enteramos de que la oferta familiar solo se podía comprar por internet, así que pagamos más de lo que teníamos previsto por la entrada. Si vais, no os olvidéis comprar las entradas con antelación a través de la web. También me arrepiento de no haberme hecho una foto con Batman. Le vimos nada más entrar y luego no volvimos a verlo en todo el día. 
































DÍA 6 – RIBE


CENTRO VIKINGO


Ribe es el pueblo más antiguo de Dinamarca, Durante la era vikinga, Ribe fue un centro de intercambio comercial importante. Sus pequeñas casas de colores con balcones llenos de flores son preciosas. Es un lugar muy bonito y tranquilo para pasear. 



A unos pocos kilómetros del centro de Ribe se encuentra el Ribe Viking Center, una aldea vikinga reconstruida a tamaño real, poblada por vikingos con los que se puede trabajar y hablar. Pasear por allí pudiendo entrar en cada cabaña y comprobar cómo vivían los vikingos, te traslada a otra época. Yo que veo la serie Vikings os puedo decir que sentí como si estuviera en Kattegat con Ragnag y los demás. Pero lo mejor como siempre fue la parte interactiva. Pagamos un ticket aparte para que los niños pudieran hacer 3 actividades: tiro al arco, acuñar moneda y tallar madera. Además como en otros sitios encontramos a lo largo del camino varios juegos típicos vikingos por lo que aburrirse no era una opción. Nos encantó disfrazarnos y practicar la lucha con cascos, escudos y espadas.



DÍA 7 – ROSKILDE


MUSEO DE BARCOS VIKINGOS



De camino al aeropuerto paramos en Roskilde. Ese fue el único día gris y lluvioso de todo nuestro viaje. Entramos en el Museo de Barcos Vikingos, donde se encuentran los restos de 5 barcos vikingos que han sido reconstruidos. Aunque lo que más nos gustó fue la parte exterior y las actividades que se organizaban. Algunas tenían sobrecoste pero otras como construir tu propio barco eran gratis, así que allí estuvimos un largo rato con la madera, la sierra y los clavos diseñando nuestra propia embarcación. ¡Nuestros barquitos navegaban! Pero tuvimos que dejarlos allí porque no podíamos facturarlos en el avión. ¡Una pena! También pudimos subirnos a una reproducción que había en el exterior. Comimos en la cafetería del museo y tomamos dos sándwiches, uno de pescado y otro de carne de cerdo mechada que estaban buenísimos.






















Si queréis conocer curiosidades, recomendaciones, precios de las entradas y más, no os perdáis el siguiente y último post sobre nuestro viaje a Dinamarca.


Si te has perdido los anteriores, puedes encontrarlos aquí:



jueves, 3 de agosto de 2017

VIAJAR A DINAMARCA CON NIÑOS (II)

Nosotros pasamos tres noches en Copenhague, dos en Aarhus (la segunda ciudad más grande de Dinamarca) y otras dos en Billund donde se encuentra el parque de Legoland.



Paso a relatar los lugares que visitamos cada uno de los días:



DÍA 1 - COPENHAGUE


PARQUE DE DYREHAVEN


Se encuentra al norte de la ciudad, en la Estación Klanpenborg, zona 5, a tan solo 15 minutos del centro. Se trata de un parque de alrededor de once kilómetros cuadrados en el que podemos ver grandes árboles, robles antiguos y más de dos mil ciervos y gamos. En la entrada se ofrecen paseos en coches de caballos para recorrerlo. Nosotros no lo cogimos y creo que fue un error, porque andamos un montón y nos cansamos mucho. El principal atractivo del parque es ver a los ciervos pastando libres a tu lado, y en su búsqueda llegamos hasta al palacete de Eremitagen. Cuando ya habíamos perdido la esperanza de ver nada, ahí estaban. La caminata había merecido la pena. Pero os recomiendo montar en las calesas para ahorrar energías, que se necesitan para seguir haciendo turismo.

