domingo, 26 de marzo de 2017

LA VERDAD SOBRE LA LACTANCIA MATERNA

Acabo de enterarme de que mi experiencia con la lactancia, lo que viví y cuento en esta entrada, quizá no fue como yo creía.

Desde entonces ha llovido mucho, y han surgido nuevos estudios sobre las mastitis que contradicen las conclusiones del equipo de Juan Miguel Rodríguez, y a los que desde el ámbito de la lactancia se está dando más credibilidad.

Resumiendo, lo que se defiende es que si solo hay dolor, pero no existe inflamación ni fiebre, éste no estaría causado por una mastitis, sino probablemente por una succión inadecuada. Se recomienda revisar la postura y el agarre, drenar bien el pecho y solo si existen signos “visibles” de infección, recurrir al antibiótico.

Todo esto es algo que ya se sabía y se aconsejaba. La novedad es que ahora se echa por tierra la teoría de que la mastitis está provocada por un desequilibrio bacteriano. No existe, dicen, una proporción adecuada de bacterias en la leche materna, por lo que el cultivo no daría información relevante y la toma de probióticos no estaría justificada. 

Todo un paradigma echado abajo, que a mí personalmente me deja una gran sensación de vacío. Me encuentro con que todo lo que creía saber, lo que me contaron entonces, puede que no fuera real. Hablar públicamente de lo que me ocurrió y de lo que hice, hoy por hoy, es “políticamente incorrecto” porque es contrario a las “recomendaciones”. Sin embargo, es mi historia y no puedo ni quiero hacerla desaparecer de un plumazo. 

He decidido escribir este post para “completar” mi historia, para cerrar el círculo y redirigir aquí a quien pueda leer antiguos posts míos, para que tengan acceso a toda la información. Necesito además poner por escrito mis reflexiones al respecto y verter aquí como me siento.

Siento como si me hubieran robado parte de mí. Supongo que debe ser algo parecido a lo que siente alguien que descubre de repente y por casualidad siendo ya mayor que es adoptado. Sientes que te han engañado y sientes la necesidad de saber. 

No es grave, porque todo acabó felizmente, pues conseguimos mantener la lactancia durante 4 años, pero no puedo evitar preguntarme: si no fue así, entonces ¿qué nos pasaba? Y lo más intrigante ¿cómo se solucionó? Porque a mí los probióticos me funcionaron. Fue tomarlos y dejar de tener obstrucciones. 

A quienes están otorgando plena veracidad a estos nuevos estudios, me gustaría preguntarles directamente ¿Si yo no tenía mastitis, qué me causaba el dolor? Si los probióticos no funcionan ¿Por qué desaparecieron los síntomas al tomarlos? ¿Era todo un problema “psicológico” y los polvitos funcionaron como “placebo”?

Me gustaría tener respuesta a todas estas preguntas no solo por curiosidad, sino porque me encuentro con que no solo no puedo hablar con libertad de mi experiencia en público sin que se me tache de irresponsable, si no porque no se qué contarle a mi hijo de aquella época, porque no se cuál es la verdad.

Yo removí Roma con Santiago para buscar solución a mis problemas con la lactancia. Quedé y hablé con muchas personas: doulas, matronas, asesoras, etc. Según ellas la postura y el agarre estaban bien y fueron ellas quienes me recomendaron ir a ver al microbiólogo del Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. El asunto inspiraba confianza, no se trataba de un remedio casero preparado por un chamán, si no de un científico, alguien supuestamente serio, realizando un estudio en una universidad. Fui y su discurso me pareció razonable. No solo me convenció, sino que a partir de seguir sus recomendaciones, al poco tiempo los bultos y el dolor desaparecieron. Como a mí, su intervención ha sido de mucha ayuda a muchas mujeres. Puede comprobarse navegando en internet como existen testimonios tanto de mujeres particulares como de asociaciones alabando el buen hacer de este señor. Sin embargo, hoy por hoy, nombrar los probióticos como opción es prácticamente una herejía.

