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miércoles, 16 de marzo de 2016

GYMKANA SAINT PATRICK’S DAY

En el AMPA de nuestro colegio nos apuntamos a un bombardeo y hemos decidido celebrar la fiesta irlandesa de San Patricio con un día de antelación, así que ayer nos reunimos para hacer una gymkana en ingles con los niños.


Os cuento en qué ha consistido la celebración:

  1. Narración del cuento colaborativo en inglés Stone Soup.
  2. Los niños se dividen en grupos (The Harps, The Shamrocks, The Leprechauns, The Pots of Gold, The Rainbows, etc) mezclados por edades para que los grandes ayuden a los pequeños. Los grupos van ganando puntos y se va apuntando en un poster.
  3. Pruebas: (pueden empezar las pruebas a la vez o desordenadas)
  • Sudoku de San Patricio para aprenderse los nombres de los equipos.
  • Shamrock Hunt: se trata de buscar tréboles escondidos previamente, se puede contar un punto por cada trébol normal y dos por los de cuatro hojas. 
  • Trabalenguas en inglés: los mayores leen dos de los colgados en la pared para enseñárselo a los pequeños en un círculo se lo van contando y el último se lo dice al adulto, como el teléfono escacharrado. 1 punto por cada trabalenguas
  • Jelly beans: Los miembros de cada grupo se turnan para probar por ejemplo 10 judías con los ojos vendados y tienen que decir a qué saben en inglés: It tastes like strawberry, orange, coke, melon, pineapple, etc. 1 punto por cada acierto. 
  • Juego de las sillas con música de danzas irlandesas: hacemos dos grupos y los dos ganadores de cada grupo se llevan 2 puntos.
Materiales: Goma eva verde o cartulina para los tréboles, jelly beans y unos vasitos de plástico para tenerlas preparadas, pañuelos o bufandas para vendar los ojos, trabalenguas en folio o poster, las soluciones de todo, música irlandesa, pegatinas con los dibujos de los equipos, sudoku + todo el material necesario para el cuento.


Como siempre ha sido una jornada agotadora pero muy divertida. Los chicos iban ataviados con cosas verdes y se lo han pasado muy bien al tiempo que han aprendido cosas sobre Irlanda, su cultura y folklore y algunas palabras en inglés. ¿Qué más se puede pedir?

lunes, 25 de enero de 2016

PROBLEMÁTICA DE LOS DEBERES EN LA COMUNIDAD DE MADRID

Si vives en la Comunidad de Madrid y tienes hijos en edad escolar a los que les mandan deberes, este post te interesa. Voy a intentar resumir brevemente cual es la situación a la que nos enfrentamos los padres a este respecto. 

Lo que los padres debemos saber es:

