miércoles, 24 de febrero de 2016

REFLEXIONES SOBRE LAS ALTAS CAPACIDADES

Hoy quiero compartir con vosotros algunas reflexiones y dudas que tengo sobre la concepción y el tratamiento actual de las Altas Capacidades. Hay muchas cosas que no logro entender o con las que no estoy de acuerdo. 

En primer lugar está el Método de Evaluación. Dentro de los aspectos cognitivos se analizan por ejemplo la rapidez en el procesamiento de información y la obtención de soluciones a problemas, la memoria, la facilidad para la comunicación tanto verbal como escrita, y en cierta medida la creatividad (aunque parece ser que no hay consenso en este punto). Desde mi punto de vista se preconizan las dos primeras inteligencias de esta ilustración, es decir, la lingüística y la matemática, ignorando todas las demás



¿Quiere esto decir que éstas son las únicas inteligencias importantes?
Para mí no lo son. 

Quizá para ser astrofísico o investigador médico tener una puntuación alta en este tipo de procesos mentales sea fundamental, pero en general para vivir y ser feliz con nosotros mismos y nuestro entorno lo vital es desarrollar la inteligencia emocional: intrapersonal e interpersonal. (Las dos últimas del dibujo). 

Esto me lleva a mi segunda reflexión. Los niños con altas capacidades tienen “problemas” justo en estos últimos ámbitos. Suelen tener dificultades en sus relaciones sociales y de aceptación tanto por parte de otros como de sí mismos. Se sienten diferentes y no encajan en el grupo. Me pregunto si esto es algo consustancial a la alta capacidad o puede evitarse de alguna manera. El funcionamiento del cerebro es todavía un gran misterio. Quizá el desarrollo de unas partes, fisiológicamente hablando, se produce a costa, del subdesarrollo de otras y podría decirse entonces que las personas con alta capacidad, no son más inteligentes en general si no que destacan y tienen más facilidades en algunos ámbitos y menos en otros. 

Los expertos en altas capacidades dicen que la inteligencia es genética, incluso se ha descubierto que parece que la heredamos de nuestras madres, y que no se puede hacer nada para mejorarla. ¿Ocurre lo mismo con las habilidades sociales? Cualquier terapeuta o psicólogo nos dirá que si es posible cultivarlas o desarrollarlas. Como suele decirse, a vivir se aprende viviendo y la influencia del entorno y el ejemplo es fundamental a la hora de determinar nuestros comportamientos. Sin embargo, hablando un día con mi hermana sobre Sheldon de la serie de The Big Bang Theory, (un superdotado con un coeficiente intelectual de 187) ella me dijo que en su opinión el personaje hace cosas obligado por su madre que le ha dicho que así lo dictan las normas sociales, pero lo hace sin entender el por qué, ya que es incapaz de interiorizarlo.

Sin embargo, yo no me resigno a pensar que nosotros como padres no podemos hacer nada para ayudarles en este sentido y por eso estamos viendo esta serie todos juntos en casa. Nos está sirviendo de mucha ayuda para explicar a los niños (sobre todo al mayor) qué tipo de cosas no se deben hacer y por qué, como por ejemplo vanagloriarse de tu capacidad y menospreciar la de los demás. Es evidente que, si haces esto muy a menudo, despertarás la antipatía de los que están a tu alrededor y al final te verás solo. Puede que a veces su primer impulso sea hacer un comentario de este tipo, pero le explicamos que por muy cierto que sea, no se gana nada bueno con ello.

Sé que las relaciones no dependen únicamente de uno, pero quiero hacer lo que esté en mi mano para ayudarles a favorecerlas, porque sé lo importantes que son para su felicidad.

