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domingo, 27 de noviembre de 2016

RECURSOS PARA ESTUDIAR GEOGRAFÍA DE EUROPA

Como os conté en mi anterior post, mi hijo pequeño está estudiando geografía en Ciencias Sociales y ahora está dando Europa. No está siendo una tarea nada fácil y eso nos está obligando a trabajar mucho en casa y buscarnos la vida, no ya para reforzar, sino para conseguir que el niño memorice países, capitales, montañas y ríos. Menos mal que existe, entre otras cosas, internet, ofreciéndonos infinidad de páginas con mapas y juegos interactivos para practicar. Eso sí, hay que bucear para encontrar los recursos adecuados.



Hay que tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, el idioma. Si bien los nombres de los países y capitales suelen ser parecidos en inglés y castellano, es preferible no introducir más dificultad al proceso de aprendizaje utilizando recursos en otro idioma. Por eso hay juegos que hemos desechado por no estar en castellano. Por otro lado hay que tener en cuenta el nivel del niño. Es un niño que está en 3º de Primaria y apenas tiene 8 años. Su profesora de momento solo les ha hablado de 22 países con sus capitales y apenas 6 ríos, los más significativos, que tienen que ser capaces de localizar en un mapa. El problema está en que los mapas interactivos suelen preguntar todos los países y todos los ríos, y eso hace que haya muchos que el niño no puede localizar.


En el post de hoy os contaré cuales hemos terminado utilizando nosotros.


PUZZLES INTERACTIVOS MAPA POLÍTICO EUROPA


Los hay de colocar siluetas en su lugar correspondiente:

















































http://www.paisdelosjuegos.es/juego/geograf%C3%ADa/europe+map+test.html  



Pinchar y arrastrar la silueta desde el nombre:


O puzzles propiamente dichos






http://www.jigsawplanet.com/?rc=play&pid=2462d1a70c3b 



MAPAS INTERACTIVOS EUROPA POLÍTICA


Localiza países por el nombre:







Buscar país del interrogante en el desplegable (lo que puede ser un poco rollo…)






MAPAS INTERACTIVOS CADENAS MONTAÑOSAS DE EUROPA
















PARA ESTUDIAR LAS CAPITALES


Test sobre las Capitales Europeas




Memory de capitales





Saber y ganar Capitales



http://www.paisdelosjuegos.es/juego/quiz+de+los+pa%C3%ADses+del+mundo.html



PUZZLES FÍSICOS


Aparte de trastear con el ordenador también pensamos que sería de utilidad poder contar con materiales físicos que pudiera manipular, por lo que buscamos un puzle para comprarle. Ninguno de los que encontraba satisfacía los requisitos que necesitábamos, que eran básicamente que tuviera bien delimitados los países y solo escrito sus nombres y los de las capitales, nada más. Los más sencillitos no estaban en castellano, como este tan chulo de Geo Toys.



Había uno en madera de metodología Montessori en Jugar y Jugar, que estaba bien, pero era demasiado simple y no tenía los nombres escritos.


Al final nos decantamos por uno de Clementoni, que si bien lleva para mi gusto demasiada información, tiene las piezas bastante grandes y es fácil de montar. Además tiene la ventaja de que son dos puzles en uno pues es reversible y tiene a un lado la parte política y a otro la física. Aquí podéis ver a mi chico tras terminar de montarlo.




MEMORY ARTESANAL


También hemos diseñado y realizado un Memory artesanal con cartulina para aprovechar las ventajas del juego y la memoria visual como herramientas de aprendizaje y relacionar cada país con su capital. Es sencillito y muy útil, sobre todo para Jesús que es un as en este juego.



EUROPA ES MI CONTINENTE…


Por último, y como suele decirse, no menos importante, buscamos en youtube algún video que nos ayudara y encontramos uno del Canal Kolbe TV, con una canción que no conseguimos quitarnos de la cabeza y se ha convertido en la banda sonora de nuestra casa últimamente. No os lo perdáis, merece la pena, de verdad.


Y con esto y un bizcocho… el martes tiene el examen. Ya os contaré que tal le va.


sábado, 19 de noviembre de 2016

ESFUERZO, TRABAJO EN CASA Y NOTAS

En Ciencias Sociales de 3º de Primaria se da Geografía. Así que ahí está mi hijo pequeño, que por ser de diciembre aún no ha cumplido siquiera los 8 años, estudiándose los países de Europa y sus capitales. Ya se sabe acerca de 19, no sé hasta cuantas tendrán que saberse. En confianza os digo, que yo hay muchas que no me sé y tengo 40 años…



A mí esto me parece una burrada. No recuerdo exactamente cuando tuve que estudiar yo esto, pero no me suena que fuera con 8 años sino mucho más tarde. Por supuesto, este despropósito se traslada a casa por las tardes. No es suficiente el tiempo que le dedican en clase, por lo que muchos días trae como tarea estudiar geografía.



Se está esforzando mucho, todos en casa nos estamos esforzando mucho. No solo le preguntamos “la lección” si no que hemos buscado otros recursos para ayudarle, en lo que a mí me parece una ardua tarea memorística.

  • Hemos buscado, localizado y utilizado páginas con mapas interactivos.
  • Hemos construido un Memory artesanal con cartulina para aprovechar las ventajas del juego y la memoria visual como herramientas de aprendizaje.
  • Hemos comprado un Puzzle para reforzar el conocimiento a través de la manipulación.