Todo este asunto me ha generado mucho desconcierto y siento decir que también desconfianza. Creo que se sabe nada o muy poco de lactancia, que vamos dando palos de ciego y que aunque en poco tiempo se ha conseguido visibilizar y promover mucho la lactancia, queda muchísimo por hacer. No hay una verdadera implicación de las autoridades sanitarias en este asunto. Los gobiernos no invierten dinero en hacer estudios de verdad confiables, estudios grandes y serios, que no estén contaminados por algún tipo de interés comercial. Las autoridades “oficiales” en materia de lactancia, no realizan apenas estudios propios, viven de las conclusiones de estudios realizados por otros, que a saber con qué medios cuentan para realizarlos. Si haces preguntas al comité de lactancia materna, no es raro que te remitan a lo que dicen o hacen organizaciones “independientes”, como IBCLC o ABM, no tienen pues un criterio propio. De hecho, la última palabra de la Asociación de Pediatría Española al respecto, es un informe del año pasado cuya primera conclusión es la siguiente: “La mastitis es una entidad frecuente, pero no hay uniformidad en los criterios diagnósticos ni terapéuticos”. En estas condiciones, no sería raro que dentro de 5 años, surjan otros estudios que digan cosas completamente diferentes a los de los actuales, y así sucesivamente. Y claro, cada cual se creerá el que estime oportuno.


Dicho todo esto, esta es mi opinión:

  • Este asunto debe ser estudiado más a fondo, pues no creo que se haya dicho ya la última palabra al respecto. Es importante llegar a unas conclusiones incuestionables sobre la composición de la leche materna para poder saber a ciencia cierta cuándo hay de verdad un desequilibrio.
  • La lógica me dice que dependiendo del tipo de infección habrá de usarse un tratamiento u otro. No se usará el mismo antibiótico para curar una infección de oído, que una de orina o una de las vías respiratorias. Pues lo mismo con las mamas. 
  • Que es un hecho que en nuestra sociedad abusamos y mal usamos los antibióticos y eso hace que nuestra flora bacteriana esté descompensada, lo que provoca muchos problemas de salud. Los probióticos, no tienen más inconveniente que su precio, en ocasiones abusivo, y amamantando o no, tomarlos es beneficioso.
  • Que si de verdad no existen las mastitis subagudas en las hembras humanas, quizá es momento de considerar otras posibles causas al dolor, más allá de los problemas de agarre y posturales, tales como problemas psicológicos de la madre o inmadurez/falta de experiencia o perfeccionamiento de la técnica del bebé al mamar, normal y no patológica, que se soluciona espontáneamente con el tiempo.

Por último, quería resaltar que yo soy una simple madre, a la que le gusta estar informada, pero no me dedico ni profesional ni de forma voluntaria a asesorar sobre lactancia. No voy a congresos, pero tengo muchos contactos que si están inmersos en este mundo, y me choca haber “tardado tanto” en tener conocimiento de estas “nuevas tendencias” en la concepción y tratamiento de las mastitis. Y si yo no he tenido acceso hasta ahora a esta información, dudo mucho que les esté llegando con más facilidad a otras madres. 

Me pregunto: ¿alguien sabe la verdad sobre la lactancia materna?

viernes, 24 de marzo de 2017

LA LÓGICA DE LA JORNADA CONTINUA

Leo en un blog una entrada acerca de la “ciencia” que justifica que la jornada partida es mejor para la salud y el rendimiento escolar de los niños. En ese texto se enumeran una serie de “estudios” que supuestamente demuestran, que ese horario es más descansado para nuestros hijos, lo que hace que sus resultados académicos sean mejores.


Ocurre una cosa, y es que yo cada vez me fío menos de ese tipo de ciencia a la que alude el artículo ¿Por qué? Pues porque los estudios científicos son financiados por alguien que quiere demostrar que su idea, su teoría, su producto o su tratamiento son efectivos y lo mejor. Dudo de su seriedad, de los procedimientos utilizados para llevarlos a cabo y por tanto de la fiabilidad de sus resultados. Que no existan estudios sobre algo determinado, no significa que ese algo no tenga importancia, validez o justificación. Simplemente significa que no hay nadie con suficiente poder, o sea dinero, al que le interese conocer la verdad sobre ese algo, probablemente porque esa verdad le perjudicaría.

