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domingo, 23 de abril de 2017

PARQUES PARA NIÑOS GRANDES EN MADRID

¿Qué hacer en Madrid con niños ya mayorcitos?
¿Qué planes funcionan para pasar un día en familia divertido en la capital?

Cada etapa en la vida de los niños tiene sus peculiaridades y sus condicionantes. A mí me toca ahora lidiar con un preadolescente gigante que necesita todavía jugar (y debe hacerlo) pero que ya no cabe en casi ningún parque de los que tengo a mi alrededor. Encontrar un sitio donde pueda jugar y que le resulte interesante es todo un reto.

Sin embargo, esta semana santa hemos ido descubriendo, por un cúmulo de casualidades, unos parques geniales que se encuentran relativamente cerca los unos de los otros, configurando una “Ruta del Parqueo” de lo más estimulante. Os detallo a continuación, donde están y como son. 

Parque de los bichos o de los toboganes - San Sebastián de los Reyes


Parque de la Dehesa Vieja. 
Avenida Hayedo de Montejo, s/n - 28702 


El área de juegos es  una gigantesca "caja entomológica" donde se encuentran fantásticas especies de insectos. Tiene la peculiaridad de estar estructurada como una batería de toboganes en ladera, a los que se accede escalando con la ayuda de presas con forma de coloridos bichos: gusanos, mariquitas, moscas, etc. El suelo es de caucho para amortiguar el daño de las posibles caídas.

Además de tener otros muchos columpios, cuenta con una araña negra gigante que hace las delicias de los más pequeños.

El parque tiene zonas de descanso con mesas de madera para poder hacer picnics. 
Se trata de un lugar muy agradable.



Parque del Invierno – San Sebastián de los Reyes

Avda. De la Dehesa, 4 - 28702 



Muy cerquita del anterior, a un par de minutos en coche se encuentra este parque encajado entre dos bloques de edificios. Lo reconoceréis porque está decorado con motivos invernales como copos y muñecos de nieve.

Tiene dos toboganes de tubo cerrado bastante altos a los que no es fácil acceder. El conjunto lejos de contar con unas simples escaleras, tiene un tramado de barras, puentes y paredes de escalada que ponen a prueba la habilidad de los chicos para conseguir alcanzar la cima de los toboganes. También tiene un artilugio giratorio no apto para estómagos sensibles.



Parque temático del Oeste - Alcobendas

Avda. Camilo José Cela, 1 -  28108



Cogemos el coche y en 8 minutos estamos en un parque encantador, en el que los columpios, más que destacar por su tamaño o aparatosidad, lo hacen por su originalidad. El parque simula un pueblo del Oeste Americano. Cuenta con saloon, cárcel, un tren, una diligencia, y un depósito de agua del que salen dos estupendos toboganes. Aunque pueda parecer un parque para niños más pequeños, su ambientación ofrece unas estupendas oportunidades de juego.

Hasta los simples balancines con forma de caballito adquieren una nueva dimensión dentro de este contexto tan especial.


Los niños pueden jugar a comprar los tickets para subirse a la diligencia y esperarla sentados encima de los baules con su equipaje.

Y como no todo va a ser jugar, justo enfrente del parque hay un McDonald’s, por si os apetece hacer una paradita para repostar y recargar energías.





Parque temático el Hormiguero Atómico - Alcobendas

Avda. Camilo José Cela, 24 - 28108 



Situado en el Parque de Galicia, la zona temática del Hormiguero es una iniciativa única en Europa. La atracción central de la zona, que ocupa 1.500 metros cuadrados, es un muro metálico que simula un hormiguero, el Wall Hola, en cuyo interior los niños pueden jugar y divertirse. Alrededor, un entramado de caminos que imitan los que recorren las hormigas en su llegada al hormiguero.

Cuenta con uno asientos que parecen Lacasitos de colores, lo que le da un colorido muy llamativo al conjunto. Tiene también una red de cuerdas para escalada encima de una plataforma giratoria, lo que añade emoción a la aventura de subir a la cúspide mientras el aparato da vueltas.

Además este parque tiene aseos, cosa que no suele ser habitual y que es muy de agradecer, sobre todo cuando llevas todo el día de acá para allá parqueando.