Todo esto nos ha supuesto para la familia mucho gasto en energía, tiempo e incluso dinero. Todo para ayudar al niño a aprender algo que quizá podría aprender con menos esfuerzo por si solo dentro de un par de años.

Quizá os preguntaréis si después de todo esto el niño se ha aprendido efectivamente las capitales. Pues ayer ha tenido un examen (¡sí! ¡Tiene exámenes en 3º de primaria!...) y dice que ha dejado algunas en blanco…

Todo esto hace que me plantee varias cuestiones. Aunque las notas no tengan importancia ni objetiva (para su expediente en primaria) ni subjetivamente (para nuestra familia en particular) ¿reflejarán realmente el esfuerzo realizado por el chaval para adquirir esos conocimientos? ¿Cómo puede valorar la maestra ese esfuerzo si gran parte de él, lo ha realizado en casa sin estar ella presente?

Creí oportuno comentarle a la profesora a la salida del colegio, que el niño estaba trabajando mucho en casa y me contestó: “¡Como todos!”. Yo me quedé cortada sin saber que contestar porque no me esperaba esa respuesta. Pero después me indigné. No, como todos, no. Ni ella ni yo sabemos exactamente qué pasa en las casas de todos sus alumnos ,y dudo que todos los padres puedan prestar tanta atención a los estudios de sus hijos, como yo lo estoy haciendo con los de los míos (por falta de tiempo, recursos, cultura, etc.). 

Al final, que el niño se sepa las capitales al dedillo no es lo importante, ya se las aprenderá, o no… Tampoco lo es la nota que saque al final en este tema. Lo importante es que el tinglado educativo está muy mal organizado y es muy injusto.

  • Muchos niños no tendrán las oportunidades que tiene el mío en su casa para reforzar los conocimientos. 
  • El esfuerzo que se hace en las casas es invisible a no ser que se traduzca en una buena nota. 
  • Las buenas notas pueden obtenerse a costa de dedicar todas las tardes a machacarse intentando aprenderse cosas absurdas o inapropiadas, dejando al lado el juego, otros intereses o incluso el descanso.

Luego hay quién dice que quienes abogamos por eliminar los deberes, somos unos padres irresponsables y vagos que no queremos hacer caso a los niños por la tarde, que hay cosas más importantes dentro del sistema educativo de las que quejarse, etc. Señoras y señores, los deberes son la guinda del pastel, una parte más de un engranaje perverso. Defendiendo la perpetuación de los deberes, se contribuye a sostener el sistema educativo actual. 

Los deberes son injustos, si los defiendes estás siendo insolidario.
Los deberes constituyen un agravio para los alumnos.
Si no lo denuncias eres cómplice, así de simple.

sábado, 12 de noviembre de 2016

8 CLAVES SOBRE LA HUELGA DE DEBERES



Han pasado ya dos fines de semana de la huelga de deberes convocada por la CEAPA y yo he sacado unas cuantas conclusiones al respecto de esta iniciativa y sus repercusiones.



1. SEGUIMIENTO Y ÉXITO DE LA INICIATIVA: MOJARSE O NO MOJARSE.



En primer lugar la huelga es un éxito por el mero hecho de estar de actualidad y en boca de todos, independientemente del seguimiento que tenga. Aún así, opino que va a ser difícil cuantificar su seguimiento, y no creo que sea muy elevado por tres motivos:

  • Porque aunque parezca mentira seguro que hay padres que no se han enterado de la propuesta.
  • Porque aunque parezca mentira de nuevo, hay padres que están a favor de que sus hijos hagan deberes.
  • Pero sobre todo porque muchos padres y niños no la seguirán por miedo a las posibles “consecuencias”

Estas consecuencias van desde bajar la calificación (aunque las notas numéricas en primaria no se tienen en cuenta), castigar de alguna manera al niño (por ejemplo sin recreo), enfrentarse a una situación incómoda con el docente. En mi opinión es sin duda esta última la que tiene más peso en la decisión de los padres.

Admitámoslo, tenemos más miedo que vergüenza y muchos padres que se quejan de los deberes, no van a sumarse a la huelga por miedo a la confrontación, a meterse en problemas. Ya hay otros peleando por sus derechos, para que molestarse. Quejarse es deporte nacional, al igual que lo es la inacción. Luego eso sí, todos disfrutarán de los frutos de esta lucha, que si bien no madurarán a corto, sin duda si lo harán a largo plazo.



2. HUELGA: MEDIDA DESESPERADA.


¿Por qué una huelga? Pues porque el diálogo se ha intentado y no ha funcionado. Quienes dicen que la huelga es ir demasiado lejos y que antes habría que haber recurrido al diálogo, no se han topado con la negación de los centros y los docentes a negociar. Quienes han convocado la huelga están en contacto con muchos centros educativos, reciben las quejas de miles de padres desesperados, que no saben qué más hacer, para que sus hijos no se pasen las tardes enteras enterrados entre libros.

Es suficiente con darse una vuelta por el grupo de facebook "Basta de Deberes" para comprobar que este es un problema real, que afecta a mucha gente y que no suele solucionarse a través del diálogo, pues los docentes no se bajan del burro, no atienden a razones, sino que suelen mostrarse inflexibles al respecto.