Como en este asunto no hay mucha “ciencia”, voy a abordarlo desde la lógica que da ver las cosas desde una perspectiva histórica y cultural más amplia

Vamos a ver. La jornada partida, tanto laboral como escolar es algo “typical spanish”. Es una herencia de nuestro pasado agrícola combinado con nuestra localización geográfica. En España no se pueden recoger uvas, fresas ni nada a las horas centrales del día porque hace mucho calor. O no se podía antaño cuando no existía maquinaria agrícola moderna que hiciese menos ardua esa tarea. Eso obligaba a realizar un descanso forzoso a mediodía.


Más recientemente cuando los que mandan se dieron cuenta de que, con estos horarios los curritos (ahora mayoritariamente del sector secundario y terciario) no podíamos consumir a gusto, en lugar de racionalizar la jornada en general, se pasó a esclavizar a los comerciantes, obligándoles, digo "permitiéndoles", cerrar más tarde entre semana y abrir los domingos y fiestas de guardar.

En los países de Europa con menos sol pero más modernos y razonables, no existe ese parón infumable de tres horas para comer. La gente trabaja del tirón y a las 5 ya están todos recogiditos en casa, haciendo vida familiar.

En otros países no hacen las comidas copiosas que aquí nos metemos entre pecho y espalda, y que nos hacen pedir a gritos una siesta. Siesta que sin embargo, no podemos permitirnos, porque el curro nos pilla lejos de casa y en la oficina no nos facilitan colchón y almohada.

Siempre suele decirse que para que la economía vaya mejor hay que ser más rentables, más eficientes. Para que eso sea posible hay que hacer lo mismo o más con menos, en menos tiempo

La jornada continua concentra el trabajo, no nos roba tiempo libre y posibilitaría la creación de más puestos de trabajo, en aquellos sectores en los que se puedan habilitar distintos turnos.


La jornada partida no es eficiente, lógica, ni razonable para nadie. Ni para niños ni para adultos. Solo es conveniente para las empresas de comedor escolar, que hacen su agosto todo el año gracias a la falta de conciliación familiar. 

Me parece increíble que alguien afirme, y realmente crea, que los niños se cansan más estando 5 horas en el cole, que 8 o 9 como algunos están por culpa de la jornada partida. 

Me parece totalmente injusto, acusar a los docentes de vagos y de perjudicar a los alumnos por querer irse antes a casa. Quien diga que no le gustaría poder salir antes de trabajar es que miente. Salvo que no quiera volver pronto a casa para escaquearse de realizar tareas domesticas y de cuidado, que también los hay, y por desgracia creo que muchos.

Me parece tristísimo que se siga poniendo a la producción y los intereses capitalistas por encima del cuidado, la salud y el bienestar de las familias y las personas en general.

Porque habría que trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

Con esos horarios, ni se descansa, ni se disfruta de la vida, ni se atiende a la familia como es debido. Padres e hijos no pasan suficiente tiempo juntos y esto siempre termina pasando factura.

La jornada partida sigue existiendo porque somos un país lento, que se aferra a las costumbres y se resiste a los cambios. Porque a los poderes fácticos les conviene que todo siga como está, con una población aborregada, preocupada más por tener que por ser, secuestrada por la rueda del sistema productivo y alejada de lo que de verdad importa: sus seres queridos.

Es necesario darle la vuelta por completo al sistema y si para ello hay que empezar por implantar la jornada continua en los colegios, bienvenida sea.

martes, 21 de marzo de 2017

LITROS Y LITROS DE AMOR

Hemos leído el libro de Obstare “Litros y litros de amor, que parte de la premisa de que “con la llegada de un hermanito, a veces necesitamos recordar o que nos recuerden lo amados que somos y todo el afecto que hemos recibido”.




Pienso que aunque no vaya a llegar nunca ese otro hermanito pequeño que pueda robarnos parte del protagonismo, el tiempo y atención de los padres que antes disfrutábamos de manera exclusiva, siempre es bonito que nos cuenten cosas de nuestra infancia. Al menos, a mi me encanta contarles anécdotas de cuando eran pequeños, ver y enseñarles fotos y vídeos de ese tiempo, que nunca volverá, pero que recuerdo con tanta ternura. Yo a veces me paso de abuela cebolleta, en esa vuelta al pasado del que siento añoranza.