Tanto Alcobendas como San Sebastián de los Reyes son localidades que cuidan mucho la oferta de ocio de los más pequeños, con zonas amplias, originales y bien cuidadas. Estamos muy contentos de haber descubierto estos lugares y es seguro que volveremos a visitarlos muy pronto.

¿Conocías estos parques?
Si conoces algún otro similar, cuéntanoslo en los comentarios.

martes, 18 de abril de 2017

BUSCANDO HUEVOS DE PASCUA

Esta semana santa no nos hemos ido de viaje, por lo que hemos tenido que buscar planes alternativos para pasar estos días de una forma divertida y especial. Por suerte, muchos de los amigos de mis hijos tampoco se han marchado estos días, por lo que han podido pasar mucho tiempo juntos jugando.

A través de facebook me enteré de que en las tiendas HEMA organizaban una búsqueda de huevos y para allá que nos fuimos. Les dieron a los chicos un mapa en el que tenían que apuntar el número de cada huevo que fueran encontrando por la tienda. Al final mostraron el mapa en caja y les regalaron unos huevitos de chocolate y unas pegatinas para colocar en las ventanas muy chulos.

Los huevitos eran de distintos colores, cada color correspondía a un sabor. Los había sin relleno, de chocolate negro, con leche y blanco, o con relleno de caramelo, avellana, krispies, etc. Estaban realmente buenos, por lo que terminamos picando y comprando unas bolsas para preparar nuestra propia búsqueda de huevos en la urbanización.

Escondimos 25 saquitos de 4 huevos cada uno y participaron unos 15 niños en la búsqueda. Unos tuvieron más suerte que otros, pero todos se comportaron genial compartiendo el botín con los demás. 
Estaban tan ansiosos por empezar a buscar que me pusieron nerviosa a mí, y yo que pensaba apuntar donde los ponía, por si luego no aparecía alguno poder encontrarlo, al final terminé tirándolos por ahí de cualquier manera.


Creo que la iniciativa fue un éxito. los chicos lo pasaron bien, así que probablemente repetiremos en próximos años. Os dejo por aquí los elementos que utilicé para organizar el juego, por si os apetece usarlos y organizar vuestra propia búsqueda.





lunes, 14 de marzo de 2016

LA PASIÓN DE LOS NIÑOS POR LOS DINOSAURIOS

Mis hijos son unos grandes aficionados al mundo de los dinosaurios, una afición compartida por muchos niños. No es de extrañar. Hablamos de unos animales enormes, muchos de ellos temibles, que además están extintos. No podemos verlos con vida, conocemos muchas cosas de ellos pero no todas y eso da alas a nuestra creatividad para que nos los imaginemos como queramos.






He de reconocer que a mí también me fascinan. Siempre recordaré cuando fui al cine a ver “Jurassic Park” ¡fue una pasada! (ya hace 23 años de eso…) Mis hijos se han visto todas las películas en dvd y la última, “Jurassic World”, fuimos a verla al cine. Su estreno fue todo un acontecimiento en nuestra familia.

Años atrás estuvimos en una exposición de Dinosaurios que nos gustó mucho y que está de nuevo en Madrid por lo que esta semana santa repetiremos. Se trata de la Dino Expo XXL, la exposición de Dinosaurios más grande de Europa con 80 dinos y animales de la Era de Hielo, algunos de ellos animatrónicos, es decir robotizados a escala real, que respiran y se mueven. ¡Seguro que lo pasamos genial!


He recopilado todas las cosas sobre dinosaurios que a lo largo de los años hemos ido coleccionando y ¡son un montón! Libros de todo tipo, puzzles, mosaicos, muñecos de plástico, figuras montables de madera e incluso un juego de Paleontología para niños, que contiene bloque de yeso, cincel y pincel para desenterrar un esqueleto de dinosaurio que luego tienes que montar ensamblando tú los huesos.






Si a tus hijos les gustan los Dinosaurios, en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid hacen muchos talleres relacionados con ellos:
Cuando mi hijo mayor iba a primero de infantil, regaló a sus compañeros de clase por su cumpleaños, una manualidad sacada de un libro, para que cada uno se pintase su propia careta de dinosaurio.

Para los mayores fans existe también una web llamada Todo Dinosaurios, donde podéis encontrar desde todo lo necesario para hacer una fiesta temática: vasos, platos, decoración, ... hasta ropa e incluso disfraces.