3. LA ENTELEQUIA DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA.


Si se ha llegado a este extremo es porque a la hora de diseñar metodologías e implantarlas, los centros no tienen en cuenta la opinión de los alumnos ni de sus familias. Ni si quiera se nos consulta. En la práctica no existe eso que han dado en llamar “Comunicad Educativa”. Y no solo no podemos participar en la construcción de los centros educativos, a donde mandamos un mínimo de 5 horas todos los días a nuestros hijos, sino que tampoco se nos “permite” decidir qué hacer en nuestra propia casa tras la jornada lectiva.

Todo esto a pesar, de que según la propia LOMCE: “Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que contar con la familia y confiar en sus decisiones". De hecho hay una sentencia del constitucional al respecto, que dice que la libertad de cátedra termina en la puerta del colegio.

Dado que estas tareas además han de realizarse en nuestro hogar, la lógica me dice que deberían tenerse en cuenta nuestra opinión, nuestras circunstancias y confiar en el criterio paterno. 



4. LA TAREA COMO OPCIÓN.


Todos, padres y profesores deberíamos tener claro que: no en todos los centros se mandan deberes y no todos los profesores los mandan, porque la ley no obliga a mandarlos, al igual que no habla en ningún momento de libros de texto o de exámenes. Todas estas son herramientas que los profesores deciden libremente usar o no en su trabajo.

¿Por qué los mandan entonces? Pues porque no quieren o no saben sustituir estas herramientas por otras y sobre todo porque los deberes forman parte de sus creencias personales, filosofía vital y la costumbre. La cultura de los deberes no tiene que ver con las reformas educativas, los temarios o la falta de recursos. Es un principio que se da por sentado y muchos consideran incuestionable. Sin embargo, se puede enseñar prescindiendo de mandar tarea para casa, muchos lo hacen. Se trata simplemente de sustituir la obediencia por la curiosidad y el interés genuinos.

De manera que negarse a hacer tarea en casa no vulnera ninguna ley, mientras que obligar de manera directa o indirecta a los niños a hacerla si que lo hace (artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño: “derecho al esparcimiento, al juego y a participar en las actividades artísticas y culturales”).

El problema fundamental de los deberes, aparte de que invaden la vida familiar y el tiempo de los niños tras la jornada escolar, está en su propia definición. Están concebidos como obligatorios y se suele penalizar a los niños por no hacerlos. Si los deberes no fueran obligatorios y no contasen para la nota quizá los abordaríamos de otra manera. Cuando nos pareciesen necesarios e interesantes se harían de buena gana y todos saldríamos ganando. 



5. ARGUMENTOS Y LÍMITES. 


Estos días se repiten las conversaciones en las que unos por un lado defienden los deberes argumentando la necesidad del refuerzo de lo aprendido, de crear hábitos de estudio, ejercer la responsabilidad, etc. mientras que otros argumentan que los niños deberían aprender lo necesario dentro del aula y que los deberes no son la única herramienta para conseguir inculcar a los niños la importancia del esfuerzo y el trabajo bien hecho.

En realidad, lo que a casi todos nos preocupa, porque nos educaron para que nos importara, son los resultados académicos y resulta que los estudios científicos demuestran que en infantil y primaria los deberes no mejoran los resultados si no que son contraproducentes porque originan estrés y desmotivación. Ya solo por esto deberían ser desterrados por completo de nuestro sistema educativo.

Podemos decidir conscientemente obviar estos estudios, pero lo que no se puede negar es que los deberes son para muchas familias una fuente de problemas, por eso existe esta reivindicación. Creamos que son buenos o no, necesarios o no, el límite a los deberes debería estar siempre en preservar la salud y el bienestar de los más pequeños. Se trata de sopesar pros y contras, ventajas e inconvenientes y actuar en consecuencia. Por muchos beneficios que aportasen los deberes, si las desventajas son mayores, no deberían mandarse, no a toda costa.



6. LA ESCUELA: PARTE DE LA VIDA, NO LA VIDA ENTERA.


Una de las estrategias más socorridas y utilizadas en los últimos días para la defensa de los deberes es atacar a las extraescolares, culpando a estas clases de ser las causantes del estrés y la falta de tiempo libre de los más pequeños. De nuevo, un tercero, sea profesor u otro padre, se cree con derecho a inmiscuirse en nuestro tiempo libre, juzgando nuestras actividades.

La clave está en que muchos posicionan la escuela y la educación reglada en el centro de las vidas de los niños, despreciando todo aquel conocimiento, formación y educación que no se suministre dentro de las aulas de los colegios.


Sin embargo, la escuela es una parte importante en la vida de los niños, pero es solo una parte, no toda su vida. Se puede y se debe aprender de otras fuentes, cosas que en el colegio no se enseñan. La tarea para casa impide a los niños ejercer su derecho a desarrollarse plenamente, a veces incluso, simplemente a desconectar y descansar.


7. CONTRA LOS DEBERES NO CONTRA LOS PROFESORES.


Como hemos podido comprobar, tanto en las redes sociales como en los centros escolares, algunos profesores se toman la huelga como algo personal, cuando la huelga es en contra de los deberes no de los profesores. Los profesores son mucho más de los deberes que mandan, y su labor no debería definirse ni centrarse exclusivamente en el trabajo que mandan para casa. 

Los deberes parten de la premisa errónea de que el profesor tiene autoridad fuera del aula y que las familias no tenemos más remedio que obedecer. Por eso, hay profesores que se están tomando muy mal, lo que ellos consideran una “insurrección”. 