Quizá no todas las historias de la infancia sean tan idílicas como la que muestra el cuento. Por ejemplo, no todas las mujeres hemos amamantado a nuestros bebés, a veces a nuestro pesar. Siempre digo que los hermanos mayores pagan el pato de la inexperiencia de los padres, que cometemos errores en su crianza, de los que aprendemos y evitamos con posterioridad. Como suele decirse, hacemos lo mejor que podemos con lo que sabemos, pero ante todo, nos preocupamos siempre por su bienestar y felicidad.

He leído el libro con mi segundo hijo, Jesús. Empezó a leer él y a la mitad del libro le tome el relevo. Fue casualidad que coincidiera que la primera parte está narrada por la hija y la segunda por su madre, que cuentan la misma historia, cada una desde su perspectiva. No lo sabíamos, así que fue una feliz coincidencia.
Le han gustado mucho las ilustraciones, sobre todo los pelos ensortijados de los protagonistas y las montañas de las que brotaba el “néctar de la vida”.

El texto es muy poético: “…Pasé de habitarte por dentro a cobijarme en ti…”, e introduce de una manera muy natural la lactancia materna, el colecho o el porteo, como parte de una crianza cercana y amorosa.

Es inevitable, se hacen mayores. Dejan de mamar, de dormir con nosotros, etc. en definitiva, dejan poco a poco de necesitarnos tanto. Y a medida que crecen, olvidan esos primeros años de su infancia (Jesús se acuerda de que mamaba, solo por las fotografías, y eso que lo hizo hasta los 4 años y medio…). Por eso, es bonito recordar juntos y hacerles saber que “por mucho que las cosas cambien siempre tendrán un gran lugar en nuestro corazón”.

¡SORTEO!


Obstare sortea dos ejemplares de este libro, entre los lectores de este post, solo tenéis que cumplir estos tres requisitos:
  1. Compartir el sorteo de manera pública en Facebook.
  2. Entrar en el post y dejar un comentario.
  3. Dar Me gusta a las páginas de De Profesión Mami y Editorial Obstare.

  • El sorteo tendrá lugar el martes 28 de Marzo a las 23:59 horas y se realizará mediante la herramienta Sortea2.
  • Me pondré en contacto con los dos ganadores mediante un mensaje privado a través de Facebook para que me facilitéis vuestros datos para el envío. Si una vez remitido el mensaje no obtengo respuesta en un plazo de 48 horas (desde el envío del mensaje), volveré a celebrar el sorteo de ese regalo.
  • El envío lo realizará directamente la editorial a los ganadores.


¡Suerte!

martes, 21 de febrero de 2017

#MBday17 OTRO GRAN DÍA PARA EL RECUERDO

Este ha sido mi segundo Bloggersday y lo recordaré por muchas cosas, pero he decidido seleccionar las 10 cosas más inolvidables para mí,
de este encuentro de la blogosfera maternal.



1. LA COMPAÑÍA.

No nos engañemos, las charlas están muy bien y la entrega de premios tiene su emoción, pero lo que más nos mola a las blogueras y blogueros es vernos y compartir un día de risas. 

2. EL REENCUENTRO.

Somos muchos y venimos de partes muy diversas de la geografía española y este encuentro nos brinda la oportunidad de reencontrarnos, saludar y abrazar a viejos conocidos.

3. DAR LA BIENVENIDA A NUEVOS "PEQUEMIEMBROS".

En un encuentro de madres y padres es inevitable coincidir con los más pequeños de cada casa. Ver como aumenta la familia y conocer a las nuevas incorporaciones es todo un placer. Pude contar que había hasta 3 bebés súper pequeños ataviados todos casualmente con pijamitas de osito grises, entre ellos el peque de Diana y Adrián ¡una ricura!

4. LA DESVIRTUALIZACIÓN.

Tranquilos, no me he convertido de repente en una científica loca. Me refiero a conocer en persona a aquellos a los que sólo conocíamos a través de las redes sociales. Me encantó poder charlar con La Quiles y Miriam Tirado, dos blogueras a las que admiro mucho.


5. LA PRESENTACIÓN DE LA GALA.

He de reconocer que cada año la organización va subiendo poco a poco el nivel de sofisticación. Este año han contado, ni más ni menos, con dos actrices profesionales para hacer la presentación. Petra Martínez y Olga Margallo, madre e hija respectivamente, que aportaron su gracia y saber hacer al evento.


