domingo, 14 de mayo de 2017

HAZ TU PROPIA VARITA DE STAR BUTTERFLY

La serie de dibujos animados de Disney “Star contra las fuerzas del mal” es lo que más se lleva ahora en mi casa. 



Se trata de una comedia de aventuras cuya protagonista es una princesa adolescente mágica amante de la diversión, Star Butterfly, que - después de algunos altercados con monstruos en su hogar, el reino de Mewni - es enviada por sus padres a vivir a la Tierra. Star termina viviendo en la casa de los Señores Díaz y trabando amistad con su hijo Marco, con el que va a la escuela secundaria y vive muchas aventuras. Star tiene un estilo muy personal y trae consigo una varita mágica que todavía no sabe usar muy bien y que es ansiada por villanos de otras dimensiones que luchan contra ella para robársela. 

A mí, personalmente, de la serie (a parte de su estética, la fisionomía de sus personajes y colorido) me gusta el hecho de que la protagonista sea una chica, una heroína con poderes, pero sobre todo, con una personalidad muy alegre y divertida. Marco es su contrapunto, un chico responsable y cabal, que se ve inmediata e irresistiblemente atraído por el emocionante mundo de fantasía de su nueva amiga.

La principal seña de identidad de Star es su varita mágica. Fue a Ángel al que se le ocurrió la idea de crear su propia varita de Star. Existen varias varitas diferentes. Él eligió la segunda varita de Star y el resultado nos gustó tanto, que Jesús también quiso una y en su caso hicimos la varita original.

Estos son los MATERIALES que hemos usado:
  1. Una bola de porexpán.
  2. Palillos de madera de los de usar en las barbacoas.
  3. Cinta americana.
  4. Goma eva de varios colores.
  5. Rotuladores (dos tonos azul).
  6. Cuchillo o cúter para cortar la bola.
  7. Kilotones de pegamento de silicona.
  8. Unas gomas elásticas.
  9. Pintura acrílica de color rosa/violeta y pincel.

INSTRUCCIONES DE DISEÑO

1er paso.- Preparar la bola. Hay que cortar la parte frontal, hacerle unos cortes en los lados para incrustar las alas y pintarlo del color de la varita (a nosotros no nos ha quedado un color demasiado fidedigno, la verdad). Dejar secando.

2º paso.- Preparar el mango. Coger un puñado de palitos y amarrarlos con cinta adhesiva, dejando al descubierto la parte pinchuda. Luego se corta goma eva del tamaño del área del mango y se unta de pegamento y se envuelve con ella. Para que aguante, se debe sujetar con un par de gomas hasta que el pegamento se seca y ya no se separa. Hemos usado dos tipos de palitos, los más cortos para la primera varita y los más largos para la segunda.


3er paso.- Ir haciendo los apliques (mariposa y corazón), las alas y el frontal de la varita. El frontal de la varita lleva de base un círculo de goma eva y luego encima lo que toque según la varita en cuestión que sea. Nosotros lo hemos dibujado todo a mano y hemos tenido problemillas técnicos para hacer la estrella, pero nos hemos resistido a buscar una figura ya hecha en internet. Este es el resultado de nuestros desvelos.



4º paso.- Pinchar el mango en la bola. Para ello es conveniente hacer primero algunas incisiones con un cuchillo o cúter para favoreces la penetración de las puntas. Luego ir empujando poco a poco con cuidado hasta haber metido unos 3 cm dentro.

5º paso.- Pegar cada cosa en su sitio y voilà.

Espero os sirva nuestra experiencia de inspiración y os decidáis a construir vuestras propias varitas. ¡Seguro que os quedan tan chulas como las nuestras! Mis chicos están encantados con ellas.


domingo, 30 de abril de 2017

MI PRIMER LAROUSSE DEL ARTE

Mi Primer Larousse del Arte hace un recorrido por toda la historia del arte de la humanidad de una manera amena y muy llamativa. Su índice consta de 157 capítulos a doble página, que recorren lo más destacado del arte desde el arte antiguo hasta el contemporáneo y lo hace con unos textos sencillos que resumen lo más importante de cada época, estilo y artistas y unas ilustraciones que los recrean de forma fidedigna a la par que divertida.

Cada época se identifica con un color y cada capítulo con un símbolo. Por ejemplo el Arte Antiguo es verde y la Prehistoria se representa con un animal de pintura rupestre. De esta manera, es fácil para el lector ubicarse en el tiempo y vincular cada elemento artístico con su época. 