8. DELIMITANDO ESPACIOS: LA VERDADERA REIVINDICACIÓN.


En realidad la huelga de deberes no es el objetivo de la iniciativa de la CEAPA sino su consecuencia. En sus propias palabras lo que se pretende es que “…recuperemos el tiempo libre de nuestros hijos e hijas durante los fines de semana y, con ello, el tiempo familiar que necesitamos para poder realizar actividades conjuntas y ejercer mejor aún nuestra función de padres y madres.” Dejar de hacer la tarea es un medio para conseguir este loable fin.

Por esto nos animan a planificar actividades concretas con nuestros hijos, llevarlas a cabo, y comunicárselas a los profesores para que “entiendan la coherencia de nuestra petición y puedan comprobar que hacemos lo que decimos”. De esta manera se pone de manifiesto la perversión del sistema, en el que los sectores más críticos que defienden su derecho a elegir libremente que hacer en su esfera privada, terminan animando a los padres a justificar ante los profesores sus decisiones, explicándoles lo que hacemos o dejamos de hacer en nuestro tiempo libre. Nos declaramos insumisos, no pedimos permiso, pero si perdón para que no nos castiguen…

Creo que la comunicación es fundamental con los profesores, y no tengo problema alguno en decirles como pasamos los fines de semana, pues no hacemos nada estrambótico ni ilegal que quisiera ocultar, pero el cambio pasa por creernos nosotros mismos que no tenemos obligación ninguna de dar explicaciones, porque en casa mandamos nosotros.

domingo, 6 de noviembre de 2016

EN CASA APOYAMOS LA HUELGA DE DEBERES

A nosotros actualmente los deberes no nos suponen demasiado trastorno por varios motivos:

  1. En el colegio de mis hijos la carga de deberes se ha visto reducida gracias a una petición que hizo la AMPA el año pasado al Consejo Escolar.
  2. Las tutoras de mis hijos son bastantes razonables y no se pasan mandando deberes. Vamos, que deberes hay, pero pocos…
  3. Mis hijos son bastante espabilados y rápidos y suelen terminar la tarea en clase o traer muy poquita cosa a casa.
  4. Nuestro colegio tiene jornada continua por lo que disponemos de toda la tarde libre para hacer cosas. Es decir, que nos da tiempo a descansar, jugar, etc…, después de terminar la tarea. 
  5. Yo estoy disponible para ellos toda la tarde, por lo que en caso de tener alguna dificultad con algo en particular, estoy con ellos para ayudarles.
  6. Yo tengo cultura y una formación universitaria que me permiten resolver sus dudas si es que las tienen.
Os preguntaréis entonces por qué me sumo yo a esta huelga si “no me afecta”.

Pues por simple y llana solidaridad. Por justicia social. Porque desde pequeña decían de mi que era una “defensora de pleitos pobres”. Porque no se trata solo de mí y los míos, se trata de todos. Porque las circunstancias pueden cambiar y entonces no me las vería tan felices y me arrepentiría de no haber aportado mi granito de arena a esta causa apoyando la huelga. Porque no todo el mundo tiene mi suerte y a poco que no se de uno de estos factores, la cosa se complica y los que pagan el pato son los niños.

Porque hay muchos niños que salen a las 4 o a las 5 de la tarde del cole, en lugar de a las 2 como los míos. Que a lo mejor se tienen que quedar a extraescolares, no por devoción sino porque no les queda más remedio, porque no existe conciliación en este país y a sus padres todavía les queda un rato largo en la oficina antes de poder ir a recogerles. Porque no es lógico que lleguen a las 7 a casa cansados y se tengan encima que poner a hacer 1 o 2 horas de deberes.

Porque yo estoy y puedo ayudarles, pero hay padres que no están ni saben hacerlo. Porque no es justo para esos niños, que salen del cole sin entender algo, que vuelvan al día siguiente sin entenderlo todavía y encima les regañen, castiguen o bajen la nota, por no hacer algo que no podían hacer por mucho que se empeñaran.

Porque con 5 horas debería ser suficiente y si no lo es, que cambien el temario, lo acorten, reclamen más profesores, apoyo o lo que sea necesario. 

Porque hay muchas cosas que aprender de la vida que no se enseñan en el colegio y si hacemos deberes no nos queda tiempo para aprenderlas.

Porque tenemos derecho a decidir qué hacer o no en nuestra casa y no tenemos que dar explicaciones a nadie de a lo que dedicamos el tiempo por las tardes. Como si lo que queremos es hacer el pino hasta vomitar. Tenemos derecho a ir a las extraescolares que nos apetezcan, jugar en el parque o a los videojuegos. 

Porque los padres no les decimos a los profesores lo que tienen, pueden o no pueden hacer cuando salen del colegio… 

Porque, no nos engañemos, a determinadas edades es raro que un niño haga los deberes voluntariamente y con gusto (por algo será). Eso nos convierte a los padres en “Minions” de los profesores, persiguiendo a los chicos para que hagan algo que no hemos decidido nosotros. La ironía es mayor cuando encima no se está de acuerdo con esta práctica…

Porque quien quiera o necesite profundizar en una materia puede hacerlo en colaboración o no con el profesor de turno, pero sin obligar a los demás que no lo necesitan a reincidir innecesariamente en ese asunto con ejercicios repetitivos.

Porque son obligatorios y se penaliza a los niños por no hacerlos y eso desvirtúa la educación, hace que los niños hagan las cosas por miedo, por la nota, por competitividad, en lugar de por el placer de aprender.