Dentro del parque natural se encuentra el Bakken, el parque de atracciones más antiguo del mundo. Es una mezcla entre feria y parque como los que salen en los dibujos de Scooby Doo. Sus orígenes se sitúan hacia 1583, año en que se descubrieron en su actual ubicación unos manantiales de agua con supuestas propiedades curativas. Hasta allí empezó a acercarse mucha gente en peregrinaje y eso hizo que la zona se llenara de vendedores ambulantes y toda suerte de artistas. Abren de 12 a 12 en verano y la entrada es gratuita, pudiendo comprarse una pulsera para montar en todas las atracciones o tickets sueltos. Como no podía ser de otra manera la mascota del parque es un ciervo.

RUNDETARN 


Ya de vuelta al centro, visitamos La Torre Redonda, que es el observatorio más antiguo de Europa, construido en 1642, y que destaca por tener una escalerilla en espiral (sin escalones) que le otorga una gran originalidad y que nos conduce a una altitud de 35 metros, desde donde se obtienen unas magníficas vistas de la ciudad. Dicen que en la sala de la biblioteca, Hans Christian Andersen solía escribir sus cuentos de hadas.



MUSEO DE CUENTOS DE HADAS
DE HANS CHRISTIAN ANDERSEN


Se encuentra enfrente de la plaza del Ayuntamiento. Se trata de un museo interactivo que hace un recorrido por la vida y obra de Andersen, recreando con figuras animadas al autor y a algunos de sus cuentos más conocidos como “La Cerillera” o “El traje nuevo del Emperador”. La pega es que la información estaba en varios idiomas pero no en castellano, por lo que dependíamos de que mi señor esposo nos tradujera todo y se hizo algo pesado.

De aquí parte Stroget, la calle peatonal comercial más larga de Europa, donde se puede encontrar todo tipo de lugares para tomar algo y tiendas, incluida la tienda de Lego.



El edificio del Ayuntamiento es muy bonito y justo detrás nos encontramos con otra de las entradas al Tívoli, la que tiene enfrente una estatua de Andersen que hace las delicias de los turistas japoneses cámara en ristre, como puede observarse en la foto.




TÍVOLÍ


El Tívoli es la principal atracción turística de Copenhague. Recomendaban verlo por la noche, porque está muy bonito iluminado y para hacerlo tuvimos que esperar hasta las 9:30 que era cuando empezaba a anochecer. En verdad, el parque es precioso y está muy bien cuidado. Como llegamos tarde no tuvimos que esperar muchas colas, aunque nos montamos en pocas cosas porque cerraban a las 11:00. La pega es que en éste a diferencia del de Bakken, sí que cobran por entrar a verlo.









DÍA 2 - COPENHAGUE


CASTILLO DE ROSENBORG


No entramos dentro del Castillo, pero solo pasear por los jardines ya merece la pena. Además los chicos estuvieron recargando pilas jugando en un parque muy chulo que había allí de temática de Dragones.


LA SIRENITA


Esta es otra parada obligatoria. La Sirenita es el símbolo de Copenhague y la estatua danesa más fotografiada. Está hecha de bronce y se encuentra en Langelinie. Nosotros ya íbamos concienciados de que era pequeñita, por lo que no nos decepcionó. 

Por el camino a Nyhavn, nos encontramos la Iglesia de San Albano y la fuente de Neptuno que nos pareció preciosa. Vimos también a lo lejos la llamada Catedral de Mármol.


NYHAVN


Nyhavn, con su canal y sus casas y edificios de colores, es una de las vistas de postal más típicas de Copenhague. Allí Hans Christian Andersen pasó la mayor parte de su vida, (18 años) escribiendo sus cuentos en tres de las casas que se asoman al canal. El día de su aniversario, el 2 de abril, se puede ver a un hombre disfrazado de este autor paseando por la calle. 

Se trata de un paseo marítimo, canal y zona de ocio que data del siglo XVII, que era notorio por la cerveza, los marineros y la prostitución. Actualmente está plagado de bares, cafeterías y restaurantes. Sirve como un "puerto patrimonial", y tiene muchos barcos históricos de madera. En la tienda de lego y en Legoland pueden verse reproducciones de este canal con todos sus detalles. 

