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viernes, 24 de marzo de 2017

LA LÓGICA DE LA JORNADA CONTINUA

Leo en un blog una entrada acerca de la “ciencia” que justifica que la jornada partida es mejor para la salud y el rendimiento escolar de los niños. En ese texto se enumeran una serie de “estudios” que supuestamente demuestran, que ese horario es más descansado para nuestros hijos, lo que hace que sus resultados académicos sean mejores.


Ocurre una cosa, y es que yo cada vez me fío menos de ese tipo de ciencia a la que alude el artículo ¿Por qué? Pues porque los estudios científicos son financiados por alguien que quiere demostrar que su idea, su teoría, su producto o su tratamiento son efectivos y lo mejor. Dudo de su seriedad, de los procedimientos utilizados para llevarlos a cabo y por tanto de la fiabilidad de sus resultados. Que no existan estudios sobre algo determinado, no significa que ese algo no tenga importancia, validez o justificación. Simplemente significa que no hay nadie con suficiente poder, o sea dinero, al que le interese conocer la verdad sobre ese algo, probablemente porque esa verdad le perjudicaría.

Como en este asunto no hay mucha “ciencia”, voy a abordarlo desde la lógica que da ver las cosas desde una perspectiva histórica y cultural más amplia

Vamos a ver. La jornada partida, tanto laboral como escolar es algo “typical spanish”. Es una herencia de nuestro pasado agrícola combinado con nuestra localización geográfica. En España no se pueden recoger uvas, fresas ni nada a las horas centrales del día porque hace mucho calor. O no se podía antaño cuando no existía maquinaria agrícola moderna que hiciese menos ardua esa tarea. Eso obligaba a realizar un descanso forzoso a mediodía.


Más recientemente cuando los que mandan se dieron cuenta de que, con estos horarios los curritos (ahora mayoritariamente del sector secundario y terciario) no podíamos consumir a gusto, en lugar de racionalizar la jornada en general, se pasó a esclavizar a los comerciantes, obligándoles, digo "permitiéndoles", cerrar más tarde entre semana y abrir los domingos y fiestas de guardar.

En los países de Europa con menos sol pero más modernos y razonables, no existe ese parón infumable de tres horas para comer. La gente trabaja del tirón y a las 5 ya están todos recogiditos en casa, haciendo vida familiar.

En otros países no hacen las comidas copiosas que aquí nos metemos entre pecho y espalda, y que nos hacen pedir a gritos una siesta. Siesta que sin embargo, no podemos permitirnos, porque el curro nos pilla lejos de casa y en la oficina no nos facilitan colchón y almohada.

Siempre suele decirse que para que la economía vaya mejor hay que ser más rentables, más eficientes. Para que eso sea posible hay que hacer lo mismo o más con menos, en menos tiempo

La jornada continua concentra el trabajo, no nos roba tiempo libre y posibilitaría la creación de más puestos de trabajo, en aquellos sectores en los que se puedan habilitar distintos turnos.


La jornada partida no es eficiente, lógica, ni razonable para nadie. Ni para niños ni para adultos. Solo es conveniente para las empresas de comedor escolar, que hacen su agosto todo el año gracias a la falta de conciliación familiar. 

Me parece increíble que alguien afirme, y realmente crea, que los niños se cansan más estando 5 horas en el cole, que 8 o 9 como algunos están por culpa de la jornada partida. 

Me parece totalmente injusto, acusar a los docentes de vagos y de perjudicar a los alumnos por querer irse antes a casa. Quien diga que no le gustaría poder salir antes de trabajar es que miente. Salvo que no quiera volver pronto a casa para escaquearse de realizar tareas domesticas y de cuidado, que también los hay, y por desgracia creo que muchos.

Me parece tristísimo que se siga poniendo a la producción y los intereses capitalistas por encima del cuidado, la salud y el bienestar de las familias y las personas en general.

Porque habría que trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

Con esos horarios, ni se descansa, ni se disfruta de la vida, ni se atiende a la familia como es debido. Padres e hijos no pasan suficiente tiempo juntos y esto siempre termina pasando factura.

La jornada partida sigue existiendo porque somos un país lento, que se aferra a las costumbres y se resiste a los cambios. Porque a los poderes fácticos les conviene que todo siga como está, con una población aborregada, preocupada más por tener que por ser, secuestrada por la rueda del sistema productivo y alejada de lo que de verdad importa: sus seres queridos.

Es necesario darle la vuelta por completo al sistema y si para ello hay que empezar por implantar la jornada continua en los colegios, bienvenida sea.

domingo, 27 de noviembre de 2016

RECURSOS PARA ESTUDIAR GEOGRAFÍA DE EUROPA

Como os conté en mi anterior post, mi hijo pequeño está estudiando geografía en Ciencias Sociales y ahora está dando Europa. No está siendo una tarea nada fácil y eso nos está obligando a trabajar mucho en casa y buscarnos la vida, no ya para reforzar, sino para conseguir que el niño memorice países, capitales, montañas y ríos. Menos mal que existe, entre otras cosas, internet, ofreciéndonos infinidad de páginas con mapas y juegos interactivos para practicar. Eso sí, hay que bucear para encontrar los recursos adecuados.



Hay que tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, el idioma. Si bien los nombres de los países y capitales suelen ser parecidos en inglés y castellano, es preferible no introducir más dificultad al proceso de aprendizaje utilizando recursos en otro idioma. Por eso hay juegos que hemos desechado por no estar en castellano. Por otro lado hay que tener en cuenta el nivel del niño. Es un niño que está en 3º de Primaria y apenas tiene 8 años. Su profesora de momento solo les ha hablado de 22 países con sus capitales y apenas 6 ríos, los más significativos, que tienen que ser capaces de localizar en un mapa. El problema está en que los mapas interactivos suelen preguntar todos los países y todos los ríos, y eso hace que haya muchos que el niño no puede localizar.


En el post de hoy os contaré cuales hemos terminado utilizando nosotros.