Y estaría así eternamente. Pero para terminar añadiría que porque no pasa nada. De verdad, que no se va a hundir España más de lo que está, si se deja de mandar deberes. Que los resultados académicos son malos y no mejoran a pesar de mandarse cada vez más tarea para casa. Algo ya de por si significativo. A lo mejor nos llevamos todos una sorpresa si dejamos de hacer de una vez las cosas “como se han hecho toda la vida”…

miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡NO QUIERO VOLVER AL COLE!

Este verano no he escrito mucho. Tanto los niños como yo hemos estado haciendo el vago, que es lo que toca en esta época. El año pasado dediqué mucho tiempo y energías en recopilar recursos didácticos para el verano, sin embargo este año no les he obligado a hacer nada. Solamente he perseguido un poco al pequeño para que lea, pues este sigue siendo nuestro principal caballo de batalla. Al principio del verano le revisé la vista para comprobar que no tuviera ningún problema en los ojos. Dos profesionales distintos nos verificaron que no tenía ninguna dificultad visual por lo que hemos terminado asumiendo que se trata simplemente de un problema de falta de interés: no le gusta leer y punto.

Pero este año empieza 3º de Primaria y la cosa se pone difícil. Va a tener que leer si o si, y mucho. Le tengo pavor a este curso, en el que es probable que además le manden tarea para casa, tarea que a diferencia de su hermano mayor, sé que voy a tener que supervisar con él, por lo menos hasta que se haga a la idea y coja la rutina. ¡Me da una pereza enorme! Y por eso no quiero que empiece el cole…

Este curso ya va a tener mochila y libros “de mayores” que seguro que va a tener que pasear de un lado a otro y que al final voy a tener que cargar yo. El mayor es muy rápido y eficiente, termina las tareas en clase y normalmente no suele llevarse a casa demasiado peso. Le tengo dicho que deje en la cajonera todo aquello que no necesite llevarse, incluido el estuche, porque en casa tenemos todos los materiales: pinturas, tijeras, lápices, gomas, etc., que puedan llegar a necesitar. No sé si esto va a ser factible con el pequeño, pues no sé si será capaz de terminarlo todo allí…¡¡¡ le veo taaaannnn pequeño!!!

Por eso estoy estresada y el calor de estos últimos días tampoco ayuda en nada, la verdad.

Este verano no les he obligado a repasar nada, porque he pensado que necesitaban descansar para la que se avecina. Probablemente no sea tan duro como lo imagino, pero he preferido darles un respiro y dejarles a su aire. 


Las vacaciones de verano son para ellos un oasis de libertad. Se lo pasan corriendo en bañador y chanclas por la urbanización, jugando con sus amigos a batallas nerf o bañándose en la piscina. Este año han hecho su primer “botellón” nocturno, con chuches y refrescos. Hemos visto toda la saga de Terminator con su amigo Álvaro cuando estuvo en casa de visita, han practicado infinidad de deportes en el Campus en Santander, y jugado un montón a videojuegos… En definitiva han sido unas estupendas vacaciones que espero les hayan recargado suficientemente las pilas para afrontar el nuevo curso

Ahora solo nos quedan los recuerdos, las fotos,
respirar hondo y madrugar. 


¡Verano te echaremos de menos!



miércoles, 2 de marzo de 2016

DOCUMENTO PROPUESTA DEL AMPA SOBRE LOS DEBERES.

En mi entrada “Problemática de los deberes en la Comunidad de Madrid” os contaba como a través del AMPA del colegio de mis hijos, los padres hicimos llegar una propuesta al Consejo Escolar para incluir en el Reglamento de Régimen Interno una serie de directrices generales sobre los deberes.



El resultado de esta iniciativa ha sido que la carga de deberes se ha visto reducida bastante aunque no han desaparecido por completo ni mucho menos.

Me preguntabais por el documento en cuestión. Lo comparto aquí a través de imágenes. 









Si alguien quiere el documento en pdf puede escribirme a mi correo: deprofesionmami@gmail.com y estaré encantada de hacéroslo llegar.



ACLARACIÓN: En la C. Madrid la normativa dice que los niños están obligados a hacer "las tareas para casa". Estudiad la normativa de vuestra comunidad. Tendréis que adaptar la propuesta a lo que diga esa normativa sobre los deberes (si es que dice algo).

lunes, 25 de enero de 2016

PROBLEMÁTICA DE LOS DEBERES EN LA COMUNIDAD DE MADRID

Si vives en la Comunidad de Madrid y tienes hijos en edad escolar a los que les mandan deberes, este post te interesa. Voy a intentar resumir brevemente cual es la situación a la que nos enfrentamos los padres a este respecto. 