En mi casa lo último es hacer dinosaurios con Hama Beads y hasta el gato muestra interés por este tema.





¿Son tus hijos fans de los dinosaurios?

¿Tenéis en casa miles de juguetes y juegos relacionados con ellos?

miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL CANAL DE YOUTUBE DE MIS HIJOS: A & J Vídeos

A mis hijos les ha dado por grabar cosas, sobre todo vídeos de sustos y tutoriales de videojuegos como el Minecraft. Me pidieron que les creara un canal y están como “Mateo con su Guitarra” con él. Ahora se definen como “youtubers”. Ocupan todo su tiempo en planificar sus grabaciones, haciendo incluso storyboard muy chulos, y una vez hechos los suben a la plataforma.

Siempre digo que yo hubiera flipado, si cuando era pequeña, hubiera tenido a mi alcance todos los medios audiovisuales de que disfrutan ahora mis hijos. No habría hecho otra cosa que ver videos en youtube, escuchar canciones en spotify, crearme mis listas de reproducción y porque no, crear obras maestras como las de mis pequeños.


Os animo a echar un vistazo al canal. Se llama A & J Vídeos. Tienen poquitas cosas colgadas porque están empezando, pero hay algunas muy chulas. Tienen mucho mérito, sobre todo debido a lo pequeños que son.



No os olvidéis darle a “Me gusta” y si os suscribís mejor. Graciasssss!!!

jueves, 26 de noviembre de 2015

SI IMAGINARIUM ME REGALARA 100 EUROS…


PakoNico
Le tengo un especial cariño a Imaginarium. El primer peluche de mi hijo Ángel fue PakoNico. Se lo regalaron unas amigas mías y le acompañó en la cuna durante toda su estancia en la uci en el hospital. La banda sonora de su infancia está compuesta por las canciones infantiles de varios CD´s de Imaginarium que le poníamos todas las noches antes de acostarle.


Cuando Ángel era pequeño fuimos muchas veces con él, a la tienda Imaginarium que hay en el centro comercial de Príncipe Pío. Vivíamos cerca, así que íbamos mi marido y yo dando un paseo, recorriendo el recién estrenado por entonces Madrid Río, con nuestro bebé montado en su carrito. 

Cuando llegábamos allí, él se bajaba del carro y se ponía a curiosear todos los juguetes. Sus favoritos eran un pequeño piano que aporreaba sin piedad y las figuritas realistas de animales, en especial las de dinosaurios. Las dependientas ya nos conocían y siempre nos trataban con mucha amabilidad. 

Nos sentíamos muy a gusto en esa tienda, la primera que conocíamos que permitía a los pequeños tocar y probar los juguetes. Ahora la tienda ya no nos pilla tan a mano, pero siempre que pasamos por una, entramos y estamos un rato en ella para echar un vistazo a las novedades.

Imaginarium es la primera opción a la que recurro, cuando a mis hijos les invitan a algún cumpleaños y tenemos que hacer un regalo, pues en sus tiendas puedo encontrar todo tipo de juguetes para cualquier edad. 

Si Imaginarium me regalara 100 euros en sus productos lo tendría difícil para elegir, porque si por mí fuera, me lo llevaría todo.

Me encanta sobre todo lo que ofrecen para los bebés, y pensando en mi sobrina Lucía que dentro de poco va a cumplir un añito escogería los Cubos de actividades de Madera de Natural Architecture, que además sé que a su madre le encantan.

Cubos de Madera - Natural Architecture

Ángel es un apasionado de la astronomía por lo que para él le cogería el Sistema Solar fluorescente para colgarlo en su habitación, pues el telescopio ya lo tenemos. Para Jesús cogería un Juego de Sudoku, juego que se le da bastante bien y que le sirve para ejercitar la mente. Aunque ellos probablemente elegirían una tablet, un dron o un robot teledirigidos.

Y aunque pueda resultar raro, para mi marido también me llevaría algo a lo que le tengo echado el ojo desde hace tiempo: el Joystick para jugar con la tablet i-wow HOME ARCADE. Un detalle muy vintage que seguro que le sorprendería mucho.