Dedica capítulos específicos a grandes artistas como a Miguel Ángel, El Greco o Van Gogh y a algunas obras maestras como La Capilla Sixtina. Es por tanto un compendio bastante completo de la historia del arte adaptado al nivel de comprensión de niños en torno a los 11 o 12 años.




A parte cuenta con un capítulo en el que describe las principales Galerías y Museos del mundo, como El Prado en Madrid, el Louvre en París o el MoMa en Nueva York y un Glosario de palabras difíciles que es importante conocer para entender los textos. Añade además curiosidades que hacen más amena la lectura despertando la curiosidad y el afán de conocimiento del lector.

Este libro es parte de una colección de Larousse que cuenta con otros volúmenes sobre animales, ciencias o inglés que tienen también muy buena pinta. La colección está hecha en tapa dura resistente. Es el típico libro que está hecho para durar y que embellece nuestras bibliotecas con su cuidado diseño.

De nuevo hemos acertado con este libro de consulta que nos ha proporcionado Boolino. Mi hijo ha disfrutado mucho leyéndolo y ha aprendido también un montón. Él que es una esponja y tiene una gran memoria, seguro que ha aumentado enormemente sus conocimientos artísticos gracias a esta lectura.

domingo, 23 de abril de 2017

PARQUES PARA NIÑOS GRANDES EN MADRID

¿Qué hacer en Madrid con niños ya mayorcitos?
¿Qué planes funcionan para pasar un día en familia divertido en la capital?

Cada etapa en la vida de los niños tiene sus peculiaridades y sus condicionantes. A mí me toca ahora lidiar con un preadolescente gigante que necesita todavía jugar (y debe hacerlo) pero que ya no cabe en casi ningún parque de los que tengo a mi alrededor. Encontrar un sitio donde pueda jugar y que le resulte interesante es todo un reto.

Sin embargo, esta semana santa hemos ido descubriendo, por un cúmulo de casualidades, unos parques geniales que se encuentran relativamente cerca los unos de los otros, configurando una “Ruta del Parqueo” de lo más estimulante. Os detallo a continuación, donde están y como son. 

Parque de los bichos o de los toboganes - San Sebastián de los Reyes


Parque de la Dehesa Vieja. 
Avenida Hayedo de Montejo, s/n - 28702 


El área de juegos es  una gigantesca "caja entomológica" donde se encuentran fantásticas especies de insectos. Tiene la peculiaridad de estar estructurada como una batería de toboganes en ladera, a los que se accede escalando con la ayuda de presas con forma de coloridos bichos: gusanos, mariquitas, moscas, etc. El suelo es de caucho para amortiguar el daño de las posibles caídas.

Además de tener otros muchos columpios, cuenta con una araña negra gigante que hace las delicias de los más pequeños.

El parque tiene zonas de descanso con mesas de madera para poder hacer picnics. 
Se trata de un lugar muy agradable.



Parque del Invierno – San Sebastián de los Reyes

Avda. De la Dehesa, 4 - 28702 



Muy cerquita del anterior, a un par de minutos en coche se encuentra este parque encajado entre dos bloques de edificios. Lo reconoceréis porque está decorado con motivos invernales como copos y muñecos de nieve.

Tiene dos toboganes de tubo cerrado bastante altos a los que no es fácil acceder. El conjunto lejos de contar con unas simples escaleras, tiene un tramado de barras, puentes y paredes de escalada que ponen a prueba la habilidad de los chicos para conseguir alcanzar la cima de los toboganes. También tiene un artilugio giratorio no apto para estómagos sensibles.



Parque temático del Oeste - Alcobendas

Avda. Camilo José Cela, 1 -  28108



Cogemos el coche y en 8 minutos estamos en un parque encantador, en el que los columpios, más que destacar por su tamaño o aparatosidad, lo hacen por su originalidad. El parque simula un pueblo del Oeste Americano. Cuenta con saloon, cárcel, un tren, una diligencia, y un depósito de agua del que salen dos estupendos toboganes. Aunque pueda parecer un parque para niños más pequeños, su ambientación ofrece unas estupendas oportunidades de juego.

Hasta los simples balancines con forma de caballito adquieren una nueva dimensión dentro de este contexto tan especial.