Lo que los padres debemos saber es:

  1. La LEY GENERAL DE EDUCACIÓN (LOMCE), no dice nada sobre los deberes (al igual que no dice nada sobre los exámenes o los libros de texto). No especifica por tanto como deben los profesores impartir sus asignaturas, ni qué herramientas específicas deben usar para hacerlo y evaluar los conocimientos adquiridos por los alumnos. Por tanto el hecho de mandar deberes o no depende de cada profesor en particular y de la política de cada Centro Escolar en concreto.
  2. Sin embargo, el DECRETO 15/2007, de 19 de abril, por el que se establece el marco regulador de la convivencia en los centros docentes de la Comunidad de Madrid, en su Art. 3. Las Normas de Convivencia. Punto 4, apartado f, establece que en caso de mandarse deberes, su realización por parte del alumnado tiene carácter obligatorio y por tanto el hecho de no realizarlos puede ser considerado una falta y por tanto ser sancionada. Este decreto  desarrolla de forma exhaustiva las faltas, sanciones y procedimientos sancionadores. Al leerlo da la sensación de estar delante del Reglamento Interno de una cárcel, en lugar de estar refiriéndose a las normas de convivencia de un Centro Educativo donde conviven adultos y niños, libres y responsables.
  3. Cabe destacar que en ningún lugar de dicha ley autonómica, ni de la ley general se establece que se pueda o deba bajar la nota de los alumnos por no hacer los deberes. Ninguna de las sanciones por faltas de ningún tipo hacen referencia a penalizar a los alumnos en sus calificaciones. De nuevo esta manera de actuar es algo que se hace en los centros de forma tradicional y protocolaria sin estar respaldados por ninguna ley educativa. De hecho la ley actual (LOMCE) en su Artículo 5. Las competencias clave en el currículo. Apartado 5 sobre los criterios de evaluación, especifica que solamente pueden calificarse pruebas "observables, medibles y evaluables", requisitos que los deberes domésticos jamás podrán cumplir, puesto que ocurren fuera de la vista del profesorado, de manera que según la ley actual, los deberes de mandarse, en la C. Madrid los alumnos estarían obligados a realizarlos pero no podrán contar para la nota, ni positiva ni negativamente.
  4. Por otro lado la LOMCE establece textualmente en su artículo 121.5 que «los centros promoverán compromisos educativos entre las familias o tutores legales y el propio centro en los que se consignen las actividades que padres, profesores y alumnos se comprometen a desarrollar para mejorar el rendimiento académico del alumnado». De manera que los padres a través de las Asociaciones de Padres y Madres “supuestamente” podríamos influir en las Políticas de Centro, promoviendo a través del Consejo Escolar cambios en los Reglamentos Internos con el fin de, entre otras cosas, erradicar los deberes.
  5. Y aquí llegamos a la trampa. Si bien la LOMCE puede parecer liberal al no legislar demasiado y dejar libertad de decisión a los profesores a la hora de ejercer su profesión, no ocurre lo mismo con la capacidad participativa de los demás integrantes de la Comunidad Educativa, esto es, padres y alumnos. Con sus artículos sobre la Participación en el Funcionamiento del Centro y las Competencias del Consejo Escolar, la ley ha otorgado toda la capacidad de gobierno a la Junta Directiva, dejando a los padres sin la posibilidad de aprobar o rechazar las Políticas del Centro. Los padres podemos evaluar y proponer pero nuestro voto no cuenta, se hará siempre lo que crea oportuno la dirección, aunque el resto de la comunidad educativa no estemos de acuerdo.

De manera que si los profesores del colegio de tus hijos, son de la “vieja escuela” y fans acérrimos de los deberes, hoy por hoy, los padres no tenemos herramientas para librar a nuestros hijos de ellos. Sólo nos queda quejarnos, cambiarlos a otro centro, declararnos directamente insumisos y no hacerlos, o bien meternos, si es que podemos, en denuncias complicadas y costosas para demostrar el derecho de nuestros hijos a hacer lo que les dé la gana con su tiempo fuera del horario escolar.

Esto es lo que nos ha pasado a nosotros en nuestro colegio. A través del AMPA hicimos llegar una propuesta al Consejo Escolar para incluir en el Reglamento de Régimen Interno una serie de directrices generales sobre los deberes. Queríamos evitar tener que estar a merced de la inclinación personal del profesor de turno hacía este tema cada curso. Redactamos un documento muy completo en el que analizábamos el tema desde diversas perspectivas: educativa, social, legal, de derechos humanos, etc. Era una propuesta bastante “light”, que no pretendía erradicarlos todos de golpe, si no racionalizarlos y hacerlos más llevaderos. Sin embargo, la propuesta no tuvo éxito y fue rechazada. La respuesta que dieron los profesores fue la siguiente:

  • Que consideraban que los deberes eran necesarios.
  • Que hay que crear hábitos de estudio.
  • Que en determinadas asignaturas los deberes son trabajos, resúmenes, esquemas...siempre útiles.
  • Que incluso consideran útil los ejercicios repetitivos.

Lo único que conseguimos es que se comprometieran a mandar menos cantidad y a coordinarse para que en un mismo día no coincidan deberes de 3 o 4 asignaturas.



En el fondo todos los padres intuíamos que nos iban a mandar a paseo pero aún así sentíamos que era nuestro deber intentarlo No consideramos que nuestra iniciativa haya sido un fracaso total porque por lo menos se ha empezado a hablar del tema. Los profesores ahora conocen nuestra opinión al respecto, se han visto obligados a considerar otros puntos de vista, les hemos obligando a reflexionar sobre algo que daban por supuesto como algo intocable e incuestionable.

Esta experiencia ha hecho que me reafirme en mi creencia de lo importante que es hacer “pedagogía” sobre el tema de los deberes. Porque salvo que se promulgue de una vez por todas una ley que nos respalde, que sea clara e inmutable, es decir que no dependa de quien esté en cada momento en el gobierno y que sea conocida por todos los docentes, los deberes no van a desaparecer, fundamentalmente porque los profesores los siguen considerando imprescindibles y muchos padres les dan la razón demandándolos para sus hijos.

lunes, 28 de septiembre de 2015

¿PARA QUÉ SIRVEN LOS DEBERES?