6. STORYTELLING: CÓMO CONTAR UNA HISTORIA.

Las charlas siempre son interesantes y útiles. Este año destacaría la ponencia de María Cimadevilla de Save the Children que nos explicó la importancia de saber contar historias, que emocionen y no se olviden.

7. LA EMOCIÓN DE VER A UNA AMIGA RECOGER UN PREMIO.

Bien merecido lo tienen los miembros del equipo de Madres Separadas, entre los cuales se encuentra mi amiga Verónica Saseta, el premio al Mejor Blog Personal, pues hacen una estupenda y necesaria labor, de apoyo legal y moral a mujeres que pasan por situaciones difíciles tras separarse.
También me emocionó mucho ver a Meritxell Contero recoger el premio al Mejor Blog de Infertilidad Tus Patucos y Mis Tacones, luciendo su flamante barriguita.

8. DESCUBRIR NUEVOS BLOGS.

He de reconocer que no conocía a algunos de los blogs que resultaron ganadores. Gracias a la entrega de premios he descubierto por ejemplo a Bebé a Mordor, blog revelación del año y a Olga y Antuan mejor Vlog.

9. LOS  REGALITOS CON QUE NOS OBSEQUIAN LOS PATROCINADORES.

Aunque terminemos cargados como burros, nos encanta llegar a casa, felices y cansados, con nuestras bolsas llenas de detallitos de los patrocinadores. Mi Platera Joyas, nunca decepciona con sus pequeñas obras de arte. A mis chicos les ha encantado la taza de Cola Cao.

10. PARTICIPAR Y GANAR ALGÚN QUE OTRO SORTEO.

Porque lo importante es participar, pero si te toca como a mí, el sorteo de LiteraturaSM de 100 euritos en libros para mis peques, pues mejor que mejor, ¿no?



Pero sobre todo lo que nos regala año tras año, el equipo de Madresfera con Mónica de la Fuente a la cabeza, son muchas emociones y fotos para el recuerdo.

¡Gracias por hacerlo posible!

sábado, 11 de febrero de 2017

VEGETTA777: UN INTRUSO EN MI CASA

Hoy voy a desempeñar mi papel como madre carcunda y esgrimir los típicos y socorridos: “los niños de hoy no saben divertirse”, “tiempo pasado siempre fue mejor” y “yo me entretenía con una piedra y un palo” para quejarme del tiempo que pasan mis hijos viendo vídeos de Vegetta777 y similares.



Yo nunca he jugado a videojuegos, salvo al Tetris antaño y más recientemente al Candy Crush. La verdad es que no se me da muy bien y tampoco me interesa. Siempre he sido más de escuchar música, los 40 en la radio o mis discos preferidos una y otra vez hasta casi rayarlos (madre mía que vieja soy!!!)

Así que no entiendo mucho de gamers y youtubers. No sé exactamente que hacen, bueno si, jugar y grabar las partidas supongo, y mostrar cómo se juega, trucos y demás… pero no sé donde radica exactamente el éxito de unos en comparación con otros, más allá de las modas de cada momento.

Yo solo sé que en mi casa se ha colado una voz ¿especial? que me taladra los oídos y que a mi particularmente no me gusta nada. Se trata de Vegetta777. No sé como mis hijos le conocieron, será porque ellos juegan a Minecraft y Vegetta tiene muchos vídeos de este juego.

A mí me pone enferma que en lugar de jugar ellos directamente, se dediquen a ver cómo juegan otros. Aunque claro, alguien podría decir que ver series de televisión es lo mismo: ves como otros viven en lugar de vivir tú…


Para hacer este post, me he documentado un poquito. Antes sólo sabía que se trata de un chico, español, ya talludito (28 años), con una voz peculiar y al que he oído en una ocasión decirles a los chicos que si viven con sus padres, deben respetar sus normas, cosa que le honra. También tenía entendido que ha escrito varios libros y todo. Me asombra que alguien pueda vivir de este tema, pero parece ser que es posible y él lo está consiguiendo.

Ahora he visto fotos suyas, y no es como me imaginaba la verdad. Me esperaba un friki flacucho y con gafas, -tengo que reconocer que tengo mis prejuicios-, sin embargo el chaval es majete y tiene buena planta (ahora ejerzo de vieja verde, jajaja). Parece que tiene estudios y que ahora vive fuera de España. (Vegetta: si me lees y no es cierto, corrígeme, y de paso saluda a mis chicos que seguro que les hace ilusión, jeje).

