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sábado, 4 de febrero de 2017

NUESTROS LUGARES PREFERIDOS DE MADRID

Tenemos dos lugares preferidos, a los que hemos llevado de paseo a nuestros hijos muchas veces a lo largo de los años. 

Se trata de los Jardines del Campo del Moro en pleno centro de Madrid
y en las afueras el pueblo de Chinchón. 

Son sitios que hemos frecuentado mucho cuando eran pequeños
y de los que atesoramos muchos recuerdos mentales y en forma de fotografía que he querido recopilar y compartir en el blog. 

Son lugares que recomiendo a todo el mundo para pasar un agradable rato en familia.

LOS JARDINES DEL CAMPO DEL MORO


Se trata de jardines que pertenecen al Palacio Real y que están abiertos al público de forma gratuita, a los que se accede por la entrada que se encuentra en el Paseo de Virgen del Puerto. Cerca hay numerosas paradas de autobús, y la estación de metro y de cercanías de Príncipe Pío, por lo que es un lugar muy bien comunicado.

Los jardines son preciosos para visitarlos en cualquier época del año, pues cada estación tiene su encanto. A mí particularmente cuando más me gusta es en otoño, cuando el suelo está sembrado de hojas y pueden recogerse castañas y piñas. En verano es un reducto de frescor en pleno centro de Madrid y en primavera tiene el aliciente de ser la época de celo de los numerosos pavos reales que campan por sus anchas por los jardines, desplegando sus maravillosas colas para el cortejo. 


¿Qué se puede hacer en el Campo del Moro?


Pues pasear por sus múltiples caminos que cuentan con una gran variedad de árboles diferentes y contemplar las vistas del Palacio Real y distintas fuentes ornamentales.
Los niños pueden corretear a sus anchas, jugar al escondite y disfrutar del entorno natural.

Dar de comer a los animales. Existe un pequeño estanque, con patos y ocas que hacen las delicias de los más pequeños. También podemos ver otras especies como urogallos y las grandes estrellas: los pavos reales con sus magníficos plumajes. Una simple barra de pan duro del día anterior, nos garantiza un largo rato entretenido viendo comer a los animales. Si vais a primera hora, los encontraréis con hambre y por tanto más receptivos.



Cerca de allí está el Centro Comercial de Príncipe Pío, lleno de tiendas y restaurantes donde tomar un tentempié. También está Madrid Río, donde se puede contemplar el Río Manzanares y sus múltiples puentes y jugar en alguno de sus parques. Esta es una zona agradable y llena de posibilidades para que los más pequeños lo pasen bien.

CHINCHÓN


Chinchón es un pueblecito con un encanto peculiar situado al sur de Madrid. Se llega por la A-3 tomando el desvío de la M-307, poco antes de llegar a Arganda. Se encuentra en plena cuenca del Tajo-Jarama. Por el camino podréis ver muchas cigüeñas y olivares. Si vais desde Madrid la carretera es sinuosa en algunos tramos. Pasaréis por localidades como Rivas Vaciamadrid y cerca de Campo Real, donde podéis parar a comprar aceitunas y encurtidos muy baratos. No os perdáis los pasteles de la pastelería que está en la plaza del pueblo, ¡son de los mejores de Madrid!

Chinchón es una localidad muy turística, con mucho éxito en especial entre los japoneses, que llegan incluso a venir ex profeso para casarse aquí y fotografiarse en su mítica plaza. La plaza es la parte más conocida, tiene su origen en la Edad Media. La rodean casas con sus típicas balconadas de madera, 230 en total, desde las que los ganaderos vigilaban su ganado. Ha albergado desde corridas de toros a todos tipos de actos religiosos, políticos y militares.

Una de las cosas típicas, es que hay unos burritos en los que los niños pueden montar (previo pago) y dar unas vueltas a la plaza. Nosotros tenemos fotos de los chicos montando en sucesivos años, en las que se ve como van haciéndose poquito a poco más grandes. Hasta el punto de que el mayor ya no podrá subirse más, pues ¡ahora es más grande que los animales!


A pesar de que Chinchón es bastante pequeño, cuenta con un Parador de Turismo muy cerca de la plaza. Se trata de un antiguo convento agustino, de amplios ventanales, preciosas zonas comunes y un patio interior lleno de nísperos. En su restaurante te ofrecen ricos platos tradicionales como el cocido madrileño, la sopa de ajo o el cordero asado. 