PUZZLES INTERACTIVOS MAPA POLÍTICO EUROPA


Los hay de colocar siluetas en su lugar correspondiente:

















































http://www.paisdelosjuegos.es/juego/geograf%C3%ADa/europe+map+test.html  



Pinchar y arrastrar la silueta desde el nombre:


O puzzles propiamente dichos






http://www.jigsawplanet.com/?rc=play&pid=2462d1a70c3b 



MAPAS INTERACTIVOS EUROPA POLÍTICA


Localiza países por el nombre:







Buscar país del interrogante en el desplegable (lo que puede ser un poco rollo…)






MAPAS INTERACTIVOS CADENAS MONTAÑOSAS DE EUROPA
















PARA ESTUDIAR LAS CAPITALES


Test sobre las Capitales Europeas




Memory de capitales





Saber y ganar Capitales



http://www.paisdelosjuegos.es/juego/quiz+de+los+pa%C3%ADses+del+mundo.html



PUZZLES FÍSICOS


Aparte de trastear con el ordenador también pensamos que sería de utilidad poder contar con materiales físicos que pudiera manipular, por lo que buscamos un puzle para comprarle. Ninguno de los que encontraba satisfacía los requisitos que necesitábamos, que eran básicamente que tuviera bien delimitados los países y solo escrito sus nombres y los de las capitales, nada más. Los más sencillitos no estaban en castellano, como este tan chulo de Geo Toys.



Había uno en madera de metodología Montessori en Jugar y Jugar, que estaba bien, pero era demasiado simple y no tenía los nombres escritos.


Al final nos decantamos por uno de Clementoni, que si bien lleva para mi gusto demasiada información, tiene las piezas bastante grandes y es fácil de montar. Además tiene la ventaja de que son dos puzles en uno pues es reversible y tiene a un lado la parte política y a otro la física. Aquí podéis ver a mi chico tras terminar de montarlo.




MEMORY ARTESANAL


También hemos diseñado y realizado un Memory artesanal con cartulina para aprovechar las ventajas del juego y la memoria visual como herramientas de aprendizaje y relacionar cada país con su capital. Es sencillito y muy útil, sobre todo para Jesús que es un as en este juego.



EUROPA ES MI CONTINENTE…


Por último, y como suele decirse, no menos importante, buscamos en youtube algún video que nos ayudara y encontramos uno del Canal Kolbe TV, con una canción que no conseguimos quitarnos de la cabeza y se ha convertido en la banda sonora de nuestra casa últimamente. No os lo perdáis, merece la pena, de verdad.


Y con esto y un bizcocho… el martes tiene el examen. Ya os contaré que tal le va.


sábado, 12 de noviembre de 2016

8 CLAVES SOBRE LA HUELGA DE DEBERES



Han pasado ya dos fines de semana de la huelga de deberes convocada por la CEAPA y yo he sacado unas cuantas conclusiones al respecto de esta iniciativa y sus repercusiones.



1. SEGUIMIENTO Y ÉXITO DE LA INICIATIVA: MOJARSE O NO MOJARSE.



En primer lugar la huelga es un éxito por el mero hecho de estar de actualidad y en boca de todos, independientemente del seguimiento que tenga. Aún así, opino que va a ser difícil cuantificar su seguimiento, y no creo que sea muy elevado por tres motivos:

  • Porque aunque parezca mentira seguro que hay padres que no se han enterado de la propuesta.
  • Porque aunque parezca mentira de nuevo, hay padres que están a favor de que sus hijos hagan deberes.
  • Pero sobre todo porque muchos padres y niños no la seguirán por miedo a las posibles “consecuencias”

Estas consecuencias van desde bajar la calificación (aunque las notas numéricas en primaria no se tienen en cuenta), castigar de alguna manera al niño (por ejemplo sin recreo), enfrentarse a una situación incómoda con el docente. En mi opinión es sin duda esta última la que tiene más peso en la decisión de los padres.

Admitámoslo, tenemos más miedo que vergüenza y muchos padres que se quejan de los deberes, no van a sumarse a la huelga por miedo a la confrontación, a meterse en problemas. Ya hay otros peleando por sus derechos, para que molestarse. Quejarse es deporte nacional, al igual que lo es la inacción. Luego eso sí, todos disfrutarán de los frutos de esta lucha, que si bien no madurarán a corto, sin duda si lo harán a largo plazo.



2. HUELGA: MEDIDA DESESPERADA.


¿Por qué una huelga? Pues porque el diálogo se ha intentado y no ha funcionado. Quienes dicen que la huelga es ir demasiado lejos y que antes habría que haber recurrido al diálogo, no se han topado con la negación de los centros y los docentes a negociar. Quienes han convocado la huelga están en contacto con muchos centros educativos, reciben las quejas de miles de padres desesperados, que no saben qué más hacer, para que sus hijos no se pasen las tardes enteras enterrados entre libros.

Es suficiente con darse una vuelta por el grupo de facebook "Basta de Deberes" para comprobar que este es un problema real, que afecta a mucha gente y que no suele solucionarse a través del diálogo, pues los docentes no se bajan del burro, no atienden a razones, sino que suelen mostrarse inflexibles al respecto.



3. LA ENTELEQUIA DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA.


Si se ha llegado a este extremo es porque a la hora de diseñar metodologías e implantarlas, los centros no tienen en cuenta la opinión de los alumnos ni de sus familias. Ni si quiera se nos consulta. En la práctica no existe eso que han dado en llamar “Comunicad Educativa”. Y no solo no podemos participar en la construcción de los centros educativos, a donde mandamos un mínimo de 5 horas todos los días a nuestros hijos, sino que tampoco se nos “permite” decidir qué hacer en nuestra propia casa tras la jornada lectiva.

Todo esto a pesar, de que según la propia LOMCE: “Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que contar con la familia y confiar en sus decisiones". De hecho hay una sentencia del constitucional al respecto, que dice que la libertad de cátedra termina en la puerta del colegio.