La cuestión es que yo preferiría que mis hijos hicieran un montón de otras cosas antes que ver los vídeos de este chico. Leer, dibujar o simplemente jugar entre ellos a cualquier cosa, a ser posible sin terminar pegándose. Pero estamos en invierno, hace frío, no hay niños en la calle con los que salir y las tardes son largas, por lo que al final un rato de Vegetta no se lo quita nadie. Total, se trata de vídeos de contenido inofensivo, al menos los que yo he llegado a ver. 

Pero como soy vieja y pelleja, les pedí muy acertadamente a los Reyes, unos cascos, para que disfruten de su pasatiempo en la intimidad y no me vuelvan a mí la cabeza loca.

¿Tus hijos también conocen a Vegetta?
¿Siguen a otros youtubers?

miércoles, 8 de febrero de 2017

LA CIENCIA DEL DÍA A DÍA

Los libros de ciencia son un valor seguro en mi casa, y el último que hemos recibido de Boolino, “La Ciencia del Día a Día”, de la editorial Vox, no podía ser menos. Hasta tal punto ha triunfado, que mi hijo le ha dado una valoración de 10 sobre 10, lo ha calificado como “uno de los mejores libros del mundo” y no pudo parar de leerlo hasta que lo terminó del tirón. Según sus propias palabras es un libro “gracioso, real e interesante” que contiene 140 preguntas y respuestas cortas sobre temas cotidianos y su explicación científica. Como mi hijo es un ávido lector en general, y de ciencia en particular, conocía ya de antemano muchas de las explicaciones, pero otras le han aportado nuevos y curiosos conocimientos. 

Los que más le han gustado han sido las 5 siguientes:

  1. ¿Por qué sale agua del aire acondicionado? Pg 14 
  2. ¿De donde viene la electricidad? Pg 15 
  3. ¿Por qué las bombonas de butano son naranjas? Pg 37 
  4. ¿Cómo vuelan los aviones? Pg 59 
  5. ¿Las nubes son humo? Pg 82 
Particularmente yo nunca me he parado a preguntarme, por ejemplo, el porque de que las bombonas de butano sean de color naranja, y no de cualquier otro color ¿y tú?

A mí me ha gustado mucho el diseño y el formato del libro. Con tapas duras con cierre imantado y encuadernación en espiral, e ilustraciones divertidas y atrayentes, es un libro muy original, diferente a todos los que tenemos en casa. Nada más verlo me encantó, y supe que a mis hijos también les iba a gustar. De momento sólo se lo ha leído el mayor, pero es la próxima lectura que tengo en mente, para leerle al pequeño por las noches. Así se cumplirá de verdad el refrán que dice que “nunca te acostarás sin saber una cosa más”.

El libro pertenece a una colección llamada: "Los Superpreguntones", que contiene otros títulos que hablan del cuerpo humano, los dinosaurios, la prehistoria, los animales, etc.

¡Todos tienen una pinta estupenda!
Seguro que caerá alguno como regalo para un cumple.

sábado, 4 de febrero de 2017

NUESTROS LUGARES PREFERIDOS DE MADRID

Tenemos dos lugares preferidos, a los que hemos llevado de paseo a nuestros hijos muchas veces a lo largo de los años. 

Se trata de los Jardines del Campo del Moro en pleno centro de Madrid
y en las afueras el pueblo de Chinchón. 

Son sitios que hemos frecuentado mucho cuando eran pequeños
y de los que atesoramos muchos recuerdos mentales y en forma de fotografía que he querido recopilar y compartir en el blog. 

Son lugares que recomiendo a todo el mundo para pasar un agradable rato en familia.

LOS JARDINES DEL CAMPO DEL MORO


Se trata de jardines que pertenecen al Palacio Real y que están abiertos al público de forma gratuita, a los que se accede por la entrada que se encuentra en el Paseo de Virgen del Puerto. Cerca hay numerosas paradas de autobús, y la estación de metro y de cercanías de Príncipe Pío, por lo que es un lugar muy bien comunicado.