Por otro lado, creo que el enfoque del apoyo a las altas capacidades está equivocado

Sobre su tratamiento en la escuela, basta decir que en una conferencia de La Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST) a la que acudí el año pasado, un psicólogo asesor de APADAC (Asociación de Padres de Altas Capacidades del Principado de Asturias) terminó diciendo que el colegio más adecuado no sólo para los niños con AC, si no para todos, aunque para los de AC con más motivo, sería uno de tipo Montessori, donde cada niño aprenda a su ritmo, aquello que más le gusta, de una manera activa, manipulativa y significativa.

Y es que como comentaban en "Dos lecciones sobre la escuela actual y el desarrollo de el talento", una jornada dirigida a todo el profesorado de la Comunidad de Madrid interesado en conocer las últimas tendencias en la intervención con los alumnos con Altas Capacidades:“Todos los alumnos son diversos: en capacidad, velocidad de aprendizaje, motivaciones, intereses, etc. Y los profesores deberían recibir la formación adecuada para ser capaces de adaptar estos cuatro parámetros: profundidad, complejidad, amplitud y velocidad, en planes tan personalizados como sea posible.” 

Sin embargo nuestro sistema educativo está a años luz de ofrecer esa educación personalizada. En lugar de aplicar métodos para promover un aprendizaje profundo que incluya: aprender, hacer, aplicar y mostrar, se queda en la ardua primera parte, la de aprender, y los niños se desmotivan al no ver la utilidad de esos conocimientos que les obligan a adquirir. Se desmotivan todos, incluidos los niños con altas capacidades.



La adaptación curricular o el pasar al niño en cuestión a un curso superior pueden ser medidas útiles o no, pero son parches que serían innecesarios si el sistema educativo fuera más flexible, no se empeñase en encajonar a los niños por edades y dejase más libertad a los profesores a la hora de elegir contenidos y las metodologías de evaluación. 

Fuera del aula ahora mismo en la CAM existe un Programa de Enriquecimiento educativo extracurricular para niños con Altas Capacidades, el llamado PEAC. Nuestros hijos no han entrado porque no hay plazas, por lo que no puedo opinar acerca de la calidad e idoneidad de dicho programa. Existe la opción de pedir una beca para otras actividades si no te admiten en el PEAC, pero pueden denegártela por motivos económicos y te obligan a que la actividad sea una “específica” para niños con altas capacidades. No existe un listado de que tipos de actividades son susceptibles de ser subvencionadas, pero por ejemplo quedan fuera todas las deportivas. De manera que si eres “listo” te tienes que apuntar a matemáticas experimentales, aunque a ti lo que te apetezca hacer en tus ratos libres sea escalar o aprender a cocinar. 

El problema es que se tiende a confundir las aptitudes con los intereses, sin embargo no son lo mismo y pueden o no coincidir. El hecho de que se te den bien las matemáticas por ejemplo, no significa que sean tu pasión y que quieras dedicarles tu tiempo libre. Con este tipo de políticas se tienden a perpetuar los estereotipos tradicionales acerca de los superdotados, sin tener en cuenta que hay muchas áreas en las que estos niños pueden hacer grandes cosas más allá de la ciencia pura.

Por otro lado, tengo mis dudas acerca de qué es lo más adecuado o conveniente: ¿Invertir en profundizar en aquello que se les da bien o en que prueben cosas nuevas y diferentes y practiquen aquello que les cuesta más esfuerzo? Quizá un niño nunca ha mostrado interés por estudiar música pero una vez que prueba a hacerlo le resulta muy gratificante y enriquecedora. 

¿Qué opináis vosotros?

6 comentarios:

  1. Primero por eeriencia personal como profesora y madre pienso que se da prioridad a diversificar el curticulum y se obvia lo evidente las emociones. Las características emocionales tan específicas de las altas capacidades o superdotacion hacen que se vaya abriendo una herida que sangraprimero como una lluvia fina y se va convirtiendo en una brecha cada vez mayor con los años que sangra a bordo tones y que nadie ve, solo ellos la sufren. Entonces, en mi opinión, detrás de un fracaso escolar hay primero un fracaso emocional, ellos intentan adaptarse pero diariamente saben desde muy pequeños que jamás serán iguales y que el sistema social no está preparado para entenderlos ni integrarlo, crecen sabiéndolo, sintiendose impotentes y por mucha diversidad curricular o aceleración que se les facilite, su brecha emocional sigue sin recibir atención ni consideración. Ellos intentan adaptarse pero la sociedad entera no se adapta a ellos. De ahí surge la desmotiva cion y aburrimiento, es como una resignación deprimente, y como sin emoción no hay aprendizaje, pues sucede que da igual los medios puestos sin no se acompañan paralelamente de un apoyo emocional. Eso a día de hoy en la enseñanza es impensable. Como profesora de secundaria, no somos especialistas más que en nuestra materia y nada sabemos ni estamos capacitados ni formados en Altas Capacidades. Eso requiere una especialización específica que nadie tiene. No somos expertos siquiera en pedagogía ni en didáctica, exigir aplicación de programas que no dominamos sirve de muy poco. Lo primero pedirbuna legislación específica con un programa obligado y aplicado por expertos en Altas capacidades. Sin eso seguiremos como hasta ahora.

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    1. Como siempre supongo que es un problema de recursos. Se hacen recortes en educación en general por lo que supongo que los recursos específicos para este tema serán reducidos o inexistentes. Yo creo que simplemente bajando el ratio de alumnos por aula ya se conseguiría bastante porque haría posible que los profesores conocieran mejor a sus alumnos y pudieran dedicarles más tiempo a cada uno de ellos. También creo que la formación no tiene porque ser siempre reglada. Cualquier profesional de lo que sea, si tiene ganas, puede encontrar hoy por hoy, información de cualquier tema para actualizarse. Sólo hace falta motivación y dedicarle algo de tiempo.

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  2. Hola! Te voy a responder por orden a algunas de las cuestiones que planteas, que son fruto de la ignorancia o de una muy mala información sobre el tema AACC y en dos comentarios por cuestión de espacio:

    A grosso modo, en España se denominan alumnos con Altas Capacidades Intelectuales a un grupo heterogéneo de menores en edad escolar, que pueden tener un talento o varios talentos por encima de la media, o destacar en todas las áreas de la inteligencia -superdotados-(siempre en unas áreas más que en otras porque la inteligencia no suele ser uniforme) de forma alta, muy alta o profunda (genios). Por tanto, no hay dos niños con AACC iguales y sus caracteristicas, necesidades y especificidades son muy diferentes entre sí.

    A pesar de que aún se esté investigando el funcionamiento del cerebro, hay cosas que ya han sido científicamente comprobadas desde hace mucho tiempo, a saber: el cerebro aprende mediante su uso (estímulo), en este sentido es como un músculo, se entrena, independientemente de tener unas características neurológicas determinadas (más mielina, más conexiones neuronales organizadas de forma diferente, ...) que le otorgan un POTENCIAL de aprendizaje y funcionamiento determinado.

    Le pasa como al resto del cuerpo: independientemente de que la genética te haya dotado físicamente con determinadas características (estatura, fuerza, habilidad psico-motriz,...), si tú te dedicas a hacer pesas con un solo brazo o juegas al tenis, desarrollarás más ese brazo que el otro. De igual modo, si un niño con talento musical no tiene acceso a un instrumento, dificilmente sabrá tocarlo, aunque posiblemente se dedique a cantar o a hacer sonar cualquier otro material. Las habilidades "sociales" se aprenden y entrenan del mismo modo.

    Hace más de un siglo que los científicos (neurólogos, psicólogos, biólogos...) probaron el caracter genético de la inteligencia humana (lo de que provenga de "las madres" ya es otro cantar), partiendo de las teorías de la evolución de Darwing. Te remito a su estudio.