Para conocer Copenhague es imprescindible realizar un paseo en barco de los que parten de Nyhavn. Aunque ninguno de los tours se realiza en castellano, compensa hacer el recorrido. El nuestro duró una hora y mi hijo pequeño se lo perdió íntegramente porque estaba tan cansado que se durmió nada más subir al barco. El mayor sin embargo disfrutó de lo lindo del paseo. A mí me llamaron mucho la atención los barcos-casa, cuyo interior podíamos ver a través de las ventanas al pasar.











CHRISTIANIA


Es la "Ciudad Libre de Copenhague", un experimento de estilos de vida alternativos y comunales. Christiania no pertenece a Dinamarca, sus habitantes no pagan impuestos y tienen sus propias leyes. Originariamente ocupada en 1970, en la actualidad alberga a unas 1.000 personas y varios centenares de perros. Nosotros no la vimos en profundidad porque estábamos cansados y además empezó a llover. Nos quedamos en la zona más turística de los puestos de droga, ropa y cafeterías ecológicas. Se supone que más cerca del canal hay una zona rural con pintorescas granjas y cabañas de madera. Mis hijos alucinaban al ver a la gente vendiendo y fumando marihuana. Lo malo es que no permiten hacer fotos. ¡Tendríais que haber visto sus caritas de susto! Aunque en la foto los veáis mimetizados con el entorno, en realidad estaban deseando salir por patas de allí.





























Al día siguiente abandonamos Copenhague para ir hacia la peninsula de Jutlandia pero haciendo una parada para pasar el día en la isla de Fionia.

En el próximo post: Castillo de Egeskov, Legoland, Centro Vikingo de Ribe y más...

martes, 1 de agosto de 2017

VIAJAR A DINAMARCA CON NIÑOS (I)

Este año hemos realizado nuestro primer viaje turístico en familia. Era un momento que nos daba miedo, porque pensábamos que este tipo de viajes no era muy adecuado para nuestros hijos, que suelen cansarse y aburrirse con facilidad si les sacas del parque o la piscina. Sin embargo, la experiencia ha resultado todo un éxito, tanto por las características del destino, como por la actitud de los chicos, que se han portado divinamente, soportando por ejemplo largas caminatas sin apenas protestar. Con 11 y 8 años respectivamente, creo que ya están preparados para este tipo de vacaciones, en las que hemos conocido otro país, su cultura, costumbres y tradiciones.

Todos hemos disfrutado mucho durante estos días en el país de la bicicleta y los vikingos. Es un lugar muy recomendable para visitar en familia porque los daneses tienen muy en cuenta las necesidades de los más pequeños a la hora de diseñar los espacios públicos. Vayas donde vayas siempre hay algo especialmente dirigido para ellos: zonas de juego en los jardines de los palacios, actividades en los museos, etc... y parques, muchos parques. Basta decir que hemos estado en tres parques de atracciones diferentes durante nuestra estancia de apenas 8 días.


10 CURIOSIDADES SOBRE DINAMARCA


Antes de empezar el relato de nuestro viaje, voy a dar unas pinceladas para retratar Dinamarca en términos generales. Esto es lo que vais a encontraros, si decidís viajar a tierras danesas.


1. Dinamarca se encuentra al norte de Europa, su capital Copenhague está a casi 2.500 km de distancia de Madrid. Se tarda unas 3 horas en llegar en avión y el aeropuerto está a tan solo tres paradas de tren de la Estación Central. Enfrente de esta nos encontramos con una de las numerosas entradas al parque de atracciones Tívoli, una de las paradas obligatorias en nuestro viaje. Dinamarca consta de una península llamada Jutlandia y dos islas principales: Fionia y Sealandia, donde se encuentra Copenhague. 