Dado que estas tareas además han de realizarse en nuestro hogar, la lógica me dice que deberían tenerse en cuenta nuestra opinión, nuestras circunstancias y confiar en el criterio paterno. 



4. LA TAREA COMO OPCIÓN.


Todos, padres y profesores deberíamos tener claro que: no en todos los centros se mandan deberes y no todos los profesores los mandan, porque la ley no obliga a mandarlos, al igual que no habla en ningún momento de libros de texto o de exámenes. Todas estas son herramientas que los profesores deciden libremente usar o no en su trabajo.

¿Por qué los mandan entonces? Pues porque no quieren o no saben sustituir estas herramientas por otras y sobre todo porque los deberes forman parte de sus creencias personales, filosofía vital y la costumbre. La cultura de los deberes no tiene que ver con las reformas educativas, los temarios o la falta de recursos. Es un principio que se da por sentado y muchos consideran incuestionable. Sin embargo, se puede enseñar prescindiendo de mandar tarea para casa, muchos lo hacen. Se trata simplemente de sustituir la obediencia por la curiosidad y el interés genuinos.

De manera que negarse a hacer tarea en casa no vulnera ninguna ley, mientras que obligar de manera directa o indirecta a los niños a hacerla si que lo hace (artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño: “derecho al esparcimiento, al juego y a participar en las actividades artísticas y culturales”).

El problema fundamental de los deberes, aparte de que invaden la vida familiar y el tiempo de los niños tras la jornada escolar, está en su propia definición. Están concebidos como obligatorios y se suele penalizar a los niños por no hacerlos. Si los deberes no fueran obligatorios y no contasen para la nota quizá los abordaríamos de otra manera. Cuando nos pareciesen necesarios e interesantes se harían de buena gana y todos saldríamos ganando. 



5. ARGUMENTOS Y LÍMITES. 


Estos días se repiten las conversaciones en las que unos por un lado defienden los deberes argumentando la necesidad del refuerzo de lo aprendido, de crear hábitos de estudio, ejercer la responsabilidad, etc. mientras que otros argumentan que los niños deberían aprender lo necesario dentro del aula y que los deberes no son la única herramienta para conseguir inculcar a los niños la importancia del esfuerzo y el trabajo bien hecho.

En realidad, lo que a casi todos nos preocupa, porque nos educaron para que nos importara, son los resultados académicos y resulta que los estudios científicos demuestran que en infantil y primaria los deberes no mejoran los resultados si no que son contraproducentes porque originan estrés y desmotivación. Ya solo por esto deberían ser desterrados por completo de nuestro sistema educativo.

Podemos decidir conscientemente obviar estos estudios, pero lo que no se puede negar es que los deberes son para muchas familias una fuente de problemas, por eso existe esta reivindicación. Creamos que son buenos o no, necesarios o no, el límite a los deberes debería estar siempre en preservar la salud y el bienestar de los más pequeños. Se trata de sopesar pros y contras, ventajas e inconvenientes y actuar en consecuencia. Por muchos beneficios que aportasen los deberes, si las desventajas son mayores, no deberían mandarse, no a toda costa.



6. LA ESCUELA: PARTE DE LA VIDA, NO LA VIDA ENTERA.


Una de las estrategias más socorridas y utilizadas en los últimos días para la defensa de los deberes es atacar a las extraescolares, culpando a estas clases de ser las causantes del estrés y la falta de tiempo libre de los más pequeños. De nuevo, un tercero, sea profesor u otro padre, se cree con derecho a inmiscuirse en nuestro tiempo libre, juzgando nuestras actividades.

La clave está en que muchos posicionan la escuela y la educación reglada en el centro de las vidas de los niños, despreciando todo aquel conocimiento, formación y educación que no se suministre dentro de las aulas de los colegios.


Sin embargo, la escuela es una parte importante en la vida de los niños, pero es solo una parte, no toda su vida. Se puede y se debe aprender de otras fuentes, cosas que en el colegio no se enseñan. La tarea para casa impide a los niños ejercer su derecho a desarrollarse plenamente, a veces incluso, simplemente a desconectar y descansar.


7. CONTRA LOS DEBERES NO CONTRA LOS PROFESORES.


Como hemos podido comprobar, tanto en las redes sociales como en los centros escolares, algunos profesores se toman la huelga como algo personal, cuando la huelga es en contra de los deberes no de los profesores. Los profesores son mucho más de los deberes que mandan, y su labor no debería definirse ni centrarse exclusivamente en el trabajo que mandan para casa. 

Los deberes parten de la premisa errónea de que el profesor tiene autoridad fuera del aula y que las familias no tenemos más remedio que obedecer. Por eso, hay profesores que se están tomando muy mal, lo que ellos consideran una “insurrección”. 



8. DELIMITANDO ESPACIOS: LA VERDADERA REIVINDICACIÓN.


En realidad la huelga de deberes no es el objetivo de la iniciativa de la CEAPA sino su consecuencia. En sus propias palabras lo que se pretende es que “…recuperemos el tiempo libre de nuestros hijos e hijas durante los fines de semana y, con ello, el tiempo familiar que necesitamos para poder realizar actividades conjuntas y ejercer mejor aún nuestra función de padres y madres.” Dejar de hacer la tarea es un medio para conseguir este loable fin.