    El personaje de Sheldon Cooper de Big Bang Teory, es un estereotipo que, además de una capacidad intelectual enorme, manifiesta otras características psicológicas que nada tienen que ver con su inteligencia, como ser "obsesivo-compulsivo" (tiene que llamar siempre 3 veces a la puerta), ser inflexible y controlador (tiene un contrato de alojamiento con Leonard que regula todos los aspectos de su convivencia, cada día tiene un horario fijo y unas actividades preestablecidas, ...) o disponer de unas escasísimas habilidades sociales. El personaje de su madre es otro estereotipo de madre religiosa de la Texas profunda.

    Pensar que los AACC superdotados son así, me merece la misma opinión que pensar que existen los superheroes tipo Batman o cualquier otro personaje de ficción, que, por otro lado, también pueden ser utilizados con "fines educativos".

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  3. 1.- El método de evaluación:
    Depende de la normativa que se adopte en cada Comunidad Autónoma para definir y atender a las AACC: las hay desde las que solo reconocen y quieren talentos académicos de tipo matemático, lógico y verbal, hasta las que apuestan por las inteligencias múltiples de Gardner como la C. Andaluza (por tanto consideran las inteligencias intrapersonal e interpersonal, por lo menos teóricamente).

    La falta de formación de los Orientadores es la que les hace utilizar un número limitado de herramientas (test psicométricos) y, en bastantes ocasiones, no hacerlo de forma adecuada; todo ello unido al coste económico de las baterías de test psicométricos que han de adquirir.

    El falso que los niños de AACC tengan problemas de tipo interpersonal, intrapersonal o emocional.

    En Psicología se distinguen tres aspectos del desarrollo humano: la edad cronológica, la edad mental y la edad socioemocional y estas tres partes, dentro del mismo individuo, no necesariamente avanzan al mismo ritmo.

    Un alumno puede comprender ciertos conceptos abstractos incluso antes de cumplir la edad media correspondiente a la siguiente fase del desarrollo cognitivo, mientras que su funcionamiento socioemocional puede estar, o no, por debajo de lo esperado para su edad. En el caso de los niños superdotados o talentosos esta disincronía puede variar desde unos meses por encima de sus coetáneos hasta varios años por encima de los mismos. (Puedes leer esta entrada de mi blog: http://rosabogadosgranada.blogspot.com.es/2016/02/educacion-vs-entretenimiento.html.

    2.- A pesar de ser teóricamente inclusivo, el sistema educativo español no está formado ni organizado para atender a los alumnos con AACC y, ni siquiera, a otros alumnos de Necesidades Educativas Especiales en bastantes ocasiones.

    Por otro lado, el sistema educativo tipo "Montessori" puede ser útil para los alumnos AACC tanto como cualquier otro sistema educativo de tipo flexible o especializado.

    La tradición educativa europea utiliza dós fórmulas diferentes: mientras que países como Alemania, Austria o Reino Unido disponen de Colegios Públicos Específicos para AACC, países como Finlandia optan por la flexibilidad curricular.

    3.- Cada Comunidad Autónoma tiene un tratamiento diferente para las AACC, problemas como el del PEAC son propios de la Comunidad de Madrid, en otras comunidades tienen problemas distintos.

    Por último, creo que el hecho de no entender que lo que hace distintos a los niños de AACC es que su cerebro les permite disponer de un POTENCIAL, es lo que te hace plantearte cuestiones como lo de "profundizar en su potencial":

    1º) Antes que de AACC, tu hijo es UN NIÑO y, como cualquier otro niño, cuantas más posibilidades pongas a su alcance, más probabilidades tendrá de encontrar lo que le guste.

    2º) Hay personas sin manos o sin pies que tocan instrumentos musicales maravillosamente o son atletas paralímpicos que superarían a otros que no lo son.

    Independientemente de sus capacidades, la ilusión, el esfuerzo y la perseverancia, ayudan a cualquier ser humano a alcanzar sus metas.

    Espero que te sirva. Saludos.

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    1. Muchas gracias por contestar Belén! Y además por molestarte en hacerlo tan largo y tendido. Te contesto yo también en dos mensajes.

      Hay muchas cosas de las que has dicho que no conocía y que me parecen muy interesantes.