Joystick i-wow Home Arcade

Por último, para mí me llevaría algo que me facilitaría mucho la vida y que voy a añadir sin falta a mi carta a los Reyes Magos de este año. Me refiero al Temporizador limpieza dental Imagicare Tempo-dent, para que mis hijos controlen el tiempo de cepillado y se acostumbren a dedicarle a la higiene dental más de 20 segundos, sin que tenga que andar yo detrás de ellos vigilándoles.
Temporizador Imagicare Tempo-dent

Sin duda, no puede haber unas navidades en las que Papá Noël o los Reyes Magos, no hagan una parada técnica en el Imaginarium. Cualquier paquete que proceda de allí, con su característica piruleta pegada, seguro que contiene algo precioso y divertido.

Si Imaginarium nos regala 100 euros, 
estas próximas Navidades serán unas buenas Navidades,
difíciles de olvidar.

miércoles, 29 de julio de 2015

JUEGOS DE VERANO

Os cuento cuales están siendo los juegos estrella de este verano para mis niños:


Las cartas son lo más socorrido para bajar a la piscina y resucitan siempre cuando llega el calor, ya que no puedo decir porque pero salvo en verano no jugamos nunca a cartas. De todos los juegos el UNO es el protagonista. Además como tenemos la versión de plástico no corremos el peligro de que se estropeen si las mojamos. A Jesús se le da verdaderamente bien, es el indiscutible campeón de este juego. Con la baraja española jugamos al Chinchón y este año la novedad es que les hemos enseñado a jugar a la Escoba que les entretiene bastante.

Memory de caritas de Tiger. La gracia de este juego es la originalidad de los dibujos que son muy divertidos. Los chicos les ponen nombre y luchan por llevarse su pareja preferida: “el osito melón”.


Y para cuando estamos en casa a parte de los omnipresentes Legos, hemos descubierto una nueva página de juegos en internet que les tiene encandilados. Se trata del Club Penguin, una página de Disney en la que te conviertes en un Pingüino que adopta mascotas, interactúa con otros Pingüinos y pasea por el universo Pingüino buscando tesoros, jugando y ganando monedas para hacerse un iglú molón. La trampa es que no es completamente gratuito. Si no eres socio, no puedes comprar muchas cosas chulas del catálogo por lo que les hemos hecho miembros durante un mes para probar pues no es caro, menos de 4 euros.


Aprovechando la coyuntura del estreno de Inside Out, han diseñado un apartado especial sobre la película y los chicos están emocionados realizando pruebas y consiguiendo objetos relacionados con las emociones.

¿A qué están jugando vuestros hijos este verano?

lunes, 1 de junio de 2015

NUESTRO MURAL HAMA BEADS

Nos hemos aficionado a hacer Hamas. Los primeros los hicieron mis hijos en casa de nuestros amigos Marta y Rafa. A Jesús le gustaron y pidió que le compráramos unos con plantilla de dinosaurios. De ahí pasamos a comprarnos un set en el Ikea y ahora no hacemos otra cosa como podéis ver en la foto.


Si os llama la atención y queréis probar os aconsejo que compréis las piezas directamente en la web de Hama Beads pues el bote de Ikea tiene la pega de llevar todos los colores mezclados y es realmente un trabajo muy arduo buscar y separar los colores. Yo me compré una caja de herramientas con departamentos pequeños para separarlos y realmente es un trabajo de chinos.


Gracias a esta nueva afición le estamos dando vidilla a la plancha, porque he de confesar que desde que tenemos niños en mi casa no se plancha, no nos da la vida para ello, tendemos la ropa bien estirada y listo.

Nosotros hemos pegado los nuestros a la pared con blu tack, pero hay infinitas posibilidades para darles uso. Se pueden comprar pequeños imanes para pegarlos a la nevera, anillas para convertirlos en divertidos llaveros o usar los redondos como posavasos.

Como se trata de piezas pequeñas no es un juguete recomendable para menores de tres años, pero a partir de esa edad son geniales para desarrollar su motricidad fina y su imaginación. Podéis encontrar en internet miles de ejemplos de dibujos que se pueden hacer con Hamas. 

¡Animaros a probar! ¡Es realmente entretenido y relajante!

jueves, 29 de enero de 2015

LA FIEBRE DE LOS LEGO

De una temporada a acá lo que se lleva en mi casa es jugar a los Lego. Al principio eran Lego Star Wars, todo un conjunto de naves espaciales réplicas de las de la película. Venían con sus instrucciones y no tenían mucho más uso que montarlas y hacer batallas con ellas.