Los niños pueden jugar a comprar los tickets para subirse a la diligencia y esperarla sentados encima de los baules con su equipaje.

Y como no todo va a ser jugar, justo enfrente del parque hay un McDonald’s, por si os apetece hacer una paradita para repostar y recargar energías.





Parque temático el Hormiguero Atómico - Alcobendas

Avda. Camilo José Cela, 24 - 28108 



Situado en el Parque de Galicia, la zona temática del Hormiguero es una iniciativa única en Europa. La atracción central de la zona, que ocupa 1.500 metros cuadrados, es un muro metálico que simula un hormiguero, el Wall Hola, en cuyo interior los niños pueden jugar y divertirse. Alrededor, un entramado de caminos que imitan los que recorren las hormigas en su llegada al hormiguero.

Cuenta con uno asientos que parecen Lacasitos de colores, lo que le da un colorido muy llamativo al conjunto. Tiene también una red de cuerdas para escalada encima de una plataforma giratoria, lo que añade emoción a la aventura de subir a la cúspide mientras el aparato da vueltas.

Además este parque tiene aseos, cosa que no suele ser habitual y que es muy de agradecer, sobre todo cuando llevas todo el día de acá para allá parqueando.




Tanto Alcobendas como San Sebastián de los Reyes son localidades que cuidan mucho la oferta de ocio de los más pequeños, con zonas amplias, originales y bien cuidadas. Estamos muy contentos de haber descubierto estos lugares y es seguro que volveremos a visitarlos muy pronto.

¿Conocías estos parques?
Si conoces algún otro similar, cuéntanoslo en los comentarios.

jueves, 20 de abril de 2017

A TI QUE QUIERES AMAMANTAR

Tras dar de mamar 4 años y medio, resulta que no sé nada de lactancia materna. No se valorar un agarre, no se diagnosticar una mastitis, ni qué recomendar para que se solucione. Lo único que tengo claro es que para superar las dificultades es necesario fuerza de voluntad y buscarse la vida.

A ti que quieres amamantar, te diría que te preguntes si realmente quieres hacerlo y por qué. Es algo que hay que plantearse antes de parir. Luego puedes cambiar de opinión, pero si de verdad quieres intentarlo, si es importante para ti, debes prepararte para ello antes de dar a luz. Por prepararte me refiero, a que debes tener recursos localizados, un as en la manga que puedas utilizar si llegas a necesitarlo.

Tienes que saber que es probable que la ayuda que necesites no se encuentre en el ámbito “oficial” de la medicina. 

Si quieres amamantar ve a por todas: acude a reuniones, llama a asesoras, mira vídeos, participa en foros y pregunta. Si no consigues que la ayuda vaya a ti, ve tú en su busca.

Una asesora de lactancia puede tener más o menos experiencia, y puede acertar más o menos en su valoración pero siempre te aportará cosas muy valiosas como:
  • Compresión: ellas saben del valor de la lactancia y de la importancia que tiene para ti el lograr amamantar.
  • Apoyo emocional: te darán confianza y fuerzas para continuar con la lactancia si ese es tu deseo.
Por eso, una asesora de lactancia nunca te recomendara un destete si no es necesario y tú no quieres destetar, y solo te recomendará suplementar cuando sea necesario y lo hará de una forma que no ponga en peligro la lactancia y te permita volver poco a poco a la lactancia materna exclusiva, si es tu deseo.

Busca múltiples opiniones. Prueba todo, que por probar no quede. Si algo no funciona prueba otra cosa: masajes, posturas, técnicas, distintos sacaleches (si es necesario), etc.

Pero sobre todo, sé rápida, no lo dejes pasar. Porque cada día que pasa con dudas y dificultades, se va agotando tu energía, aumenta el miedo y las posibilidades de abandono.

Y por qué no, ten paciencia y persiste. Al final encontrarás la solución a tu problema de una forma a otra y todo mejorará, todo pasará y habrá merecido la pena intentarlo y resistirse a tirar la toalla.

Porque el esfuerzo compensa, de verdad.


martes, 18 de abril de 2017

BUSCANDO HUEVOS DE PASCUA

Esta semana santa no nos hemos ido de viaje, por lo que hemos tenido que buscar planes alternativos para pasar estos días de una forma divertida y especial. Por suerte, muchos de los amigos de mis hijos tampoco se han marchado estos días, por lo que han podido pasar mucho tiempo juntos jugando.