De todos los argumentos a favor de los deberes, de todas sus supuestas ventajas o efectos sobre el alumnado, sólo puedo estar de acuerdo con estos tres que nombro a continuación. Esto es lo que los deberes, tal y como están planteados, pueden llegar a conseguir:
  •   Refuerzan lo aprendido en el aula: pues suelen consistir en ejercicios reiterativos.
  •   Estimulan la memoria de los niños: les hacen aprenderse muchos datos y fórmulas.
  •   Ayudan a mejorar la lectura: obligan a tener que leer los libros de texto, que si el niño no es aficionado a la lectura, no le viene mal del todo para practicar, aunque sea a la fuerza.

El resto de bondades que muchos atribuyen a los deberes serían ciertas en un mundo ideal en el que estos no se limitasen a mandar los ejercicios del libro de turno. Aquí y ahora, en la práctica totalidad de los colegios los deberes no cumplen sus supuestos objetivos, simplemente por cómo están concebidos.
¿Cuáles deberían ser las principales funciones de los deberes? Estas son las cosas que deberían conseguir los deberes y no consiguen:
·   Contextualizar lo aprendido en el mundo real, es decir, trasladar la teoría a la práctica.
·   Favorecer la formación complementaria, permitiendo que el alumno profundice en los temas de su interés.
·     Estimular el manejo complementario de las tecnologías de la información.
·     Fomentar la capacidad de planificar y buscar información por sí mismo.
·    Promover la creatividad, así como la interacción y la posibilidad de ayuda entre alumnos.
Sin embargo la circunscripción a los libros de textos, tanto dentro como fuera del aula, les quita a los niños capacidad de crear e involucrarse con aquello que están estudiando. Convierte el estudio y los deberes en algo mecánico y aburrido, apagando sus ganas de saber más.
Los típicos ejercicios que los niños llevan a casa son preguntas cerradas que sólo admiten una respuesta y que sólo sirven para que el niño plasme lo que dice el libro sobre ese tema. En este tipo de actividades la creatividad brilla por su ausencia al igual que la autonomía. El niño hace lo que le mandan, no elige el tema, el planteamiento ni puede cuestionar la respuesta. No se fomenta pues el razonamiento lógico ni se le hace partícipe de su propia formación.
Por otro lado los deberes en general son siempre individuales de manera que no fomentan en absoluto el compañerismo, si no por el contrario fomentan la competitividad en tanto en cuanto muchas veces son evaluados y tenidos en cuenta para la nota final.
Hay otros argumentos a favor de los deberes y con los que no estoy en absoluto de acuerdo. Estas son las cosas que ni se consiguen con los deberes ni deberían perseguirse con ellos:
·        Los deberes no ayudan al niño a crear hábitos de trabajo, a ser responsables, ni desarrollan su disciplina. Todos estos son aspectos que forman parte de la personalidad y el carácter de cada niño. Son aspectos madurativos que o vienen de serie o se adquieren (si es que se adquieren) con el tiempo. El niño que es responsable se pone hacer los deberes por iniciativa propia, el que todavía no lo es le costará ponerse y eso creará conflictos en la familia. Además para aceptar una responsabilidad de buen grado uno debe ser autónomo, poder decidir, y esto no ocurre con los deberes en tanto que suelen ser obligatorios.
·      Los deberes no deben introducirse como preparación para cursos posteriores. Cada edad tiene unas características y necesidades distintas. La necesidad de juego de un niño de 6 años no tiene nada que ver con la necesidad de juego de un niño de 13. Mandar deberes a niños cada vez más pequeños sólo consigue robar tiempo de su infancia y que lleguen a mayores quemados con el colegio y las tareas. No es bueno forzar ni adelantar etapas.
·        ¿Consiguen los deberes que las familias se impliquen en la educación de sus hijos? Sería ideal que los padres tuviéramos un rol más activo en la educación de nuestros hijos, pero esto debería ir más allá de garantizar que nuestros hijos hacen los deberes. Es curioso como a los padres poco o nada nos dejan influir en el devenir de las clases y sin embargo los profesores sí que interfieren en nuestra dinámica familiar mandando tareas para casa. En cualquier caso, los padres no deberíamos tener que convertirnos en profesores de nuestros hijos como muchas veces ocurre (¿para eso ya van al colegio, no?). Sin contar con que hay padres que no pueden, por falta de tiempo, formación y recursos ayudar a sus hijos con las tareas si lo necesitan aunque quieran hacerlo, lo que es injusto para esos chicos y los deja en una situación de inferioridad frente a sus compañeros.
·       Utilizar los deberes como herramienta disciplinaria, para dejar claro quién manda y castigar con ellos faltas de comportamiento. Aunque hay incluso normativas de algunas comunidades autónomas que contemplan la “realización de tareas o actividades de carácter académico” como sanción para corregir faltas leves, creo que esta es una medida decimonónica, totalmente desfasada que desvirtúa el valor de dichas actividades al transformarlas en castigo. Las tareas escolares deben ser un medio para poder profundizar en los contenidos y mejorar en aquellas materias en las que cada alumno tenga más dificultades y deberían ser percibidas por los alumnos como algo positivo.
·     Los deberes no deberían ser usados por los padres como herramienta para tener entretenidos y ocupados a los niños por las tardes. Rectifico: quien quiera hacerlo que lo haga pero que no me obligue a mí y a mi familia a entrar en esa dinámica. Por las tardes nosotros vamos al parque, leemos los libros que nos apetece, jugamos al monopoly, vamos a la piscina, etc. Quien quiera que su hijo haga fichas o ejercicios de matemáticas o lo que sea, tiene a su disposición miles de ellas en internet, sólo tiene que buscarlas y descargárselas, no es necesario que sea el profesor quién las mande obligando a todos los alumnos a su realización.