Los Reyes Magos que son muy listos decidieron regalarles a mis hijos un “cubo de constructor” con muchas piezas diferentes para que se dejaran llevar por la imaginación y construyesen lo que se les ocurriera. Sin duda, ésta es mejor opción que la primera porque da más juego.


Como podréis comprobar en las fotos están hechos todos unos artistas. Los Lego garantizan horas y horas de entretenimiento que no acaban nunca pues basta con deshacer lo hecho para volver a empezar a jugar.  Este es un juego atemporal y eterno, que gusta tanto a niñas como a niños y que tiene tanta vida útil como lo que tarden en perder todas las piezas.

Esa es quizá su única pega, que puedes encontrarte piezas tiradas por ahí, algunas muy pequeñas que se cuelan por cualquier sitio y que si no ves y las pisas descalzo puedes ver las estrellas. Aunque mis hijos ya son mayorcitos y suelen recogerlas bastante bien, así que no tengo mucha queja.

Hemos descubierto además la existencia de la LEGOFun Factory de H2O, también llamada “legoteca”, un espacio lúdico de 250m² para niños de 18 meses a 12 años. Consta de dos áreas bien diferenciada: una zona LEGO System para niños de 4 a 12 años y una zona LEGO Duplo para niños de 18 meses a 4 años acompañados de sus padres.
La LEGO Fun Factory está abierta todos los días del año, en horario de lunes a viernes de 17:00 a 21:00 horas y sábado, domingos y festivos de apertura de 12:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas. La estancia máxima dentro de la LEGO Fun Factory es de 1 hora. Para entrar sólo es necesario darse de alta en el H2OClub.

Este sábado probablemente nos pasaremos por allí ¿os animáis a venir?



lunes, 17 de noviembre de 2014

Poisson Rouge, ¡una web fantástica!

Hace tiempo descubrimos a través del colegio la web francesa “Poisson Rouge” con contenido educativo interactivo para niños pequeños. Con cada clic se accede a una página nueva llena de recursos muy originales. Todas las ilustraciones son la puerta de entrada a un juego diferente. Los dibujos son tiernos y llenos de colorido y cuenta con música muy divertida que no paramos de tararear en casa. Es muy útil para que los más pequeños aprendan a usar el ratón y conceptos básicos como los números hasta el 10 o el abecedario y para los más mayores hay un apartado de vocabulario en distintos idiomas. A mis niños ya se le ha quedado un poco pequeña pues se han acostumbrado a otras páginas con juegos más movidos pero a mí me sigue encantando y por eso os la recomiendo a todos los padres. Podéis registraros gratuitamente durante 10 días. Después sólo hay que pagar 13 euros al año y los colegios también pueden hacerse miembros de la comunidad para que sus alumnos puedan acceder a los contenidos en las aulas. Creo que merece mucho la pena visitar la página e incluso suscribirse. Aquí podéis visitar su página de facebook. Yo ya le he dado a Me gusta. :)

martes, 8 de julio de 2014

JUGUETES CASEROS: ENTRETENIMIENTO BUENO, BONITO Y BARATO



Juguetes caros, grandes y llenos de colorines, luces y sonido, es lo que con toda la buena intención del mundo nos regalan familiares y conocidos para nuestros bebés, aunque como ya he dicho en alguna otra ocasión, lo que les llama más la atención al final son las cajas de cartón en las que vienen guardados dichos juguetes.

Hoy quiero hablar de otras cosas que al igual que las cajas se convierten indefectiblemente en objeto de deseo de los más pequeños. No se trata de “juguetes” propiamente dichos, son cosas que todos tenemos en casa y que por diferentes motivos les llaman mucho la atención y les entretienen enormemente.

Empiezo por esas cosas que usamos los adultos y que llevamos siempre encima, y que por tanto se muestran irresistibles a ojos de los niños, tales como las llaves, el móvil o las gafas. Está claro que no son cosas muy adecuadas para un bebé, ni un bebé es lo más adecuado para esas cosas, pero el bebé les echará mano en cuánto pueda y si ya sabe, también se los llevará a la boca.