Chinchón está lleno de tiendas de artesanía, sobre todo cerámica, y también panaderías y pastelerías que venden dulces típicos y el famoso Anís de Chinchón, así como puestos ambulantes de ajos y legumbres. En las afueras encontramos además las ruinas de un castillo, desde donde pueden hacerse unas bonitas fotos de todo el casco histórico.



¿Qué hacer en Chinchón?


Dar una vuelta por el pueblo, disfrutando de su aspecto pintoresco y la tranquilidad de las pequeñas calles poco transitadas. Tomar algo en el atrio del Parador de Turismo, probar los productos típicos, montarse en los burritos, visitar las ruinas del castillo, etc. Al lado del Castillo hay un parque infantil con mesas de picnic donde se puede comer y los niños pueden jugar un rato.

Os recomiendo pasar allí la noche en el Parador y así podréis ver la imagen emblemática de la plaza iluminada.


¿Conoces el Campo del Moro? 

¿Has visitado Chinchón?

miércoles, 17 de junio de 2015

PRIMERA EXCURSIÓN DE JESÚS

Hermanos despidiéndose.
Hace poco os comenté que Ángel se iba a un albergue con el colegio durante tres días. Era su primera experiencia solo fuera de casa. Pues ahora le toca a Jesús. Se va menos tiempo, sólo va a dormir fuera una noche, pero ¡es tan pequeño! 

Él está emocionado. Bueno, en realidad oscila entre la ilusión y el vértigo. Hubo un momento en que parecía que la excursión no iba a salir porque había pocos niños apuntados y él parecía incluso aliviado. Supongo que le debe dar un poco de reparo eso de dormir sólo en un sitio extraño.

Últimamente cada vez más días nos quedamos mi marido y yo levantados mientras los niños se acuestan antes y juntos en la misma habitación. A ninguno de los dos les gusta. No les supone un drama pero prefieren acostarse con nosotros. Así que si dormir en su casa y con su hermano al lado no es algo que le agrade demasiado me cuesta imaginarle en la Granja Escuela solito. Pero es algo que al fin y al cabo tiene que acabar pasando en algún momento. Seguro que disfruta mucho con sus compañeros al igual que lo hizo antes su hermano quien volvió encantado del albergue.

Y justo al volver de la excursión se acaba el cole y empiezan las vacaciones de verano. 

¿No os parece un perfecto fin de fiesta?



Como suele decirse: "Ya nos huele el culo a playa".  :)

lunes, 16 de marzo de 2015

MI CHICO MAYOR SE VA DE EXCURSIÓN

¡Tres días y dos noches! Ángel ya tiene casi 9 años, es todo un hombrecito, pero aún así me da un poco de reparo. La última vez que durmió fuera de casa fue el día que nació su hermano, él tenía dos años y 8 meses. Hasta ese momento se había quedado en casa de sus abuelos alguna que otra vez, pero desde entonces no ha dormido nunca lejos de sus padres.

Se va a la sierra y seguro que se lo va a pasar muy bien. Será también una prueba de madurez para él, pues en casa pecamos de darle muchas cosas hechas como qué ropa ponerse, donde encontrarla etc. y allí él tendrá que gestionarse solito sus cosas.

Estoy tan emocionada y nerviosa como si fuera yo la que se va de viaje. Tenemos que preparar su maleta con todo lo necesario sin olvidarnos de nada. Estará fuera tres días en los que no le veremos ni hablaremos con él salvo que pase algo raro. Le echaremos todos de menos, sobre todo su hermano. No me imagino como será estar sin él en casa.
Supongo que él también nos echará de menos, probablemente será a Poly al que más extrañará y no sé como llevará lo de dormir sólo lejos de su padre.

En junio antes de acabar las clases le tocará irse a Jesús, en este caso dos días y una sóla noche. Jesús se debate entre las ganas y el miedo a ir, pues es más pequeño y nunca ha dormido fuera de casa. Confío en su capacidad de adaptación aunque me da un poco de angustia imaginármelo sólito en una camita y sin mí. Esa noche yo también dormiré sola. Seguro que me cuesta coger el sueño...