Por esto nos animan a planificar actividades concretas con nuestros hijos, llevarlas a cabo, y comunicárselas a los profesores para que “entiendan la coherencia de nuestra petición y puedan comprobar que hacemos lo que decimos”. De esta manera se pone de manifiesto la perversión del sistema, en el que los sectores más críticos que defienden su derecho a elegir libremente que hacer en su esfera privada, terminan animando a los padres a justificar ante los profesores sus decisiones, explicándoles lo que hacemos o dejamos de hacer en nuestro tiempo libre. Nos declaramos insumisos, no pedimos permiso, pero si perdón para que no nos castiguen…

Creo que la comunicación es fundamental con los profesores, y no tengo problema alguno en decirles como pasamos los fines de semana, pues no hacemos nada estrambótico ni ilegal que quisiera ocultar, pero el cambio pasa por creernos nosotros mismos que no tenemos obligación ninguna de dar explicaciones, porque en casa mandamos nosotros.

domingo, 6 de noviembre de 2016

EN CASA APOYAMOS LA HUELGA DE DEBERES

A nosotros actualmente los deberes no nos suponen demasiado trastorno por varios motivos:

  1. En el colegio de mis hijos la carga de deberes se ha visto reducida gracias a una petición que hizo la AMPA el año pasado al Consejo Escolar.
  2. Las tutoras de mis hijos son bastantes razonables y no se pasan mandando deberes. Vamos, que deberes hay, pero pocos…
  3. Mis hijos son bastante espabilados y rápidos y suelen terminar la tarea en clase o traer muy poquita cosa a casa.
  4. Nuestro colegio tiene jornada continua por lo que disponemos de toda la tarde libre para hacer cosas. Es decir, que nos da tiempo a descansar, jugar, etc…, después de terminar la tarea. 
  5. Yo estoy disponible para ellos toda la tarde, por lo que en caso de tener alguna dificultad con algo en particular, estoy con ellos para ayudarles.
  6. Yo tengo cultura y una formación universitaria que me permiten resolver sus dudas si es que las tienen.
Os preguntaréis entonces por qué me sumo yo a esta huelga si “no me afecta”.

Pues por simple y llana solidaridad. Por justicia social. Porque desde pequeña decían de mi que era una “defensora de pleitos pobres”. Porque no se trata solo de mí y los míos, se trata de todos. Porque las circunstancias pueden cambiar y entonces no me las vería tan felices y me arrepentiría de no haber aportado mi granito de arena a esta causa apoyando la huelga. Porque no todo el mundo tiene mi suerte y a poco que no se de uno de estos factores, la cosa se complica y los que pagan el pato son los niños.

Porque hay muchos niños que salen a las 4 o a las 5 de la tarde del cole, en lugar de a las 2 como los míos. Que a lo mejor se tienen que quedar a extraescolares, no por devoción sino porque no les queda más remedio, porque no existe conciliación en este país y a sus padres todavía les queda un rato largo en la oficina antes de poder ir a recogerles. Porque no es lógico que lleguen a las 7 a casa cansados y se tengan encima que poner a hacer 1 o 2 horas de deberes.

Porque yo estoy y puedo ayudarles, pero hay padres que no están ni saben hacerlo. Porque no es justo para esos niños, que salen del cole sin entender algo, que vuelvan al día siguiente sin entenderlo todavía y encima les regañen, castiguen o bajen la nota, por no hacer algo que no podían hacer por mucho que se empeñaran.

Porque con 5 horas debería ser suficiente y si no lo es, que cambien el temario, lo acorten, reclamen más profesores, apoyo o lo que sea necesario. 

Porque hay muchas cosas que aprender de la vida que no se enseñan en el colegio y si hacemos deberes no nos queda tiempo para aprenderlas.

Porque tenemos derecho a decidir qué hacer o no en nuestra casa y no tenemos que dar explicaciones a nadie de a lo que dedicamos el tiempo por las tardes. Como si lo que queremos es hacer el pino hasta vomitar. Tenemos derecho a ir a las extraescolares que nos apetezcan, jugar en el parque o a los videojuegos. 

Porque los padres no les decimos a los profesores lo que tienen, pueden o no pueden hacer cuando salen del colegio… 

Porque, no nos engañemos, a determinadas edades es raro que un niño haga los deberes voluntariamente y con gusto (por algo será). Eso nos convierte a los padres en “Minions” de los profesores, persiguiendo a los chicos para que hagan algo que no hemos decidido nosotros. La ironía es mayor cuando encima no se está de acuerdo con esta práctica…

Porque quien quiera o necesite profundizar en una materia puede hacerlo en colaboración o no con el profesor de turno, pero sin obligar a los demás que no lo necesitan a reincidir innecesariamente en ese asunto con ejercicios repetitivos.

Porque son obligatorios y se penaliza a los niños por no hacerlos y eso desvirtúa la educación, hace que los niños hagan las cosas por miedo, por la nota, por competitividad, en lugar de por el placer de aprender.

Y estaría así eternamente. Pero para terminar añadiría que porque no pasa nada. De verdad, que no se va a hundir España más de lo que está, si se deja de mandar deberes. Que los resultados académicos son malos y no mejoran a pesar de mandarse cada vez más tarea para casa. Algo ya de por si significativo. A lo mejor nos llevamos todos una sorpresa si dejamos de hacer de una vez las cosas “como se han hecho toda la vida”…

lunes, 19 de septiembre de 2016

CONSEJOS PARA UNA VUELTA AL COLE LOW COST

Este año estoy especialmente contenta con lo poco que nos ha costado “la vuelta al cole”, por lo que aprovecho la sugerencia que nos hace Madresfera a las blogueras, para compartir con vosotros mis 3 consejos para ahorrar y que la cuesta de septiembre nos cueste a todos menos.


SIMPLIFICA

En primer lugar lo que para nosotros marcó la diferencia ya hace años, fue el cambio de colegio. Matricular a nuestros hijos en un colegio público sin uniforme y cerca de casa, nos supuso un ahorro enorme tanto en ropa como en transporte. Ese cambio no solo nos simplificó la vida si no que supuso un gran respiro para nuestros bolsillos. Estamos muy satisfechos en todos los sentidos con nuestra decisión. El colegio de mis hijos es modesto pero no por ello es un mal colegio. El dinero no siempre puede comprar la calidad educativa. Un colegio caro no es sinónimo de buen colegio

Pero claro, cambiar de colegio no siempre es una opción así que otra opción para ahorrar sería simplificar el vestuario. Los niños crecen y es inevitable tener que renovar el vestuario con el cambio de estación. Mi consejo: comprar ropa de batalla, cómoda (deportiva sobre todo) y lo más barata posible. No merece la pena gastarse mucho en ropa para los niños porque la destrozan y se le queda pequeña enseguida.