2. Es un país muy llano en el que no hay una cuesta. Además los centros de interés turístico de Copenhague, la capital, están relativamente muy cerca unos de otros, por lo que no os costará mucho visitarlos andando y así os evitáis el transporte público que es carillo. Si tenéis pensado moveros en tren o autobús, considerad adquirir una CityPass.

3. Es el país de la bicicleta. Nada más llegar, nos encontramos un aparcamiento de bicicletas en la estación central, con cientos y cientos de ellas. La capital tiene carril bici en todas sus calles y encuentras bicis aparcadas en cualquier esquina, muchas sin ningún tipo de candado, protección o vigilancia. 


4. Su moneda es la corona danesa DKK y a día de hoy el cambio es de 1 euro = 7,5 DKK. Es un país carísimo. Nosotros lo sufrimos especialmente con la comida. Para que os hagáis una idea, una pinta de cerveza podía costar 9 euros y los menús de los restaurantes de comida rápida costaban alrededor de 2 euros más que en España y además llevaban menos cosas. Por eso, si vais ajustados de presupuesto, os recomiendo tirar de bocatas lo máximo posible. Los ingredientes los podéis comprar en supermercados Netto o Aldi, que tienen un horario bastante amplio, desde las 08:00 a.m. hasta las 22:00 p.m. Para emergencias, podéis ir a un Seven Eleven, los hay por todos lados. No hay problemas para encontrar fruta.

5. La comida más típica, los Smorrebrod, consiste en una rebanada de pan negro, generalmente de centeno, con mantequilla y diversos ingredientes fríos como pescado, queso en rebanadas, salchichas, carne o huevos (cocido o frito) y salsas de diferentes especies. A mi particularmente no me gustó nada de nada. Fuera de eso, el resto de la comida es de bastante calidad y muy bien presentada.

Nosotros nos enamoramos de unos gofres recubiertos de chocolate y virutas que iban pinchados en un palito. Estaban buenísimos y no nos duraron ni un asalto. También descubrimos el Cocio, una especie de Cacaolat que se toma bien frío y está delicioso. En cuanto al servicio, los camareros son amables y todos hablan inglés, aunque son bastante lentos. 

6. Los daneses tienen muy en cuenta a las familias y sus circunstancias. En algunos sitios los niños entran gratis y no prohíben la entrada de comida de fuera, sino que por el contrario, ponen a nuestra disposición merenderos, tanto al aire libre como cubiertos. Además, curiosamente el precio de la comida dentro de los lugares que visitamos no es más cara que fuera, por lo que si lo preferís podéis tomaros algo dentro en un puesto de perritos y así no vais cargando siempre con el picnic durante todas las visitas.

7. Tampoco faltan los baños públicos. Estemos donde estemos siempre habrá un “Toliletter” a mano a poca distancia, lo que es de agradecer.


8. Encontraréis alusiones a Hans Christian Andersen - escritor y poeta danés, famoso por sus cuentos para niños, entre ellos El patito feo, La sirenita y La reina de las nieves - y los Vikingos por doquier. Hay estatuas, museos y castillos repartidos por toda la geografía danesa. Os recomiendo visitar el Centro Vikingo de Ribe, una reconstrucción de una aldea vikinga. Por el contrario, La Casa de los Cuentos de Hadas de Andersen en Copenhague resultó un poco fiasco, fundamentalmente porque no contaba con información en castellano y nosotros no andamos muy allá con el inglés. En general, no esperéis encontrar mapas ni guías en nuestro idioma en ningún sitio.


9. Copenhague es la cuna del Tiger, una de mis tiendas favoritas. No podéis volver sin entrar en la tienda de tres plantas que hay en Stroget, la calle peatonal con tiendas más larga de Europa y traeros una caja de típicas galletas de mantequilla danesas. En la misma calle encontraréis una tienda Lego, donde podéis diseñar vuestros propios personajes juntando las piezas que más os gusten.

10. En cuanto al tiempo hemos tenido mucha suerte porque nos ha hecho muy bueno. Apenas ha llovido y la temperatura ha sido agradable. Recomiendan que vayas con muchas capas para ir modulando el vestuario según las circunstancias. Eso sí, si vais en invierno, preparaos para pasar mucho frío.