  1. La LEY GENERAL DE EDUCACIÓN (LOMCE), no dice nada sobre los deberes (al igual que no dice nada sobre los exámenes o los libros de texto). No especifica por tanto como deben los profesores impartir sus asignaturas, ni qué herramientas específicas deben usar para hacerlo y evaluar los conocimientos adquiridos por los alumnos. Por tanto el hecho de mandar deberes o no depende de cada profesor en particular y de la política de cada Centro Escolar en concreto.
  2. Sin embargo, el DECRETO 15/2007, de 19 de abril, por el que se establece el marco regulador de la convivencia en los centros docentes de la Comunidad de Madrid, en su Art. 3. Las Normas de Convivencia. Punto 4, apartado f, establece que en caso de mandarse deberes, su realización por parte del alumnado tiene carácter obligatorio y por tanto el hecho de no realizarlos puede ser considerado una falta y por tanto ser sancionada. Este decreto  desarrolla de forma exhaustiva las faltas, sanciones y procedimientos sancionadores. Al leerlo da la sensación de estar delante del Reglamento Interno de una cárcel, en lugar de estar refiriéndose a las normas de convivencia de un Centro Educativo donde conviven adultos y niños, libres y responsables.
  3. Cabe destacar que en ningún lugar de dicha ley autonómica, ni de la ley general se establece que se pueda o deba bajar la nota de los alumnos por no hacer los deberes. Ninguna de las sanciones por faltas de ningún tipo hacen referencia a penalizar a los alumnos en sus calificaciones. De nuevo esta manera de actuar es algo que se hace en los centros de forma tradicional y protocolaria sin estar respaldados por ninguna ley educativa. De hecho la ley actual (LOMCE) en su Artículo 5. Las competencias clave en el currículo. Apartado 5 sobre los criterios de evaluación, especifica que solamente pueden calificarse pruebas "observables, medibles y evaluables", requisitos que los deberes domésticos jamás podrán cumplir, puesto que ocurren fuera de la vista del profesorado, de manera que según la ley actual, los deberes de mandarse, en la C. Madrid los alumnos estarían obligados a realizarlos pero no podrán contar para la nota, ni positiva ni negativamente.
  4. Por otro lado la LOMCE establece textualmente en su artículo 121.5 que «los centros promoverán compromisos educativos entre las familias o tutores legales y el propio centro en los que se consignen las actividades que padres, profesores y alumnos se comprometen a desarrollar para mejorar el rendimiento académico del alumnado». De manera que los padres a través de las Asociaciones de Padres y Madres “supuestamente” podríamos influir en las Políticas de Centro, promoviendo a través del Consejo Escolar cambios en los Reglamentos Internos con el fin de, entre otras cosas, erradicar los deberes.
  5. Y aquí llegamos a la trampa. Si bien la LOMCE puede parecer liberal al no legislar demasiado y dejar libertad de decisión a los profesores a la hora de ejercer su profesión, no ocurre lo mismo con la capacidad participativa de los demás integrantes de la Comunidad Educativa, esto es, padres y alumnos. Con sus artículos sobre la Participación en el Funcionamiento del Centro y las Competencias del Consejo Escolar, la ley ha otorgado toda la capacidad de gobierno a la Junta Directiva, dejando a los padres sin la posibilidad de aprobar o rechazar las Políticas del Centro. Los padres podemos evaluar y proponer pero nuestro voto no cuenta, se hará siempre lo que crea oportuno la dirección, aunque el resto de la comunidad educativa no estemos de acuerdo.

De manera que si los profesores del colegio de tus hijos, son de la “vieja escuela” y fans acérrimos de los deberes, hoy por hoy, los padres no tenemos herramientas para librar a nuestros hijos de ellos. Sólo nos queda quejarnos, cambiarlos a otro centro, declararnos directamente insumisos y no hacerlos, o bien meternos, si es que podemos, en denuncias complicadas y costosas para demostrar el derecho de nuestros hijos a hacer lo que les dé la gana con su tiempo fuera del horario escolar.

Esto es lo que nos ha pasado a nosotros en nuestro colegio. A través del AMPA hicimos llegar una propuesta al Consejo Escolar para incluir en el Reglamento de Régimen Interno una serie de directrices generales sobre los deberes. Queríamos evitar tener que estar a merced de la inclinación personal del profesor de turno hacía este tema cada curso. Redactamos un documento muy completo en el que analizábamos el tema desde diversas perspectivas: educativa, social, legal, de derechos humanos, etc. Era una propuesta bastante “light”, que no pretendía erradicarlos todos de golpe, si no racionalizarlos y hacerlos más llevaderos. Sin embargo, la propuesta no tuvo éxito y fue rechazada. La respuesta que dieron los profesores fue la siguiente:

  • Que consideraban que los deberes eran necesarios.
  • Que hay que crear hábitos de estudio.
  • Que en determinadas asignaturas los deberes son trabajos, resúmenes, esquemas...siempre útiles.
  • Que incluso consideran útil los ejercicios repetitivos.

Lo único que conseguimos es que se comprometieran a mandar menos cantidad y a coordinarse para que en un mismo día no coincidan deberes de 3 o 4 asignaturas.



En el fondo todos los padres intuíamos que nos iban a mandar a paseo pero aún así sentíamos que era nuestro deber intentarlo No consideramos que nuestra iniciativa haya sido un fracaso total porque por lo menos se ha empezado a hablar del tema. Los profesores ahora conocen nuestra opinión al respecto, se han visto obligados a considerar otros puntos de vista, les hemos obligando a reflexionar sobre algo que daban por supuesto como algo intocable e incuestionable.

Esta experiencia ha hecho que me reafirme en mi creencia de lo importante que es hacer “pedagogía” sobre el tema de los deberes. Porque salvo que se promulgue de una vez por todas una ley que nos respalde, que sea clara e inmutable, es decir que no dependa de quien esté en cada momento en el gobierno y que sea conocida por todos los docentes, los deberes no van a desaparecer, fundamentalmente porque los profesores los siguen considerando imprescindibles y muchos padres les dan la razón demandándolos para sus hijos.