Otras cosas con las que pueden pasar un rato de lo más divertido son las bolsas de plástico, las hojas de papel y los abanicos, eso si, nunca hay que dejarles coger las bolsas porque pueden asfixiarse con ellas, ni tampoco el papel pues se lo terminarán comiendo, y el abanico en el mejor de los casos lo dejarán lleno de babas. La sorpresa y el ruido que provoca la bolsa al sacudirla, el papel al ser roto y el abanico al abrirse de repente le harán soltar un sinfín de carcajadas y lo más probable es que con tanta emoción termine exhausto y caiga dormido.

La cesta de las pinzas de diferentes colores es el sumum de la diversión para los bebés. Tender la colada con el niño gateando entre nuestros pies y jugando con las pinzas puede ser una buena manera de integrarle en las tareas domésticas.

También les vuelven locos nuestras narices que agarran con toda la fuerza de sus diminutas manos,- que es mayor de lo que cabría esperar - y  arañan con sus pequeñas pero súper afiladas mini uñitas. Les fascinan igualmente los mandos a distancia de cualquier cosa y ver como se mueven los molinillos de viento.

Por último, les chiflan las piedras y los palos que pueden encontrar en el parque. Cuando ya son un poco más mayores disfrutan de lo lindo recolectando piedras y escogiendo palos con los que intentar sacar un ojo propio o ajeno. Y no, no les gusta igual si se los escoges o regalas tú, como trataba de dar a entender ese famoso anuncio publicitario. Por muy especial y valiosa que sea la piedra en cuestión, lo que le da valor es que la haya encontrado él. Eso es lo que la convierte en un gran tesoro.
Luego hay que revisar a conciencia todos los bolsillos de pantalones y chaquetas antes de meterlos en la lavadora, si no queremos ver las piedras dando vueltas en el tambor para luego salir de allí relucientes.

¿Con que cosas bizarras se entretiene o entretenía tu hijo/a?

viernes, 4 de octubre de 2013

SI NO PUEDES VENCERLOS… ÚNETE A ELLOS.

Odio los Pokemons, los Invizimals, los Gormiti, y la madre que los parió a todos. Pero a mis hijos les fascinan, y se pasarían hablando de ellos, de sus poderes y sus evoluciones, toda la vida. Más el mayor, que el pequeño, quien en más de una ocasión, ha mandado callar a su hermano de un grito. A mi no me suscitan el más mínimo interés, pero ellos se empeñan en contarme, con pelos y señales, qué cartas tienen, cuáles le faltan, qué bichos son los más poderosos, o cuáles tienen más vidas. En algún momento, he llegado a temer desmayarme, o perder la cordura tras escuchar, más de media hora seguida , y sin pausa alguna entre medias para tomar aire, el discurso de las vicisitudes de tal o cual colección.

Ahora recuerdo, como mi hermana mediana, nos daba antaño, a todos el coñazo, con los Power Rangers. O como lo daba yo misma, con Michael Jackson. Supongo, que a todos nos ha pasado en algún momento lo mismo. Nos obsesionamos con algo y damos la tabarra con ello hasta la saciedad. Se me ocurre, sin tener que ir muy lejos en el tiempo, el tema “parto”, por ejemplo. Aunque creo que, de pequeña, yo nunca he sido tan pesada con nada, fundamentalmente, porque a mi no me hacían caso ninguno, y no tenía a quien “agobiar” con mis aficiones o intereses.

Total, que como he visto, que no tenía escapatoria ninguna, porque aunque yo no quiera comprarles los cromos o cartas de las colecciones, sus abuelos se empeñan, en darles pasta cada vez que los ven, para que se lo gasten en ello, al final he decidido, prestar atención cuando me sueltan sus peroratas, y he terminado, enterándome de cómo funciona la cosa. Sigue sin gustarme un pimiento, pero ahora, por lo menos, sé de qué me hablan, y puedo interactuar con ellos, preguntándoles cosas, y haciendo como que me interesa lo que me dicen. Porque soy su madre, les quiero y me preocupo por ellos y sus cosas, pero no soy capaz, por mucho que me empeñe, de vibrar como ellos con esas cosas.