Nosotros pasamos tres noches en Copenhague, dos en Aarhus (la segunda ciudad más grande de Dinamarca) y otras dos en Billund, donde se encuentra el parque de Legoland.

Este es el primero de una serie de 4 post sobre nuestro viaje. Esos 8 días han dado mucho de si y tengo muchas cosas que contaros. Lugares, precios, recomendaciones y demás,  todo ello salpicado con las imágenes de una experiencia inolvidable para nuestra familia.

Si quieres conocer al detalle nuestro periplo por tierras danesas no te pierdas el próximo post…

martes, 18 de abril de 2017

BUSCANDO HUEVOS DE PASCUA

Esta semana santa no nos hemos ido de viaje, por lo que hemos tenido que buscar planes alternativos para pasar estos días de una forma divertida y especial. Por suerte, muchos de los amigos de mis hijos tampoco se han marchado estos días, por lo que han podido pasar mucho tiempo juntos jugando.

A través de facebook me enteré de que en las tiendas HEMA organizaban una búsqueda de huevos y para allá que nos fuimos. Les dieron a los chicos un mapa en el que tenían que apuntar el número de cada huevo que fueran encontrando por la tienda. Al final mostraron el mapa en caja y les regalaron unos huevitos de chocolate y unas pegatinas para colocar en las ventanas muy chulos.

Los huevitos eran de distintos colores, cada color correspondía a un sabor. Los había sin relleno, de chocolate negro, con leche y blanco, o con relleno de caramelo, avellana, krispies, etc. Estaban realmente buenos, por lo que terminamos picando y comprando unas bolsas para preparar nuestra propia búsqueda de huevos en la urbanización.

Escondimos 25 saquitos de 4 huevos cada uno y participaron unos 15 niños en la búsqueda. Unos tuvieron más suerte que otros, pero todos se comportaron genial compartiendo el botín con los demás. 
Estaban tan ansiosos por empezar a buscar que me pusieron nerviosa a mí, y yo que pensaba apuntar donde los ponía, por si luego no aparecía alguno poder encontrarlo, al final terminé tirándolos por ahí de cualquier manera.


Creo que la iniciativa fue un éxito. los chicos lo pasaron bien, así que probablemente repetiremos en próximos años. Os dejo por aquí los elementos que utilicé para organizar el juego, por si os apetece usarlos y organizar vuestra propia búsqueda.





miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡SOBREVIVÍ AL VERANO!

Al principio del verano no sabía si iba a ser capaz de sobrevivir hasta septiembre, pues iba a tener a 5 niños a mi cargo: los dos míos (10 y 7 años), más otros tres a los que cuido (7, 4 y 1 años). En ocasiones han sido incluso más, cuando han venido a casa algunos amigos de mis hijos. La verdad, es que he de decir, que he superado la prueba con bastante nota. No ha sido tan estresante como me temía (los que me leéis asiduamente sabréis que tengo tendencias bastante negativas y catastrofistas, jeje).

Reunión de pastores...


¿Cómo he logrado sobrevivir a un verano con tanto niño alrededor?


Pues básicamente gracias a dos cosas: ayuda y organización.

Por una parte he tenido la ayuda de mi hijo mayor: Ángel, quien con 10 años se está volviendo más responsable y quien tras una conversación, entendió que necesitaba su colaboración en algunas pequeñas cosas, como ayudarme a bajar bártulos a la piscina, o subir a casa con sus flamantes nuevas llaves (de las que está muy orgulloso) a por algo que se nos hubiese olvidado y necesitásemos. Este verano se ha portado muy, muy bien, a lo que también ha contribuido que yo le he dejado a su aire y no me he empeñado en que jugase con los demás si no quería. Él se ponía a leer feliz y tranquilo mientras los otros hacían construcciones lego o jugaban a juegos de mesa.

Por otro lado, está mi marido, que durante sus vacaciones se ha comportado como un perfecto anfitrión y ha colaborado conmigo en todo, dándome lo más fundamental, que es su apoyo moral y compañía.