CONSERVA Y RECICLA

Si tenéis varios hijos sabéis a lo que me refiero: hay que guardarlo todo para que lo hereden los más pequeños. Así hago yo con la ropa y ahora también con los libros de texto. Además en el colegio organizan un intercambio de libros por lo que este año apenas me he gastado nada en la librería. También pueden reciclarse los cuadernos del año pasado con hojas sin usar.

Eso sí, para poder llevar esto a cabo, es fundamental concienciar a los niños para que sean cuidadosos con las cosas y las conserven en buen estado. Hay que educarles para que sepan apreciar el valor de todo, para que no sean caprichosos y se empeñen en querer estrenar innecesariamente, para que no se dejen llevar por las modas y no le den importancia a las apariencias.

COMPARTE

En nuestro colegio, en las clases de los más pequeños se organiza una cooperativa para comprar entre todos los padres el material escolar que los niños usan en el aula. Es una idea genial por varios motivos: primero porque al comprar las cosas al por mayor salen más baratas, también porque los niños aprenden a compartir y porque así se evita que los niños tengan que cargar en sus mochilas con pesados estuches y otros cachivaches, que además pueden extraviar. 

Este año, vamos a seguir con este sistema en la clase de mi hijo pequeño y yo sinceramente lo aplicaría siempre en todos los cursos independientemente de la edad. Creo que el material escolar es simplemente una herramienta que debe de estar disponible para todos por igual y a la que no hay que dar más valor que el funcional que tiene. Que cada niño tenga su propio material “privado” no tiene ningún valor educativo, solo sirve para fomentar el consumismo y el materialismo.

Siguiendo esta filosofía de tres pasos: simplificar, reciclar y compartir,
la vuelta al cole se hace sin duda más llevadera.


¡Preparados para un nuevo curso!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡NO QUIERO VOLVER AL COLE!

Este verano no he escrito mucho. Tanto los niños como yo hemos estado haciendo el vago, que es lo que toca en esta época. El año pasado dediqué mucho tiempo y energías en recopilar recursos didácticos para el verano, sin embargo este año no les he obligado a hacer nada. Solamente he perseguido un poco al pequeño para que lea, pues este sigue siendo nuestro principal caballo de batalla. Al principio del verano le revisé la vista para comprobar que no tuviera ningún problema en los ojos. Dos profesionales distintos nos verificaron que no tenía ninguna dificultad visual por lo que hemos terminado asumiendo que se trata simplemente de un problema de falta de interés: no le gusta leer y punto.

Pero este año empieza 3º de Primaria y la cosa se pone difícil. Va a tener que leer si o si, y mucho. Le tengo pavor a este curso, en el que es probable que además le manden tarea para casa, tarea que a diferencia de su hermano mayor, sé que voy a tener que supervisar con él, por lo menos hasta que se haga a la idea y coja la rutina. ¡Me da una pereza enorme! Y por eso no quiero que empiece el cole…

Este curso ya va a tener mochila y libros “de mayores” que seguro que va a tener que pasear de un lado a otro y que al final voy a tener que cargar yo. El mayor es muy rápido y eficiente, termina las tareas en clase y normalmente no suele llevarse a casa demasiado peso. Le tengo dicho que deje en la cajonera todo aquello que no necesite llevarse, incluido el estuche, porque en casa tenemos todos los materiales: pinturas, tijeras, lápices, gomas, etc., que puedan llegar a necesitar. No sé si esto va a ser factible con el pequeño, pues no sé si será capaz de terminarlo todo allí…¡¡¡ le veo taaaannnn pequeño!!!

Por eso estoy estresada y el calor de estos últimos días tampoco ayuda en nada, la verdad.

Este verano no les he obligado a repasar nada, porque he pensado que necesitaban descansar para la que se avecina. Probablemente no sea tan duro como lo imagino, pero he preferido darles un respiro y dejarles a su aire. 


Las vacaciones de verano son para ellos un oasis de libertad. Se lo pasan corriendo en bañador y chanclas por la urbanización, jugando con sus amigos a batallas nerf o bañándose en la piscina. Este año han hecho su primer “botellón” nocturno, con chuches y refrescos. Hemos visto toda la saga de Terminator con su amigo Álvaro cuando estuvo en casa de visita, han practicado infinidad de deportes en el Campus en Santander, y jugado un montón a videojuegos… En definitiva han sido unas estupendas vacaciones que espero les hayan recargado suficientemente las pilas para afrontar el nuevo curso

Ahora solo nos quedan los recuerdos, las fotos,
respirar hondo y madrugar. 


¡Verano te echaremos de menos!



miércoles, 23 de marzo de 2016

AYÚDALES CON LAS TABLAS DE MULTIPLICAR

¿A qué edad deben los niños saberse las tablas de multiplicar? 


No sé que dice la ley de educación al respecto, lo que sé es que no recuerdo que yo me las aprendiese tan pronto como están teniendo que aprenderlas ahora mis hijos.

También me pregunto por qué tanta prisa con este tema en nuestro colegio, cuando en otro de nuestro propio barrio, en este curso ni siquiera han empezado a verlas. Esto me recuerda un poco al tema de las inducciones al parto por bolsa rota ¿Por qué en algunos hospitales esperan 12 horas para inducir el parto, mientras que en otros esperan 18, o incluso uno o dos días? Criterio médico supongo, o docente en este caso. Pero ¿Qué es lo que dice la ciencia al respecto? ¿Qué es lo mejor objetivamente?

Pero quizá mi pregunta inicial está equivocada y sería mejor preguntarse: ¿Tienen los niños que aprenderse de memoria las tablas de multiplicar? Nuestra generación así lo hizo pero ¿es este el mejor método? ¿Es el único?