A través de facebook me enteré de que en las tiendas HEMA organizaban una búsqueda de huevos y para allá que nos fuimos. Les dieron a los chicos un mapa en el que tenían que apuntar el número de cada huevo que fueran encontrando por la tienda. Al final mostraron el mapa en caja y les regalaron unos huevitos de chocolate y unas pegatinas para colocar en las ventanas muy chulos.

Los huevitos eran de distintos colores, cada color correspondía a un sabor. Los había sin relleno, de chocolate negro, con leche y blanco, o con relleno de caramelo, avellana, krispies, etc. Estaban realmente buenos, por lo que terminamos picando y comprando unas bolsas para preparar nuestra propia búsqueda de huevos en la urbanización.

Escondimos 25 saquitos de 4 huevos cada uno y participaron unos 15 niños en la búsqueda. Unos tuvieron más suerte que otros, pero todos se comportaron genial compartiendo el botín con los demás. 
Estaban tan ansiosos por empezar a buscar que me pusieron nerviosa a mí, y yo que pensaba apuntar donde los ponía, por si luego no aparecía alguno poder encontrarlo, al final terminé tirándolos por ahí de cualquier manera.


Creo que la iniciativa fue un éxito. los chicos lo pasaron bien, así que probablemente repetiremos en próximos años. Os dejo por aquí los elementos que utilicé para organizar el juego, por si os apetece usarlos y organizar vuestra propia búsqueda.





domingo, 26 de marzo de 2017

LA VERDAD SOBRE LA LACTANCIA MATERNA

Acabo de enterarme de que mi experiencia con la lactancia, lo que viví y cuento en esta entrada, quizá no fue como yo creía.

Desde entonces ha llovido mucho, y han surgido nuevos estudios sobre las mastitis que contradicen las conclusiones del equipo de Juan Miguel Rodríguez, y a los que desde el ámbito de la lactancia se está dando más credibilidad.

Resumiendo, lo que se defiende es que si solo hay dolor, pero no existe inflamación ni fiebre, éste no estaría causado por una mastitis, sino probablemente por una succión inadecuada. Se recomienda revisar la postura y el agarre, drenar bien el pecho y solo si existen signos “visibles” de infección, recurrir al antibiótico.

Todo esto es algo que ya se sabía y se aconsejaba. La novedad es que ahora se echa por tierra la teoría de que la mastitis está provocada por un desequilibrio bacteriano. No existe, dicen, una proporción adecuada de bacterias en la leche materna, por lo que el cultivo no daría información relevante y la toma de probióticos no estaría justificada. 

Todo un paradigma echado abajo, que a mí personalmente me deja una gran sensación de vacío. Me encuentro con que todo lo que creía saber, lo que me contaron entonces, puede que no fuera real. Hablar públicamente de lo que me ocurrió y de lo que hice, hoy por hoy, es “políticamente incorrecto” porque es contrario a las “recomendaciones”. Sin embargo, es mi historia y no puedo ni quiero hacerla desaparecer de un plumazo. 

He decidido escribir este post para “completar” mi historia, para cerrar el círculo y redirigir aquí a quien pueda leer antiguos posts míos, para que tengan acceso a toda la información. Necesito además poner por escrito mis reflexiones al respecto y verter aquí como me siento.

Siento como si me hubieran robado parte de mí. Supongo que debe ser algo parecido a lo que siente alguien que descubre de repente y por casualidad siendo ya mayor que es adoptado. Sientes que te han engañado y sientes la necesidad de saber. 

No es grave, porque todo acabó felizmente, pues conseguimos mantener la lactancia durante 4 años, pero no puedo evitar preguntarme: si no fue así, entonces ¿qué nos pasaba? Y lo más intrigante ¿cómo se solucionó? Porque a mí los probióticos me funcionaron. Fue tomarlos y dejar de tener obstrucciones. 

A quienes están otorgando plena veracidad a estos nuevos estudios, me gustaría preguntarles directamente ¿Si yo no tenía mastitis, qué me causaba el dolor? Si los probióticos no funcionan ¿Por qué desaparecieron los síntomas al tomarlos? ¿Era todo un problema “psicológico” y los polvitos funcionaron como “placebo”?

Me gustaría tener respuesta a todas estas preguntas no solo por curiosidad, sino porque me encuentro con que no solo no puedo hablar con libertad de mi experiencia en público sin que se me tache de irresponsable, si no porque no se qué contarle a mi hijo de aquella época, porque no se cuál es la verdad.