Los jardines son preciosos para visitarlos en cualquier época del año, pues cada estación tiene su encanto. A mí particularmente cuando más me gusta es en otoño, cuando el suelo está sembrado de hojas y pueden recogerse castañas y piñas. En verano es un reducto de frescor en pleno centro de Madrid y en primavera tiene el aliciente de ser la época de celo de los numerosos pavos reales que campan por sus anchas por los jardines, desplegando sus maravillosas colas para el cortejo. 


¿Qué se puede hacer en el Campo del Moro?


Pues pasear por sus múltiples caminos que cuentan con una gran variedad de árboles diferentes y contemplar las vistas del Palacio Real y distintas fuentes ornamentales.
Los niños pueden corretear a sus anchas, jugar al escondite y disfrutar del entorno natural.

Dar de comer a los animales. Existe un pequeño estanque, con patos y ocas que hacen las delicias de los más pequeños. También podemos ver otras especies como urogallos y las grandes estrellas: los pavos reales con sus magníficos plumajes. Una simple barra de pan duro del día anterior, nos garantiza un largo rato entretenido viendo comer a los animales. Si vais a primera hora, los encontraréis con hambre y por tanto más receptivos.



Cerca de allí está el Centro Comercial de Príncipe Pío, lleno de tiendas y restaurantes donde tomar un tentempié. También está Madrid Río, donde se puede contemplar el Río Manzanares y sus múltiples puentes y jugar en alguno de sus parques. Esta es una zona agradable y llena de posibilidades para que los más pequeños lo pasen bien.

CHINCHÓN


Chinchón es un pueblecito con un encanto peculiar situado al sur de Madrid. Se llega por la A-3 tomando el desvío de la M-307, poco antes de llegar a Arganda. Se encuentra en plena cuenca del Tajo-Jarama. Por el camino podréis ver muchas cigüeñas y olivares. Si vais desde Madrid la carretera es sinuosa en algunos tramos. Pasaréis por localidades como Rivas Vaciamadrid y cerca de Campo Real, donde podéis parar a comprar aceitunas y encurtidos muy baratos. No os perdáis los pasteles de la pastelería que está en la plaza del pueblo, ¡son de los mejores de Madrid!

Chinchón es una localidad muy turística, con mucho éxito en especial entre los japoneses, que llegan incluso a venir ex profeso para casarse aquí y fotografiarse en su mítica plaza. La plaza es la parte más conocida, tiene su origen en la Edad Media. La rodean casas con sus típicas balconadas de madera, 230 en total, desde las que los ganaderos vigilaban su ganado. Ha albergado desde corridas de toros a todos tipos de actos religiosos, políticos y militares.

Una de las cosas típicas, es que hay unos burritos en los que los niños pueden montar (previo pago) y dar unas vueltas a la plaza. Nosotros tenemos fotos de los chicos montando en sucesivos años, en las que se ve como van haciéndose poquito a poco más grandes. Hasta el punto de que el mayor ya no podrá subirse más, pues ¡ahora es más grande que los animales!


A pesar de que Chinchón es bastante pequeño, cuenta con un Parador de Turismo muy cerca de la plaza. Se trata de un antiguo convento agustino, de amplios ventanales, preciosas zonas comunes y un patio interior lleno de nísperos. En su restaurante te ofrecen ricos platos tradicionales como el cocido madrileño, la sopa de ajo o el cordero asado. 

Chinchón está lleno de tiendas de artesanía, sobre todo cerámica, y también panaderías y pastelerías que venden dulces típicos y el famoso Anís de Chinchón, así como puestos ambulantes de ajos y legumbres. En las afueras encontramos además las ruinas de un castillo, desde donde pueden hacerse unas bonitas fotos de todo el casco histórico.



¿Qué hacer en Chinchón?


Dar una vuelta por el pueblo, disfrutando de su aspecto pintoresco y la tranquilidad de las pequeñas calles poco transitadas. Tomar algo en el atrio del Parador de Turismo, probar los productos típicos, montarse en los burritos, visitar las ruinas del castillo, etc. Al lado del Castillo hay un parque infantil con mesas de picnic donde se puede comer y los niños pueden jugar un rato.

Os recomiendo pasar allí la noche en el Parador y así podréis ver la imagen emblemática de la plaza iluminada.


¿Conoces el Campo del Moro? 

¿Has visitado Chinchón?