Cualquiera te dirá que lo importante, lo primero que deben hacer los niños es entender el concepto de multiplicación. Pero aún entendiéndolo, hay tablas y productos concretos que les cuesta mucho calcular y muchas veces retener. Mi hijo pequeño es capaz de hacer operaciones complicadas en su mente para acabar dando con el resultado correcto pero le cuesta horrores aprendérselas como un loro como hacíamos nosotros antiguamente.


¿Cómo podemos ayudarles si en el colegio les exigen que las manejen con soltura?

He tirado de Google y he encontrado los siguientes recursos:

En el mercadillo navideño del colegio me hice con una tabla de multiplicar de madera, que es muy chula pero a la que no le hemos sacado demasiado partido. Mis hijos son más aficionados al ordenador que a los juguetes, por lo que el mejor método para hacerles el aprendizaje entretenido, es hacer uso de aplicaciones y juegos interactivos. 



Estos son los que hemos utilizado nosotros:

Pero sin duda el que más nos gusta es el Juego de la Oca. Está muy bien diseñado, es original y entretenido.



El truco de los trucos que nos hubiese salvado la vida a todos de pequeños es el de los dedos de las manos. Como puede verse en el vídeo es facilísimo.



Me pregunto si los profesores en general conocen estos trucos u otros y los utilizan para facilitarles a los niños la comprensión y el manejo de las tablas. Acciones tan sencillas como la de poner las tablas en los escaleras del colegio serían realmente útiles y cuestan muy poco esfuerzo.


¿Cómo llevan tus niños el aprendizaje de las tablas?


¿Conocías estos recursos? ¿Te han sido útiles?

martes, 22 de marzo de 2016

PROBLEMA EDUCATIVO: LOS POLÍTICOS NO SE ENTERAN


De todas las conclusiones que pueden sacarse de ver el programa de ayer de Cintora en Cuatro sobre los deberes, me quedo con dos. La primera es que los deberes son la punta del iceberg del problema educativo de nuestro país. La segunda es que los políticos no se enteran.

Cuando entraron en escena parecía que le había dado sin querer al mando a distancia y había cambiado de canal. Parecía que estaba viendo otro programa distinto en el que estaban hablando de un tema diferente. Las únicas propuestas serias y útiles fueron las de reducir el ratio de alumnos por aula y aumentar el presupuesto para educación. El resto fueron un patinazo tras otro. El problema es el de siempre: los políticos viven en su mundo, un mundo paralelo que no tiene nada que ver con el real. Me pregunto que fue antes: el huevo o la gallina. Es decir: ¿para ser político hay que estar alejado de la realidad? o ¿ser político te aleja de ésta?

Es una pena y una vergüenza comprobar el desconocimiento que muestran a cerca del área en la que deberían ser expertos. No saben de lo que hablan porque no le han preguntado a quienes si saben, que son los afectados directamente por este asunto: en primer lugar los alumnos y luego padres y profesores. 



¡Y mira que es fácil! Testimonios como el del psicólogo que salió en el programa, Javier Blumenfeld, que habló de promover el aprendizaje por medio del placer y no por obligación, son muy esclarecedores de los motivos que nos llevan a estar como estamos respecto a la educación.

Si los políticos se molestasen en investigar a fondo sobre este asunto se darían cuenta de que no se trata de un problema de cantidad sino de calidad. La solución al fracaso escolar no pasa por aumentar los años de escolarización por arriba o por abajo. La solución no pasa por empezar el cole antes y acabarlo después como promovían ellos. Se trata de ver qué ocurre en la escuela, de analizar qué se enseña y cómo se enseña.

Las preguntas que habría que hacerse son:
  • ¿Son útiles e interesantes los contenidos que se imparten?
  • ¿Es amena y entretenida la forma de transmitir esos conocimientos?
  • ¿Es en definitiva gratificante para los niños ir a la escuela?
La respuesta a estas preguntas es un NO rotundo. La explicación a esto se encuentra tanto en los programas educativos que han venido imponiendo los distintos gobiernos como en la metodología desfasada que aún utilizan la mayoría de los profesores, de los que el sin par Alberto Royo es un claro exponente, mientras que Cesar Bona sería la excepción.

No consigo entender además la obsesión de los nuevos partidos con la escolarización de “0 a 3 años”. Esta medida, desde mi punto de vista equivocada, porque no tiene en cuenta las necesidades básicas de los bebés, puede ser un parche al problema de la conciliación pero no tiene nada que ver con la educación. Porque los niños de esas edades están en periodo de crianza, lo que no tiene nada que ver con aprender inglés, a leer o matemáticas. Creo que quienes defienden esta medida, o no tienen hijos, o han pasado de puntillas por la paternidad, sin llegar a enterarse de lo que sentían y necesitaban sus bebés.

Con todo mi respeto a los profesionales de la puericultura, me gustaría recalcar, que su misión no es educativa. Su labor consiste en distraer la atención de los niños para que no se acuerden demasiado de sus padres durante el tiempo que están separados de ellos y que así sufran menos. Los primeros meses, el cuidado – que no educación – de los bebés consiste en satisfacer sus necesidades fisiológicas, esto es, darles de comer, cambiarles el pañal y en el mejor de los casos cogerles en brazos, darles mimos y acompañarles durante el sueño. Cuando ya cogen cosas con las manitas, hay que tener cuidado con lo que se llevan a la boca. Cuando gatean, hay que intentar evitar que no se rompan la crisma contra una esquina. Cuando ya hablan y andan, a lo máximo que se puede aspirar es a que jueguen un rato con otros niños sin que se saquen los ojos los unos a los otros al pelearse por los juguetes, y como mucho a que aprendan a coger bien el lápiz para hacer infinitos rayajos en una hoja de papel.