Yo removí Roma con Santiago para buscar solución a mis problemas con la lactancia. Quedé y hablé con muchas personas: doulas, matronas, asesoras, etc. Según ellas la postura y el agarre estaban bien y fueron ellas quienes me recomendaron ir a ver al microbiólogo del Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. El asunto inspiraba confianza, no se trataba de un remedio casero preparado por un chamán, si no de un científico, alguien supuestamente serio, realizando un estudio en una universidad. Fui y su discurso me pareció razonable. No solo me convenció, sino que a partir de seguir sus recomendaciones, al poco tiempo los bultos y el dolor desaparecieron. Como a mí, su intervención ha sido de mucha ayuda a muchas mujeres. Puede comprobarse navegando en internet como existen testimonios tanto de mujeres particulares como de asociaciones alabando el buen hacer de este señor. Sin embargo, hoy por hoy, nombrar los probióticos como opción es prácticamente una herejía.

Todo este asunto me ha generado mucho desconcierto y siento decir que también desconfianza. Creo que se sabe nada o muy poco de lactancia, que vamos dando palos de ciego y que aunque en poco tiempo se ha conseguido visibilizar y promover mucho la lactancia, queda muchísimo por hacer. No hay una verdadera implicación de las autoridades sanitarias en este asunto. Los gobiernos no invierten dinero en hacer estudios de verdad confiables, estudios grandes y serios, que no estén contaminados por algún tipo de interés comercial. Las autoridades “oficiales” en materia de lactancia, no realizan apenas estudios propios, viven de las conclusiones de estudios realizados por otros, que a saber con qué medios cuentan para realizarlos. Si haces preguntas al comité de lactancia materna, no es raro que te remitan a lo que dicen o hacen organizaciones “independientes”, como IBCLC o ABM, no tienen pues un criterio propio. De hecho, la última palabra de la Asociación de Pediatría Española al respecto, es un informe del año pasado cuya primera conclusión es la siguiente: “La mastitis es una entidad frecuente, pero no hay uniformidad en los criterios diagnósticos ni terapéuticos”. En estas condiciones, no sería raro que dentro de 5 años, surjan otros estudios que digan cosas completamente diferentes a los de los actuales, y así sucesivamente. Y claro, cada cual se creerá el que estime oportuno.


Dicho todo esto, esta es mi opinión:

  • Este asunto debe ser estudiado más a fondo, pues no creo que se haya dicho ya la última palabra al respecto. Es importante llegar a unas conclusiones incuestionables sobre la composición de la leche materna para poder saber a ciencia cierta cuándo hay de verdad un desequilibrio.
  • La lógica me dice que dependiendo del tipo de infección habrá de usarse un tratamiento u otro. No se usará el mismo antibiótico para curar una infección de oído, que una de orina o una de las vías respiratorias. Pues lo mismo con las mamas. 
  • Que es un hecho que en nuestra sociedad abusamos y mal usamos los antibióticos y eso hace que nuestra flora bacteriana esté descompensada, lo que provoca muchos problemas de salud. Los probióticos, no tienen más inconveniente que su precio, en ocasiones abusivo, y amamantando o no, tomarlos es beneficioso.
  • Que si de verdad no existen las mastitis subagudas en las hembras humanas, quizá es momento de considerar otras posibles causas al dolor, más allá de los problemas de agarre y posturales, tales como problemas psicológicos de la madre o inmadurez/falta de experiencia o perfeccionamiento de la técnica del bebé al mamar, normal y no patológica, que se soluciona espontáneamente con el tiempo.

Por último, quería resaltar que yo soy una simple madre, a la que le gusta estar informada, pero no me dedico ni profesional ni de forma voluntaria a asesorar sobre lactancia. No voy a congresos, pero tengo muchos contactos que si están inmersos en este mundo, y me choca haber “tardado tanto” en tener conocimiento de estas “nuevas tendencias” en la concepción y tratamiento de las mastitis. Y si yo no he tenido acceso hasta ahora a esta información, dudo mucho que les esté llegando con más facilidad a otras madres. 

Me pregunto: ¿alguien sabe la verdad sobre la lactancia materna?

viernes, 24 de marzo de 2017

LA LÓGICA DE LA JORNADA CONTINUA

Leo en un blog una entrada acerca de la “ciencia” que justifica que la jornada partida es mejor para la salud y el rendimiento escolar de los niños. En ese texto se enumeran una serie de “estudios” que supuestamente demuestran, que ese horario es más descansado para nuestros hijos, lo que hace que sus resultados académicos sean mejores.