¡Muchas gracias chicos!


En segundo lugar, ha sido fundamental la organización. Para mí siempre lo es. 

Este año he incorporado unos cambios a nuestras rutinas que han resultado todo un éxito. Os las enumero por si alguna vez os encontráis en una situación similar y os pueden servir de ayuda:
  1. Compré un mini carro de la compra para bajar los bártulos piscineros que me ha resultado muy cómodo.
  2. No he usado la sombrilla sino que nos hemos apostado a la sombra en los soportales. Éramos muchos y la sombrilla no daba suficiente sombra para todos. Así nos hemos evitado insolaciones y quemaduras.
  3. He usado una manta de picnic de Decathlon como toalla para sentarnos. Es grande, resistente y no cala, por lo que es perfecta también para el césped.
  4. Todos hemos hecho lo mismo al mismo tiempo: desayunar, bañarnos, lavarnos los dientes etc… Puede sonar muy castrense pero creedme, es imposible controlar a tanta tropa si cada cual se empeña en ir a su bola.
  5. Hemos bajado pronto al parque cuando empezaba a apretar el calor en casa. Esto ha sido fundamental para no ponernos nerviosos y de mal humor. Nos bajábamos juegos y jugaban abajo fresquitos.

Gracias a estos truquitos todos hemos pasado un verano bastante tranquilo y agradable. Los chicos han disfrutado del aire libre, el sol y el agua fresquita, han jugado a mil cosas sacándole un montón de partido a todos los juegos de mesa que tengo en casa y tomado ricos aperitivos. Así que puedo decir con orgullo:

¡PRUEBA SUPERADA!

martes, 1 de septiembre de 2015

NECESITO ECHARLES DE MENOS…

Se acerca la vuelta al cole y pronto veremos en la tele los típicos reportajes que muestran a pequeños ojerosos y algunos incluso llorosos, cargados con pesadas mochilas entrando el primer día en sus nuevas aulas. Veremos también a madres y padres despedirse de ellos y algunos comentarán eso de: “que ganas tenía de que empezara el cole”.

En los círculos virtuales partidarios de la crianza con apego no se suelen recibir bien estas muestras de alivio paternas cuando empiezan de nuevo las clases. ¡Qué vergüenza que los padres queramos deshacernos de nuestros propios hijos! ¿No?

Analicemos el tema con desapasionamiento:

En primer lugar tenemos a niños con dos meses y medio de vacaciones y a padres con tan solo un mes. Existe una clara asincronía en los tiempos que origina muchas dificultades a las familias. En el mejor de los casos, de poder cogerse todas las vacaciones en verano ambos progenitores y no coincidir entre ellos ni un triste día, aún así quedarían dos largas semanas en que los niños quedarían sin cobertura. Luego hay que hacer malabarismos tirando de familiares, amigos y campamentos para poder tener a los niños a buen recaudo. Algo que puede ser difícil, estresante y caro.

En segundo lugar tenemos a niños que pasan todo el año dentro de un sistema educativo rígido que deja muy poco espacio a la imaginación y a la creatividad, por lo que no es de extrañar que cuando dichos niños se encuentran libres de imposiciones no sepan muy bien qué hacer con su vida y su tiempo. Y ya se sabe lo que se suele decir: “cuando el diablo no sabe qué hacer, con el rabo mata moscas”…

En tercer lugar tenemos a familias que el resto del año pasa muy poco tiempo juntas. Entre los horarios laborales, los deberes y las actividades extraescolares apenas se ven un par de horas al día. Horas dedicadas al baño y la cena. Como mucho comparten un cuento antes de dormir y listo. Tener que pasar 24 horas del día todos juntos, 7 días de la semana, dos meses y medio es una tarea que se presenta como mínimo bastante ardua, porque los miembros de la familia no se conocen, no comparten intereses y además les separa la diferencia de edad. 