Las personas más adecuadas para acompañar a los niños entre 0 y 3 años en su evolución y desarrollo son sus propios padres. Las guarderías son sucedáneos que dejan mucho que desear. Los niños de 0 a 3 años necesitan el cariño, la compañía y la protección de un adulto y libertad para investigar y descubrir el mundo de una forma segura, por sus propios medios y a su ritmo. No necesitan estímulos más allá de contarles cuentos, cantarles canciones y dejarles jugar en el arenero ensuciándose a placer.

Llevar a los niños a la guardería es la única alternativa para aquellos padres que necesitan trabajar y no tienen con quien dejar a los niños. Pero ir a una guardería y hacerlo muy pronto, no garantiza de ninguna manera que los niños logren una mayor capacidad de aprendizaje, ni un mayor interés por el mismo. La guardería además tiene su coste: problemas de vínculo con las figuras de apego (el roce hace el cariño…) y emocionales por la separación temprana, que sin duda pueden influir en el posterior rendimiento académico de los niños, justo lo contrario de lo que supuestamente se persigue con esta medida.

Por otro lado, las medidas orientadas al desarrollo de la FP o la mejora de la Universidad, además de poner de manifiesto que lo que le importa al Estado no es el bienestar de la sociedad sino la creación de obreros eficientes, no tiene ningún sentido en el actual estado de las cosas. 

Sres. Políticos: ¡los niños desertan! Los niños abandonan el colegio. No tienen interés por estudiar porque el sistema no les motiva. Los niños tiran la toalla mucho antes de llegar a una posible formación profesional o carrera universitaria. El problema está en la escuela primaria y secundaria. Eso es lo que hay que modificar. Solucionado el problema de base, lo demás vendrá todo rodado, pues serán los propios niños de mayores los que detecten las deficiencias y reclamen mejoras.

La sensación que me ha quedado tras ver el programa y constatar lo perdidos que están nuestros políticos, es de frustración y desesperanza. Nos queda confiar en la fuerza de las iniciativas individuales, que aunque más lentamente, llevarán sin duda a un cambio, tan necesario como inevitable.

miércoles, 16 de marzo de 2016

GYMKANA SAINT PATRICK’S DAY

En el AMPA de nuestro colegio nos apuntamos a un bombardeo y hemos decidido celebrar la fiesta irlandesa de San Patricio con un día de antelación, así que ayer nos reunimos para hacer una gymkana en ingles con los niños.


Os cuento en qué ha consistido la celebración:

  1. Narración del cuento colaborativo en inglés Stone Soup.
  2. Los niños se dividen en grupos (The Harps, The Shamrocks, The Leprechauns, The Pots of Gold, The Rainbows, etc) mezclados por edades para que los grandes ayuden a los pequeños. Los grupos van ganando puntos y se va apuntando en un poster.
  3. Pruebas: (pueden empezar las pruebas a la vez o desordenadas)
  • Sudoku de San Patricio para aprenderse los nombres de los equipos.
  • Shamrock Hunt: se trata de buscar tréboles escondidos previamente, se puede contar un punto por cada trébol normal y dos por los de cuatro hojas. 
  • Trabalenguas en inglés: los mayores leen dos de los colgados en la pared para enseñárselo a los pequeños en un círculo se lo van contando y el último se lo dice al adulto, como el teléfono escacharrado. 1 punto por cada trabalenguas
  • Jelly beans: Los miembros de cada grupo se turnan para probar por ejemplo 10 judías con los ojos vendados y tienen que decir a qué saben en inglés: It tastes like strawberry, orange, coke, melon, pineapple, etc. 1 punto por cada acierto. 
  • Juego de las sillas con música de danzas irlandesas: hacemos dos grupos y los dos ganadores de cada grupo se llevan 2 puntos.
Materiales: Goma eva verde o cartulina para los tréboles, jelly beans y unos vasitos de plástico para tenerlas preparadas, pañuelos o bufandas para vendar los ojos, trabalenguas en folio o poster, las soluciones de todo, música irlandesa, pegatinas con los dibujos de los equipos, sudoku + todo el material necesario para el cuento.


Como siempre ha sido una jornada agotadora pero muy divertida. Los chicos iban ataviados con cosas verdes y se lo han pasado muy bien al tiempo que han aprendido cosas sobre Irlanda, su cultura y folklore y algunas palabras en inglés. ¿Qué más se puede pedir?

lunes, 2 de noviembre de 2015

ESCOLARIZACIÓN A DESTIEMPO

Veo la noticia de que se ha puesto en marcho un Programa piloto en la Comunidad Valenciana por la que se adelanta a los dos años la educación gratuita. No puedo estar más en desacuerdo con esta medida.


Mi experiencia personal con la crianza me ha enseñado que las estructuras y costumbres de nuestra sociedad van a destiempo en lo que se refiere a los niños.


Actualmente existen guarderías hasta los tres años, Ed. Infantil no obligatoria de 3 a 6 y escolarización obligatoria de 6 hasta los 16 años.

Para los padres que tenemos que trabajar, que no podemos/queremos coger una excedencia para el cuidado de nuestros hijos (que sólo nos cubre hasta que estos cumplen los tres), el ingreso de nuestros hijos en la guardería y en la escuela de educación infantil se convierte en algo inevitable. Pero ¿están nuestros hijos preparados a esas edades para entrar en esas instituciones? Desde mi punto de vista, NO.

Esta sería para mí la organización más respetuosa con las necesidades y los “tempos” de los más pequeños:

Los niños hasta los 2 años en su casa: con mamá, con papá, con el abuelo o con alguien cariñoso de confianza. Por varios motivos:
  • El sistema inmune antes de ese momento es muy inmaduro. Cuanto menos contacto tengan con virus y bacterias mejor. Ya tendrán tiempo de enfermar e inmunizarse más adelante, cuando sean más fuertes y puedan decirnos que les duele y como se sienten.
  • Los niños hasta los dos años no están “completamente” desarrollados ni tienen las armas para poder relacionarse con personas desconocidas. Es entonces cuando ya saben andar bien, hablar o hacerse entender más o menos para poder decir lo que quieren, cuando tienen prácticamente todos sus dientitos de leche para comer cualquier cosa que les ofrezcan, les ha dado tiempo a familiarizarse con distintos tipos de alimentos, etc.
  • Sobre todo porque hasta ese momento los niños no suelen admitir sin que les suponga un trauma, el separarse de sus figuras de apego durante largo rato. 