      Como dije en otra entrada, http://deprofesionmami.blogspot.com.es/2016/02/experiencia-altas-capacidades.html ,
      yo no soy una experta en este tema. Puedo hablar desde mi experiencia y mi experiencia es que tengo dos hijos evaluados por la misma persona, la orientadora de nuestro colegio, un colegio público de la C. de Madrid.

      No sabía que los métodos de evaluación utilizados varían de una Comunidad Autónoma a otra. Yo sé en qué ha consistido la evaluación de los míos y he visto que se centra en unos aspectos concretos y obvia otros. En mi humilde opinión me parece más acertada la postura de la que hablas de la C. Andaluza orientada a las inteligencias múltiples de Gardner. La falta de uniformidad de criterios no es seria y provoca desorientación en los usuarios finales. Esto ocurre en otros ámbitos, como el de la sanidad, así que no me sorprende en absoluto que ocurra también en este.

      Otras de las cosas en las que hablo en el post proceden de la información que he ido encontrando sobre este asunto:

      La afirmación de que la inteligencia es genética y que no se puede hacer nada para mejorarla, proviene de un psicólogo supuestamente experto en altas capacidades al que escuché en una conferencia de La Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST).

      La afirmación de que los niños con AC pueden y/o suelen tener problemas relacionales y emocionales la he sacado de muchos artículos sobre las AC que se pueden encontrar en internet y del libro “La maldición de la inteligencia” de Carmen Sanz Chacón.

      Si estas informaciones no son correctas cabría preguntarse porque personas y entidades referentes en el tema de las Altas Capacidades difunden este tipo de ideas.

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    2. Lo de Sheldom es una anécdota. Sé que es un personaje estereotipado, que es difícil que alguien, ni con AC ni sin ellas, se comporte como él. Ahora bien, como digo en el post, hay algunos detalles que caracterizan al personaje, como el de minusvalorar el trabajo, los conocimientos o la valía de los demás que uno de mis hijos tiende a hacer, en concreto a su propio hermano. Quizá no tenga que ver con su capacidad, pero si no tuviera esa capacidad, quizá no haría comparaciones ni competiría porque podría salir perdiendo. Para mi es importante hacerle comprender como se siente su hermano o cualquier otra persona cuando él hace eso, que puede herir sus sentimientos y propiciar que le rechacen.

      Está claro que no todos los niños son iguales pero si es cierto que hay determinadas actitudes habituales en este tipo de niños. Al menos yo al empezar a leer sobre ello encontré muchas similitudes con la manera de ser, sobre todo, de mi hijo mayor.

      En general los colegios en España tratan de uniformizar a los alumnos, supongo que por eso la recomendación de acudir a pedagogías alternativas en las que el niño, cualquier niño, no se sienta encorsetado y tenga libertad para desarrollar sus potencialidades.

      Como digo a mis hijos no les han evaluado su potencial artístico, su inteligencia corporal ni naturalista. Solo importa si son rápidos en comprender las cosas y saben razonar. Mi hijo pequeño por ejemplo adora estar en el huerto pero a la hora de “ampliar” su currículo, ni la orientadora ni el colegio en general, contemplan la posibilidad de dejarle trabajar más en él. También es súper ágil físicamente y empático con los demás, sin embargo, nada de eso aparece en el informe de evaluación. Al final aparece una cifra numérica, el Coeficiente intelectual, que no refleja para nada las habilidades globales de mi hijo.

      Yo intuyo cuales son las “potencialidades” de cada uno, pero la evaluación que les ha hecho no ha sido lo suficientemente completa para ponerlas al descubierto. Mi duda es que, dado que los recursos de que disponemos son limitados, ¿debería utilizarlos para incidir en aquello que es obvio que dominan o en probar otras cosas en las que no sabemos cómo van a funcionar o que a priori parece que no son su fuerte?

      Muchas gracias por tu atención y tus comentarios. Un abrazo.

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