Está bien, ver la emoción con la que abren los sobres. Es interesante, verles como negocian los cambios y como, hasta en esto, ambos son muy diferentes. El mayor trata de timar al pequeño, no para de dar la vara, hasta que consigue la pieza objeto de sus deseos y se pirra por las últimas evoluciones, los bichos más fuertes, y a mi entender, más feos de todos. El pequeño acaba de regalarle sus “repes”, a un compañero de clase, según él, porque "tenía un taco muy pequeño", ante la estupefacción de Ángel, que no entiende porque no los cambia para conseguir los que le faltan. A Jesús le molan las primeras evoluciones, los “cachorros”, que son más “débiles”, pero más monos. 


Seguro que no soy la única madre, que está en esta situación. Estaría bien crear un “Club de Damnificadas por las Colecciones de Cromos”, ¿verdad?

lunes, 15 de abril de 2013

MIS NIÑOS Y LOS JUGUETES



Llevo mucho tiempo queriendo escribir sobre esto y por fin me he decidido a hacerlo y decir en voz bien alta que: mis niños no necesitan más juguetes. Y no los necesitan por la sencilla razón de que no los usan. El problema no está en que ya tengan muchos, que los tienen, y que no nos quepan más en casa, que también. Tampoco se trata, solo, de que yo quiera educarlos en la austeridad, evitar que caigan presas del consumismo reinante en esta sociedad que nos rodea, y pretenda que se diviertan exclusivamente a base de correr por el parque o darle patadas a latas vacías por la calle. Yo soy la primera que si puedo, les compro aquello que veo que les hace ilusión, pero luego, la realidad del día a día me enseña que, esa ilusión pronto se desvanece, y al final solo queda un trasto más que acumular y unas monedas menos en la cartera.

Como cualquier niño, los míos no contemplan salir de una juguetería sin llevarse algo. Pero también les ocurre cuando vamos a hacer la compra o a cualquier otra tienda. La idea es coger algo, da igual el que. Les gusta la novedad, estrenar cosas y desenvolver regalos. Les emociona la sorpresa, el ver que hay dentro del paquete, pero luego no usan demasiado tiempo lo que contenía. Como cualquier niño, les llaman la atención todas las cosas que ven anunciadas en la tele. Los publicistas hacen bien su trabajo y a base de ver repetidos cien veces los anuncios, los críos terminan sintiendo la necesidad de poseer eso que les están mostrando de una manera tan atractiva y apetecible. Pero esa necesidad no es real, si no inducida, y sucumbir a ella supone entrar en una espiral que no tiene fin. Y lo peor es que te gastas el dinero y a los dos días el niño ha perdido el interés por esas cosas y terminan acumuladas cogiendo polvo en un cajón.

A mis niños les gusta ir al parque, jugar con otros niños, y jugar con adultos. Si no queda más remedio y tenemos que quedarnos en casa porque hace mal tiempo, ven la tele, juegan al ordenador, o el mayor lee (el pequeño todavía no sabe), pero es muy raro que jueguen mucho rato solos con sus juguetes, aunque sean juguetes que ellos mismos han pedido de forma vehemente, como si la vida les fuera en ello. Al poco rato se suben por las paredes, y como no, terminan discutiendo y pegándose. En ocasiones mi casa está sembrada de envases reciclados que ellos tunean y convierten en naves espaciales o teatros de marionetas, mientras que los cajones están repletos de juguetes relucientes y casi a estrenar.

Si algo he aprendido sobre los niños desde que soy madre, es que a los niños no les gusta la soledad: no les gusta dormir solos, ni jugar solos, ni estar solos en su habitación. Necesitan interactuar con otros, y en el caso de los míos, no se si por el hecho de ser chicos, necesitan espacio y actividad física, por lo que entre cuatro paredes se agobian, y si no les prestas atención, se aburren, aunque tengan a su alcance muchos cacharros modernos y llamativos.

Por eso, le digo a la gente que no les regalen juguetes, o por lo menos no tantos, pues al final se pierde de vista el objetivo, que es agradar a los niños, gastando por gastar, como si fuera una obligación. Les sugiero que les regalen tiempo, que les lleven a sitios, al parque, al cine, a merendar, que jueguen con ellos, que es lo que más les gusta. Pues sin duda, lo que recordarán con más cariño de su niñez, cuando sean mayores, serán los ratos que pasaron con sus seres queridos. Pero nadie me hace caso. Debe ser porque en nuestra sociedad, tal y como tenemos la vida planteada, el tiempo es escaso y por tanto muy preciado, seguir el ritmo de un niño es agotador, y no se tienen las suficientes ganas o energías para dedicárselo.