Teniendo en cuenta todo esto puedo decir que entiendo a los padres que respiran aliviados cuando ven venir septiembre. El verano puede ser duro de organizar y también de llevar sobre todo cuando el cuidado y entretenimiento de los niños recaen exclusivamente en uno o los dos padres. No se trata solo de una cuestión física si no sobre todo mental y emocional. Sin familia extensa ni amigos con quien compartir el tiempo, el verano puede hacerse muy largo. 

Tengo una buena amiga que es una excelente persona y una gran madre que hace poco me dijo: “necesito echarles un poco de menos…”. Entendí lo que sentía perfectamente. 

Mis hijos pasan conmigo todo el verano y este año he llegado yo también a esa conclusión. No me gusta que empiecen las clases porque sé que a ellos no les apetece, porque a mí tampoco me gusta tener que madrugar y estar preocupándome por las tareas y los exámenes pero he decidido que el verano que viene quiero pasar unos días a solas con mi marido. Lo necesito. Tras 10 años de dedicación casi exclusiva a la maternidad necesito echarles de menos, aunque sólo sea unos días…

Nosotros antes de ser padres...

martes, 28 de julio de 2015

UN VERANO DE MANUALIDADES

¿Qué tal ese veranito? 

Jesús tras pasar por el sillón.
El nuestro empezó un poco accidentado. Tras una última semana de cole fuera de lo común llena de actividades nuevas, fiestas y demás (Jesús pasó su primera noche fuera de casa en la Granja Escuela) nos encontramos con una mega caries en la boca de Jesús el día antes de marcharnos a Huelva. Gracias a dios que dimos con una clínica dental de urgencias que nos solucionó la papeleta y aunque con un poco de retraso pudimos marcharnos. Os pongo aquí el enlace de la Clínica Bonadent por si necesitáis en algún momento ir a consulta. Nos trataron fenomenal y quedamos muy contentos.

Ángel y Adri dándole al taco.
Llegamos a Huelva de noche y casi tenemos un accidente porque se nos cruzó un galgo en la carretera cuando pasábamos por Sevilla ¡menudo susto nos dimos! La pericia de mi señor esposo al volante y las prestaciones de nuestro coche hicieron que pudiéramos esquivarlo a tiempo. 
Allí lo único que hicimos fue comer y bañarnos en la playa. Bueno y también aprender a jugar al billar con las niñas: Adriana e Irene con las que coincidimos. A Ángel se le escocieron los muslos por el rozamiento del bañador mojado y lo pasó un poco mal. Hemos aprendido que a la playa hay que llevar bañador corto de natación siempre para evitar que nos vuelva a pasar.

Chicos en remojo.

Ya de vuelta en Madrid nos costó un poco aclimatarnos, empezar una nueva rutina sin rutinas soportando un calor de mil demonios. Menos mal que tenemos piscina porque si no nos habríamos terminado subiendo por las paredes.
De todos los recursos que recopilé los que más estamos usando son el “Emocionario”, el proyecto de cortos de animación y para mi sorpresa las manualidades. A mí no se me dan especialmente bien y las tenía en la reserva por si sobraba tiempo y para desengrasar, pero resulta que es lo que más les está gustando.

Hasta el momento hemos hecho estas:
La goma eva, la cartulina y el pegamento corren a raudales por mi casa y a decir la verdad las manualidades nos han quedado todas bastante bien. 


Próximamente nos atreveremos a hacer flores con hueveras y frascos de cristal multicolores.
¡Si es que estamos hechos unos artistas!

viernes, 19 de junio de 2015

RECURSOS EDUCATIVOS PARA EL VERANO

Estoy en contra de los deberes, pero... al igual que viene ocurriendo durante los años anteriores, se presenta ante mi un largo verano en el que estaré 24 horas al día, 7 días a la semana, durante dos meses enteros, sola la mayor parte del tiempo con mis dos hijos, más otros dos niños a los que cuido durante las mañanas.