Ocurre una cosa, y es que yo cada vez me fío menos de ese tipo de ciencia a la que alude el artículo ¿Por qué? Pues porque los estudios científicos son financiados por alguien que quiere demostrar que su idea, su teoría, su producto o su tratamiento son efectivos y lo mejor. Dudo de su seriedad, de los procedimientos utilizados para llevarlos a cabo y por tanto de la fiabilidad de sus resultados. Que no existan estudios sobre algo determinado, no significa que ese algo no tenga importancia, validez o justificación. Simplemente significa que no hay nadie con suficiente poder, o sea dinero, al que le interese conocer la verdad sobre ese algo, probablemente porque esa verdad le perjudicaría.

Como en este asunto no hay mucha “ciencia”, voy a abordarlo desde la lógica que da ver las cosas desde una perspectiva histórica y cultural más amplia

Vamos a ver. La jornada partida, tanto laboral como escolar es algo “typical spanish”. Es una herencia de nuestro pasado agrícola combinado con nuestra localización geográfica. En España no se pueden recoger uvas, fresas ni nada a las horas centrales del día porque hace mucho calor. O no se podía antaño cuando no existía maquinaria agrícola moderna que hiciese menos ardua esa tarea. Eso obligaba a realizar un descanso forzoso a mediodía.


Más recientemente cuando los que mandan se dieron cuenta de que, con estos horarios los curritos (ahora mayoritariamente del sector secundario y terciario) no podíamos consumir a gusto, en lugar de racionalizar la jornada en general, se pasó a esclavizar a los comerciantes, obligándoles, digo "permitiéndoles", cerrar más tarde entre semana y abrir los domingos y fiestas de guardar.

En los países de Europa con menos sol pero más modernos y razonables, no existe ese parón infumable de tres horas para comer. La gente trabaja del tirón y a las 5 ya están todos recogiditos en casa, haciendo vida familiar.

En otros países no hacen las comidas copiosas que aquí nos metemos entre pecho y espalda, y que nos hacen pedir a gritos una siesta. Siesta que sin embargo, no podemos permitirnos, porque el curro nos pilla lejos de casa y en la oficina no nos facilitan colchón y almohada.

Siempre suele decirse que para que la economía vaya mejor hay que ser más rentables, más eficientes. Para que eso sea posible hay que hacer lo mismo o más con menos, en menos tiempo

La jornada continua concentra el trabajo, no nos roba tiempo libre y posibilitaría la creación de más puestos de trabajo, en aquellos sectores en los que se puedan habilitar distintos turnos.


La jornada partida no es eficiente, lógica, ni razonable para nadie. Ni para niños ni para adultos. Solo es conveniente para las empresas de comedor escolar, que hacen su agosto todo el año gracias a la falta de conciliación familiar. 

Me parece increíble que alguien afirme, y realmente crea, que los niños se cansan más estando 5 horas en el cole, que 8 o 9 como algunos están por culpa de la jornada partida. 

Me parece totalmente injusto, acusar a los docentes de vagos y de perjudicar a los alumnos por querer irse antes a casa. Quien diga que no le gustaría poder salir antes de trabajar es que miente. Salvo que no quiera volver pronto a casa para escaquearse de realizar tareas domesticas y de cuidado, que también los hay, y por desgracia creo que muchos.

Me parece tristísimo que se siga poniendo a la producción y los intereses capitalistas por encima del cuidado, la salud y el bienestar de las familias y las personas en general.

Porque habría que trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

Con esos horarios, ni se descansa, ni se disfruta de la vida, ni se atiende a la familia como es debido. Padres e hijos no pasan suficiente tiempo juntos y esto siempre termina pasando factura.

La jornada partida sigue existiendo porque somos un país lento, que se aferra a las costumbres y se resiste a los cambios. Porque a los poderes fácticos les conviene que todo siga como está, con una población aborregada, preocupada más por tener que por ser, secuestrada por la rueda del sistema productivo y alejada de lo que de verdad importa: sus seres queridos.

Es necesario darle la vuelta por completo al sistema y si para ello hay que empezar por implantar la jornada continua en los colegios, bienvenida sea.