De 2 a 4 años instauraría las guarderías, gratuitas para todo el mundo, con la limitación de que los niños cómo máximo puedan estar 2 horas en ellas.
  • Antes de los dos años los niños no necesitan socializar con otros niños. Los demás niños, sobre todo si son de su misma edad, no les interesan en absoluto, porque no les aportan nada nuevo que ellos no sepan. 
  • La percepción temporal de niños tan pequeños no es buena. Muchas veces no saben en qué momento del día están, ni mucho menos en qué día de la semana. El tiempo para ellos pasa muy lento, sobre todo si están lejos de sus figuras de apego, por eso con un par de horas al día sería suficiente como toma de contacto con el mundo fuera del hogar.
De 4 a 6 años educación infantil no obligatoria con la limitación de que los niños cómo máximo puedan estar 4 horas en ellas.

  • A esta edad ya el niño habla mejor, con alta probabilidad controla sus esfínteres y es capaz de entender y atender con relativa facilidad las indicaciones de su profesora.
    A esta edad la madurez del niño hace que su adaptación al colegio sea mejor y más rápida. Retrasar un año la escolarización (de 3 a 4 años) supondría una mejora sustancial para el bienestar de los pequeños y de los docentes, para los que gestionar clases de 20 o más niños tan pequeños resulta estresante y sumamente agotador. Un simple año supone una diferencia muy significativa que hace que el proceso sea más llevadero para todos.
En mi opinión los niños deberían pasar más tiempo con su familia y retrasar (no adelantar) su institucionalización. Los niños son demasiado pequeños para enfrentarse a la escolarización con 3 años, mucho menos para hacerlo con solamente dos. Las ayudas a la paternidad deberían ampliarse y las leyes educativas deberían reformarse para adecuarse a los ritmos fisiológicos y madurativos de los más pequeños. De esta manera invertiríamos como sociedad en salud tanto física y mental.

jueves, 28 de octubre de 2010

DEMASIADO PEQUEÑOS


La excedencia por cuidado de niños pequeños termina cuando estos cumplen tres años. Las guarderías sólo los “guardan” hasta que tienen esa misma edad.

Por lo que, si en casa los dos padres trabajan, y no tienen un abuelito dispuesto a cuidar del pequeño, no queda más remedio que escolarizarle, aunque la Educación Infantil (de 3 a 6 años) no es obligatoria (de momento). Las circunstancias mandan, pero el hecho de que nosotros necesitemos que alguien se encargue de cuidar a nuestros hijos mientras vamos a la oficina, no significa que eso sea lo mejor para ellos. Les decimos que van a ir al “cole de mayores” y tratamos de convencerles y convencernos a nosotros mismos de que ya son mayores, pero en realidad no lo son.

Con 3, 4 y 5 años siguen siendo demasiado pequeños para:
  • Tener que levantarse todos los días tan temprano.
  • Tener que estar mucho tiempo sentados “trabajando”.
  • Estar tantas horas alejados de sus padres.
  • Tener unas jornadas tan largas o más que las de los adultos.
  • Recordar lo que han hecho durante el día para poder contárnoslo.
  • Poder encontrar las palabras para decirnos lo que les ha pasado durante esas horas y cómo se han sentido.
  • En ocasiones, tener que recorrer largas distancias en medios de transporte para llegar al cole.
  • En ocasiones, para poder controlar los esfínteres y haber abandonado definitivamente el pañal.
Primer día de cole del pequeño.
La mayoría de los centros se muestran bastante inflexibles en sus condiciones y en su funcionamiento y fuerzan con ello a que los niños se muestren más independientes de lo que su corta edad les permite.

Tienen unos periodos de adaptación ridículos por lo insuficientes, tras los cuales no queda otra que ver cómo los profesores arrastran hasta las aulas a niños que todavía no están preparados para ser escolarizados, mientras estos lloran y tratan de aferrarse a las piernas de sus padres.

Si un niño pone pegas a la comida del comedor, se le reprende y se le obliga, porque “hay que aprender a comer de todo” convirtiéndose así el momento de la comida en un suplicio para el pequeño.


Si un niño todavía no controla los esfínteres, se le prohíbe usar pañal y se insta a los padres a “enseñarle” a usar el váter, en lugar de respetar su ritmo madurativo y esperar a que él mismo “aprenda” sólito a hacerlo.

Tenemos unas expectativas muy poco realistas en cuanto a qué podemos esperar de los niños en función de su edad, haciendo sufrir en el camino a aquellos que van un poquito más lento que los demás en la adquisición de su autonomía.

En el metro de camino al cole.
Más que a aprender a leer, escribir o pintar, a esas edades lo que debería primar es el respeto a la individualidad, potenciar sus cualidades y dejarles libertad para crear y experimentar. También deberíamos darles muchos mimos y hacer que sus días sean divertidos e interesantes. Pero en lugar de eso, se impone el orden, la disciplina, y con ellos el aburrimiento. Se busca la “estandarización”; que todos terminen siendo iguales, haciendo las mismas cosas, y pensando de la misma manera. Y este es el comienzo de su larga vida escolar…

Si la familia puede organizarse, sería bueno no llevarles todos los días (recuerdo que no es obligatorio), o llevarles sólo por las mañanas, para que puedan comer y descansar en su casa. Tienen muchos años por delante de deberes y exámenes como para empezar a estresarles tan pronto.

Además, no sólo se aprenden cosas entre las cuatro paredes de las clases, sino que hay todo un mundo fuera que descubrir de nuestra mano.