Y esto no sólo me ocurre con los familiares. En las invitaciones a los cumpleaños siempre añadimos la coletilla: “No hace falta que me traigas ningún regalo, con tu presencia será suficiente”, pero ni con esas. Todo el mundo les compra algo. Da igual que estemos en crisis, la gente no concibe ir a un cumpleaños, sin gastarse el dinero en un juguete, aunque le digas explícitamente que no es necesario que realicen ese gasto.

Debe ser que en este mundo nuestro tan materialista, nos vemos obligados a gastarnos lo que tenemos y lo que no, en cosas para obsequiar, pues es a través de los objetos, la forma más sencilla y cómoda que encontramos, para mostrar nuestro afecto a los demás.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

JUGARRRR Y JUGAAARR...

Una de mis primeras entradas fue “Pasar el tiempo con los niños”. 
Retomo este tema y lo hago a modo de desahogo y con un título a ritmo de ranchera.
Llevo tres días en casa sola con mis niños todo el día porque el mayor está malito.
No está muy mal, pero si lo suficientemente incómodo como para que se quede en casa descansando y no vaya al cole.

Ya puestos en situación, os cuento como se desarrolla uno cualquiera de esos días:
Se despiertan a las siete y media, me paso media hora, como digo yo “tetificando”, es decir, dándole teta al Bubo. Después les doy de desayunar a ellos y le doy sus medicinas al mayor.
Me ducho y como estos minutos bajo el agua son los únicos momentos que voy a tener de intimidad y tranquilidad en todo el día, trato de alargarlos todo lo posible.
Y después, como decían en el Precio Justo: ¡a jugar!
  • A eso de la una, cuando nos hemos puesto a comer ya habíamos:
  • Visto dibujos en la tele.
  • Dibujado, coloreado y recortado.
  • Pintado macarrones y hecho un collar de ídem.
  • Hecho gelatina de fresa.
  • Jugado con globos.
Y todo esto fruto de mi imaginación y conmigo a su lado participando activamente, porque si me alejo de su lado se quedan quietos, no saben que hacer, parece que se quedan sin pilas, o lo que es peor se dedican a pelearse, pegarse y llorar.
Y yo realmente me agobio. Porque no puedo hacer nada que no sea estar con ellos.
Y no hablo de sentarme tranquilamente a leer un libro, si no de tan sólo recoger un poco esta leonera que tenemos por casa, o cocinar algo más elaborado que unas salchichas calentadas al microondas.

No saben jugar solos, ni entre ellos. Por eso me ha costado mucho encontrar una imagen con la que ilustrar este post. La única forma de que estén entretenidos y tranquilos sin mi, es viendo Bob Esponja o cualquier otro sucedáneo, pero claro, yo no quiero abusar de la televisión…
Mi madre me dice que “es a lo que les he acostumbrado”, pero yo no soy consciente de haber hecho tal cosa y ni mucho menos he tenido tal intención. Creo que me limito a dar respuesta a sus necesidades, aunque a veces sienta que no puedo más.
Creo también que es algo que depende de cada niño. Pregunto a otras mamás, que me dicen que sus hijos si que se entretienen solos bastante rato y me pregunto porque me ha tocado a mi la china. Puede que sea algo genético. Y si hay que echarle la culpa a alguien, voto porque sea a mi marido, porque yo nunca reclamé tanta atención cuando era pequeña. O a lo mejor si y no me acuerdo.

Ángel me prometió que cuando cumpliese 5, empezaría a jugar solo, pero pasa el tiempo, se va acercando ese día y no hay signos de que eso vaya a ocurrir.
Ahora están durmiendo la siesta ¡aleluya! Y cuando se levanten, quizá juguemos a los coches y a los dinosaurios… Se darán un largo baño y leeremos 3 o 4 cuentos antes de dormir. Y mañana se repetirá todo al igual que en “El día de la marmota”.
Me gustaría saber si hay más mamas a las que les pase lo mismo y que me contasen como se las apañan ellas, aunque sólo sea por eso que se dice de “mal de muchos…”