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martes, 13 de octubre de 2015

VEHÍCULOS PARA PADRES

Siempre me acuerdo del pobre Hugh Grant en la película “Nueve meses” resistiéndose a deshacerse de su flamante deportivo para comprar un coche más adecuado a su futuro papel de padre de familia. No cualquier coche vale cuando se tiene niños. 

El vehículo en cuestión tiene que tener las siguientes características:

  • Un nº de plazas adecuado: es evidente que un biplaza está descartado. A medida que crece el nº de hijos irremediablemente crece el tamaño del coche que puede llegar a convertirse en un momento dado en una suerte de minibús.
  • Debe contar con un mínimo de 4 puertas: ¿habéis probado a meter y/o sacar a un bebé de un coche de solo dos puertas? Hace falta ser contorsionista profesional para hacerlo sin dislocarse ninguna parte del cuerpo.
  • Debe ser espacioso por dentro, fundamentalmente para que quepan las sillas de los más pequeños que se parecen cada vez más a cápsulas espaciales.
  • Debe tener un maletero hermoso: para meter las bolsas de la compra cada vez más numerosas y cargadas, los paquetoncios de pañales, las bolsas llenas de adminículos necesarios para los niños y albergar el carrito, que por mucho que se pliegue siempre abulta un montón.

Además de la seguridad, hay otras consideraciones a tener en cuenta, mucho más superficiales pero también importantes:
  • ¿Colgamos parasoles en las ventanas para proteger a nuestros retoños del sol o las tintamos directamente?
  • ¿Lo forramos por dentro para protegerlo de vomitonas inoportunas o nos arriesgamos y no ponemos ningún protector?
  • ¿Añadimos pantallitas en los reposacabezas para que se entretengan en los viajes largos viendo dibujos o nos animamos a jugar al veo-veo con ellos durante horas?
Todas estas son disyuntivas que no nos plantearíamos de ser solteritos o no tener hijos.

Al final no nos queda más remedio que pasar por el aro y plegarnos a una serie de cosas que no elegiríamos o haríamos de tener elección. Vemos como la banda sonora de nuestros viajes se llena de canciones infantiles y nuestro coche termina distando mucho de nuestro vehículo ideal. Todo sea por ellos, su comodidad, seguridad y felicidad.