Tenemos piscina y mis hijos disfrutan bañándose y correteando medio en bolas por la urbanización. Por suerte tienen amigos con los que jugar. Pero cuando están en casa, el mayor suele ponerse a leer y el pequeño se aburre solo y me pide jugar al ordenador. Si por ellos fuera estarían todo el rato tirados en el sofá viendo dibujos pero a mi eso no me parece adecuado. Madrugamos mucho así que el día puede llegar a hacerse eterno, por lo que he estado preparando una serie recursos para mantenerlos ocupados y haciendo algo productivo durante al menos media hora al día. Con esto busco también que no desconecten del todo con la cultura y el aprendizaje, que no olviden lo aprendido durante el curso y más concretamente que el mayor practique la escritura pues tiene una letra terrible y el pequeño lea todos los días un poquito y consiga así tener una mayor soltura leyendo.

Durante los últimos meses he estado buscando páginas de internet interesantes, me he impreso algunas actividades y comprado materiales para hacer manualidades. Vamos a hacer un proyecto sobre Cortos de animación, aprenderemos canciones en inglés, poesías, adivinanzas, estudiaremos ópera, etc. En los próximos post os iré comentando que tal nos va y pondré los links a las páginas que vamos a utilizar.

Pero antes... 



¡NOS VAMOS DE VACACIONES! 

Que también nos merecemos un descanso, ¿no?


Será solo una semanita, así que nos vemos pronto. 

Un abrazo  ; )




lunes, 1 de junio de 2015

VACACIONES EN FAMILIA

Desde que tenemos hijos no hemos vuelto a hacer “viajes culturales”. Admiro profundamente a quienes se van al extranjero a países exóticos a hacer turismo y conocer otras culturas, que hacen excursiones y visitan museos con sus hijos pequeños, e incluso bebés, pero nosotros no nos hemos atrevido a ello todavía.

Yo necesito una cierta dosis de orden y control para sentirme tranquila e irme lejos a un sitio desconocido con la responsabilidad de llevar conmigo a mis hijos es algo que no me atrae. Además mis hijos nunca han sido demasiado conformistas, se aburren haciendo cosas de “mayores”, así que no se me pasa por la cabeza llevarles a ver por ejemplo exposiciones. Ellos no disfrutarían ni nos dejarían disfrutar a nosotros con lo que las vacaciones terminarían siendo un desastre. 

Por eso nuestras vacaciones hasta ahora se han limitado a ir a la playa o como mucho hacer pequeñas escapadas a los alrededores de Santander que nos tenemos ya muy trillados. En cierta medida somos bastante conservadores y nos quedamos con lo bueno conocido. Quizá dentro de poco nos animemos a innovar un poco y probemos sitios nuevos ahora que los niños son más mayores y algo más manejables.

De momento este año repetimos en Huelva en un Hotel todo incluido, (eso de no tener que cocinar es un plus para mí y lo que verdaderamente le da “calidad” a las vacaciones, jeje), que tiene además el aliciente de que coincidimos allí con unos amigos.

Lo que se dice descansar no descansamos mucho porque como suele decirse "no nos los quitamos de encima" en todo el tiempo y seguir su ritmo es complicado. Ellos no se quedan en los "Mini-Clubs" de los hoteles, les da verguenza estar con desconocidos y las actividades que suelen plantearles no les atraen demasiado pues suelen ser manualidades que se desarrollan dentro de un espacio cerrado y ellos son más de estar al aire libre.

Por eso me atrae la oferta de la Fundación Pere Tarrés pues sus paquetes vacacionales están diseñados especialmente para familias y combinan naturaleza con actividades y planes culturales atractivos para todos. Como somos más de playa que de montaña entre su variada oferta me ha gustado sobre todo la Casa de colonias Artur Martorell en la Costa Dorada que por su emplazamiento nos permite además de bañarnos en el Mediterráneo calentito poder visitar la Ciudadela Ibérica y el castillo medieval de Calafell que creo que podría gustarles. Siempre he sido yo la que ha planificado las excursiones en casa, así que dejar que por una vez sean otros los que hagan ese trabajo sería una experiencia muy agradable. Por eso esta es una opción que estamos barajando seriamente.
¿Qué os parece?