Todos, padres y profesores deberíamos plantearnos estas preguntas: ¿Qué persiguen los deberes? ¿Qué se consigue mandando y haciendo deberes? Empezar a cuestionarse esta “tradición” es un ejercicio necesario para modernizar la educación. Está claro que si los docentes revisasen la metodología que utilizan en el aula y se adecuasen los contenidos al tiempo disponible no sería necesario mandar tarea para casa o al menos este tipo de tareas. 
¿Cuál es tu opinión respecto a los deberes?
¿Cómo lleváis en casa este tema?

viernes, 10 de abril de 2015

LA LUCHA CON LOS DEBERES

Ángel está en 3º de Primaria y este año han empezado a mandarle deberes en serio. Todos lo días tiene algo que hacer, hasta el punto de que por primera vez tenemos que estar pendientes del horario para ver que le toca cada día, tenemos que andar con los libros mochila arriba y mochila abajo y tuve que despejar su escritorio para que pudiera utilizarlo para su verdadera función distinta de la que había asumido hasta ese momento, esto es, albergar encima juguetes varios desperdigados.

El choque con los cursos anteriores ha sido brutal. Yo no me acuerdo de tener deberes, o al menos no tantos con esa edad y mucho menos tener exámenes como lleva teniendo desde el año pasado. Creo que a quienes se encargan de diseñar los programas educativos se les ha ido la olla. Este año con la nueva ley, el contenido del curso no es solo más extenso si no que han adelantando temas que antes se daban en cursos posteriores. La idea parece ser hacerles currar mucho y forzar que aprendan cuanto antes las cosas, no sé exactamente para que.

Al principio tuvimos problemas porque además él estaba acostumbrado a escribir seguido sin levantar el lápiz y eso le hacía tardar mucho pues tienen que copiar los enunciados de los problemas... Como pude le enseñé a escribir levantando el lápiz y ahora aunque sigue teniendo una letra infame por lo menos escribe más rápido y fácilmente.

Fuimos a hablar con el profe sobre los deberes y nos dijo lo siguiente:
  1. Que una parte de la nota depende de los deberes, no me acuerdo exactamente que porcentaje.
  2. Que lo importante no es que los hagan bien si no que por lo menos lo intenten.
  3. Que como él les daba muchas asignaturas iba a tratar de organizarse y si mandaba deberes de una no mandar de otra.
  4. Que como mucho le tenían que dedicar tres cuartos de hora cada tarde.
  5. Que si veíamos que un día se había pasado de la cuenta pues que se lo dijéramos y no los terminara o que los hiciera sin copiar el enunciado.
  6. Que si algún día por lo que fuera no podía hacerlos que le pusiéramos una nota.
Todo bastante razonable, pero los deberes en el fondo son irrenunciables (no sabemos porque y tampoco incidimos en ello en la reunión) y los deberes son para todos igual, mi niño no podía ser una excepción.

Una vez que ya nos hemos “acostumbrado” a la nueva situación, no es tan terrible, fundamentalmente porque Ángel es súper responsable y no pone demasiadas pegas para hacerlos, no le cuesta demasiado y en media hora ya ha terminado. Ese rato de deberes no le quita de hacer otras muchas cosas: jugar en casa o en la calle, ir a la piscina, ver la tele, jugar al ordenador o la tablet, etc. quizá porque tiene un horario escolar, desde mi punto de vista razonable, sale a las dos y por tanto le queda mucha tarde por delante para hacer cosas. Otro gallo nos cantaría si saliera a las 5, 5 y media, las 6 o más tarde... tener que llegar a casa y ponerse, aunque sea media hora, a hacer deberes me parecería criminal.

Así que así estamos, no creemos en los deberes, en su utilidad e idoneidad, comparto punto por punto lo que se dice de los deberes en este post de la Pedagogía Blanca, pertenezco al grupo de facebook “Basta de deberes” y nos gustaría que no se los pusieran, pero nos los estamos tragando como podemos y así seguiremos siempre que no afecten demasiado a nuestras vidas y rutinas fuera del cole. Si la cosa se pone fea, no sé lo que haremos pero está claro que por lo menos protestaremos aunque no sirva para nada. Miedo me da cuando Jesús llegue a 3º, pues no le veo a él con tan buena disposición hacia los deberes. Ahí si que pueden empezar de verdad los problemas. 



Cada vez más padres están alzando su voz en contra de este sistema obsoleto y absurdo que carga a nuestros hijos con tareas aburridas y repetitivas tras la larga jornada escolar. Este movimiento tiene su reflejo en las redes sociales con numerosas manifestaciones como las de los blogs de Maternidad Continuum , de Bea, Mama de dos o Killer Mother.

Si tú también piensas que la carga de deberes es excesiva y que el estudio de nuestros hijos debería plantearse de otra manera puedes firmar esta Petición al Ministro WERT para LA RACIONALIZACION DE LOS DEBERES ESCOLARES. Yo ya la he firmado.